BATEADOR DESIGNADO – La mano que mece la cuna

Posted on agosto 22, 2019, 3:15 pm

EDUARDO MACÍAS*

 

En días pasados en su portal digital, el periodista Joaquín López Dóriga público un artículo relacionado con la publicidad exterior en la ciudad, al que título: “existe una gran incertidumbre respecto a quién será el responsable de regular y sancionar la actividad de los anunciantes”.

Joaquín comenta que cada vez es más frecuente para el sector privado que participa en la industria de la publicidad exterior, en los llamados tiempos de la 4T, la sensación de una pronta embestida de las autoridades de la CDMX. Habrá que preguntarle si esa es la percepción de todos o solamente de aquellos que operan sin Permisos Administrativos Temporales Revocables, o que aun con dicho permiso no cumplen con lo establecido en el, el primer supuesto es el caso de la empresa Medios de Publicidad de JcDecaux que explota los buzones postales, por cierto, en penosas condiciones de mantenimiento, y la segunda de PM on Street de Radio Formula.

Nos dice que existe una gran incertidumbre respecto de quien será el responsable de regular y sancionar la actividad de los anunciantes, pues mientras unos dicen que será la SEDUVI de Ileana Villalobos, hay otros quienes apuestan porque serán las Alcaldías.

Creo que la ley ahí esta y es clara hasta donde llegan las funciones de unos y otros, más bien se deberían de preocupar algunos empresarios en cumplir con la misma, por ejemplo, se prohíbe expresamente los espectaculares en azoteas y han prometido en reiteradas ocasiones bajarlos, cosa que a la fecha no ha sucedido. La ambición de empresas como Vendor de JcDecaux, Rentable de Ricardo Escoto y Memije Publicidad de Gerardo Memije sigue provocando que no se acate la normatividad y la invitación de la Jefa de Gobierno de retirar dicha publicidad por cierto peligrosa y con una gran contaminación visual.

Es al revés, se están aprovechando de la llegada de las nuevas autoridades y de todas las modificaciones legales que se han dado en cuanto a competencias, pero eso sí, perciben que tarde que temprano la ley se aplicara y por eso el nerviosismo que le transmiten a Joaquín López Dóriga.

Incluso como lo menciona López Dóriga y creo que se queda corto, es un negocio que se acerca a los 400 millones de dólares, de los cuales habrá que preguntarle a la Secretaria de Finanzas cuanto ingresa a la CDMX que, por cierto, parte de los recursos que se deberían de cobrar se podrían destinar a programas sociales en beneficio de la gente.

Pareciera que alguien mal informo a López Dóriga sobre el diagnóstico del asunto, la problemática de este y, sobre todo, de la voracidad y poca ética de algunos de los empresarios que participan en la industria de la publicidad exterior.

Es cierto, la SEDUVI parece aturdida y no encontrarle la cuadratura al círculo, pero en algún momento la Jefa de Gobierno pedirá resultados ante la molestia y el enojo de la gente, y seguramente se pondrá en evidencia a todos aquellos funcionarios omisos por incompetentes, irresponsables o corruptos en el peor de los casos.

Se percibe también a don Joaquín preocupado por varios temas; porque la SEDUVI sigue sin recibir a los representantes de la industria según él, y por el retiro de algunos espectaculares por parte del INVEA sustentados en dictámenes -supuestos les llama- de Protección Civil, vaticinando que estos asuntos se decidirán en tribunales.

A que don Joaquín, debería tenerlo preocupado una mejor ciudad, con más y mejor seguridad para todos; unas calles limpias de publicidad inútil que solo contamina visualmente a sus habitantes; espectaculares que resultan peligrosos y que incluso podrían causar la muerte de alguien en caso de que se caigan como ya sucedió, donde afortunadamente solo hubo heridos; contar con muebles que expongan publicidad pero que presten un verdadero servicio público a la población.

Se preocupa porque los asuntos relacionados con el retiro de espectaculares puedan acabar en tribunales. No Joaquín, preocúpate y sorpréndete porque hay muchos asuntos ya en tribunales, que precisamente ordenan el retiro de publicidad perniciosa e inútil para la CDMX, producto de demandas de vecinos que se han organizado para defender sus derechos y luchar por un mejor lugar donde vivir.

En fin, acabo como empecé. ¿Quién será la mano que mece la cuna?

116Gmail