BATEADOR Designado – Resignificar la Vejez

Posted on abril 03, 2017, 10:42 am
La vejez es la edad de la libertad”, Therese Clerc.
Feminista francesa, octogenaria.

PATRICIA KELLY *

Envejecer, para muchos, es una vergüenza. Envejecer, para otros, es entrar en la peor etapa de la vida. Para los menos, envejecer es un privilegio que permite saborear lo construido a lo largo de nuestra existencia.

La vejez, nuestra vejez, se construye con varios elementos. Por un lado con la genética de la que somos portadores, después con el estilo de vida que hayamos tenido y el ambiente en que nos hayamos desarrollado; influye también la cultura y las políticas públicas que tenga el país donde habitamos y las ideas que formamos sobre nuestro propio envejecimiento.

En los últimos lustros, el culto a la juventud como la mejor y única etapa que vale la pena vivir, ha desvirtuado mucho la vejez. Diariamente nos llegan cientos de mensajes sobre un sinnúmero de productos para mantenernos jóvenes y sin arrugas, como un intento por congelar el paso del tiempo. La realidad no es así.

Investigaciones recientes informan que el envejecimiento llega a nuestras vidas entre los 26 y los 30 años, sin que exista nada que lo detenga. Nosotros solo podemos incidir en la forma en que envejecemos. Si hacemos ejercicio y cuidamos de nuestra dieta, si mantenemos activa nuestra mente y nos sabemos útiles, tendremos un envejecimiento saludable, de lo contrario, padeceremos fuertemente el paso de los años.

Para tener esta conciencia, se requiere de una educación y de la renovación de ideas que hoy están ausentes de los mensajes en los medios de comunicación, en las políticas públicas y en las creencias populares.

Los modelos para envejecer en este momento, son muy limitados y discriminadores. Por edad ya no te contratan en muchas empresas, por tener “tantos años”, ya no puedes acceder a un crédito hipotecario ni a obtener por primera vez un seguro de gastos médicos mayores. El promedio de vida de los hombres mexicanos se estima entre 73 y 75 años, el de las mujeres de 75 a 80. ¿Qué vamos a hacer con esta sobrevida que no existía el siglo pasado?, Vivir más ¿para qué? pero sobre todo ¿Cómo?

En México se estima que actualmente existen 13 millones de personas mayores de 60 años pero que para el 2030 seremos 17 millones y más adelante, en 2050, tendremos 36 millones de adultos mayores. No todos envejecemos en las mismas condiciones. Los movimientos migratorios hacia el norte del país, han modificado los rostros de varios estados de la República, las condiciones de pobreza en las que vive gran parte de la población mexicana, es otra característica que tenemos que tomar en cuenta.

La vejez no es una enfermedad, pero si se mal come, si se crece sin instrucción básica, si la esperanza de vida se prolonga sin crear la infraestructura que la sostenga, el panorama será desalentador.

Hace unos días se dio a conocer la noticia de que Suiza tiene el primer lugar en el ranking de los países donde las personas de 65 años y más gozan de mayor bienestar. Esto entre 96 países encuestados por HelpAgeInternational. La información decía que Suiza “destaca por sus políticas y programas para el envejecimiento activo y la promoción de capacidades, salud y entornos favorables para las personas mayores”. ¿Qué hace el Estado Mexicano para enfrentar los nuevos desafíos demográficos?, ¿Qué hacemos a nivel personal para llegar a la vejez con autonomía e independencia?

El caso de las mujeres viejas merece una mirada aparte. La sociedad las mira con ojos más estrictos y más crueles durante su proceso de envejecimiento; desde la proximidad de la menopausia surge en ellas un miedo devaluatorio y discriminador.

En nuestro país son un porcentaje mayor que los hombres, viven más años, pero también enfrentan sueldos menores que los de los varones, tienen menos oportunidad de ahorro, menos posibilidades para el cuidado de su salud y un riesgo mayor de pobreza durante la vejez.

Paradójicamente, las mujeres que en la mayoría de los casos cuidaron de otros (hijas, hijos, padres, madres, enfermos) no tendrán quien cuide de ellas en los momentos críticos de la vejez.

Poco a poco se diluye aquella romántica idea difundida por las películas en la que los viejos esperaban que sus familias se hicieran cargo de ellos. En las zonas urbanas cada vez se ve menos. La transformación social exige otras rutas.

***

* Patricia Kelly. Periodista mexicana egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Tiene 40 años de trabajo en los medios de comunicación, principalmente en la radio con temas relacionados con la salud sexual, la pareja, la lucha de las mujeres contra la violencia y en los últimos años, trabaja en el tema de Envejecimiento Saludable. Es autora del libro Salud Sexual para Todos (Grijalbo) y coautora de Mujeres Grandes (Sincronía Encuentros).

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