Primer BatCaravaggio: cuando lo sagrado se aproxima a la tierra

Posted on mayo 07, 2018, 12:57 pm
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ERNESTO RAMÍREZ VICENTE

El 20 de mayo finaliza la exposición en el Museo Nacional de Arte (MUNAL) de la Ciudad de México dedicada a uno de los pintores más fascinantes, geniales y enigmáticos de la historia del arte occidental. Al él dedico este artículo.

Milán, 1571

Según los estudios más recientes, este es el lugar y el año de nacimiento del pintor, un 28 de septiembre. A principios del siglo XVI, el poder del ducado de los Sforza se ha venido abajo. Tras muchas batallas, España dominó las tierras de Lombardía y Milán pasó a ser una colonia del imperio de Carlos V y posteriormente de su hijo, Felipe II. Rodeada por los poderosos muros españoles, Milán dejó de ser una ciudad- estado para ser administrada por un gobernador asignado por Madrid.

El nombre real de Caravaggio era Michelangelo Merisi. Su padre, Fermo Merisi, era el administrador de las propiedades del marquesado de Caravaggio, una ciudad en la provincia de Bérgamo. Esto explica por qué el pintor fue conocido por ese sobrenombre.

Muchos miembros de la familia Merisi eran clérigos, y por tanto dependían de la política administrativa del arzobispo de Milán, que se guiaba por los recientes preceptos firmados en el Concilio de Trento, pero se oponía al gobernador de España.

Las señas culturales y morales de la ciudad -así como de toda Italia y gran parte de la Europa católica- hay que buscarlas en la ideología de la Contrarreforma, que para el caso de las artes religiosas estableció un estricto código normativo de renovación iconográfica de las ideas cristianas para combatir el protestantismo y la herejía así como adoctrinar con mayor convicción a los fieles.

En 1576 hubo una plaga de peste que tuvo un efecto devastador en Milán. Mueren el padre y el abuelo de Caravaggio, que queda casi huérfano a los cinco años de edad. Antes de los once años, entra de aprendiz al taller del mediocre pintor Simone Peterzano, y se quedó con él durante cuatro años. En términos generales, toda la producción de los maestros de Brescia de mediados y finales del siglo XVI, puede ayudarnos a comprender los orígenes del realismo de Caravaggio.

Peterzano participó en un gran número de decoraciones en las iglesias milanesas del Renacimiento tardío. También es muy probable que llevara al joven Caravaggio a Venecia para que allí estudiara y perfeccionara su arte. De todos modos, en Milán, no faltaban buenos ejemplos para la educación de cualquier artista.

Seguro que Caravaggio pasó muchos días de su adolescencia en el hoy famoso convento dominico de Santa María de las Gracias. En uno de los altares laterales, estaba expuesta una de las obras maestras más impresionantes y trágicas del gran Tiziano: La flagelación de Cristo, que en la época de Napoleón fue trasladada al museo del Louvre en París. Ningún otro pintor renacentista guarda mayor similitud con las obras religiosas de Caravaggio en el estilo, la utilización de la luz y el sentido del drama en la tragedia humana.

Tiziano. La flagelación, óleo sobre lienzo, 1550.

Tiziano. La flagelación, óleo sobre lienzo, 1550.

Además de Tiziano, en esa misma iglesia, el joven artista tuvo la oportunidad de estudiar con todo detalle el increíble fresco de la Última cena, de Leonardo da Vinci, que sería una importante inspiración para plasmar emociones, expresiones, sentimientos y movimientos del alma.

Leonardo da Vinci. La última cena. Fresco, 1495-1497

Leonardo da Vinci. La última cena. Fresco, 1495-1497

Roma, 1590

Con unos 18 años llega a la ciudad eterna. Ya no volvería más a su ciudad natal. La Renovatio urbis, puesta en marcha por el papa Sixto V, requería un auténtico ejército de escultores, decoradores y constructores para una profunda renovación arquitectónica y urbana. Pero los primeros años en Roma son para Caravaggio más años de hambre que de fama. Los principios suelen ser difíciles, por no decir desastrosos.

De momento vive lejos de los salones y palacios. Su lugar está en las tabernas inmundas y callejones de una Roma de segunda. Pendenciero y violento por naturaleza, pronto se ve envuelto en problemas con la ley.

Caravaggio no se inspira en los modelos clásicos que Roma ofrece por docenas, sino que observa la vida callejera y de las tabernas, que representa con un profundo sentido de pertenencia. Estos sencillos cuadros pueden verse como el comienzo de una nueva era artística, que da por cerrada de manera simbólica el Renacimiento.

Caravaggio. Los tahúres, 1593. 

Caravaggio. Los tahúres, 1593.

Caravaggio. La Buenaventura, 1595.

Caravaggio. La Buenaventura, 1595.

Jugadores, bohemios, prostitutas, bandidos, gitanos, pícaros y todo el microcosmos callejero de la Roma popular y nocturna será el universo propio donde Caravaggio pone su atención y demuestra su notable talento para describir la realidad, que los historiadores del arte consideran como el comienzo del naturalismo barroco, que influirá en maestros de la talla de Velázquez, Rubens o Rembrandt.

Joven como Baco, probablemente el pintor cuando enfermó de malaria. 1596

Joven como Baco, probablemente el pintor cuando enfermó de malaria. 1596

Como no podía ser de otra manera, será un cuadro de tema religioso, La cena de Emaús, el que abra las puertas de los coleccionistas a Caravaggio, que en la figura de Cristo se ve el recuerdo inconfundible de Leonardo.

La cena de Emaús, 1596. National Gallery, Londres.

La cena de Emaús, 1596. National Gallery, Londres.

Lo verdaderamente novedoso es el tratamiento del fondo y de la luz así como el realismo en el tratamiento de los personajes y los objetos. Será también una constante de su estilo representar las figuras colocadas de manera inusual, de espaldas, veremos los codos, las nucas, o detalles poco refinados como los agujeros de la ropa, pies sucios y descalzos, y ropas andrajosas. Esto no se había hecho antes porque podría ser considerado de mal gusto. Pero así era Caravaggio, audaz, atrevido y provocador. Era su manera de humanizar lo divino.

A los 25 años, después de que el cardenal Del Monte reparara en él, Caravaggio deja las sombras de los callejones y entra en el opulento mundo aristocrático de marchantes y coleccionistas.

La consagración

El año 1600 marca un cambio claro en el estilo de Caravaggio. Hasta ahora había pintado exclusivamente lienzos de tamaño mediano, con pocas figuras y escasos temas religiosos. Ahora tiene una oportunidad completamente nueva: crear los enormes lienzos para decorar la capilla de Mateo Contarelli, en la iglesia de San Luis de los franceses. La primera versión de San Mateo y el ángel es rechazada porque se considera que su realismo es demasiado brutal.

En la escena de la Vocación de San Mateo, éste aparece sentado ante una mesa larga, en una habitación vacía, entre los recaudadores de impuestos y los guardias de corps. Cristo aparece parcialmente tapado por la figura de San Pedro. Basta una mirada, un dedo alzado, poderoso e imperativo, como en los frescos de Miguel Ángel de la capilla Sixtina. San Mateo, y los apóstoles al igual que en la última cena de Leonardo, reacciona ante tal gesto intimidatorio señalándose a sí mismo asombrado y perplejo. Todo es sencillo, franco, directo. Un rayo de luz atraviesa la escena. Este recurso de iluminación es absolutamente prodigioso y trascendental, que inaugurará una manera de pintar el claroscuro que será propia del arte barroco y dará lugar a toda una moda artística en Europa llamada “tenebrismo” o “caravaggismo”.

Otra obra maestra de esta misma capilla es el Martirio de San Mateo. Pocas veces en la historia, por no decir nunca, se había mostrado la violencia de una manera tan cruda y explícita. La tensión y el dramatismo son palpable. Hasta el propio Caravaggio aparece auto-retratado, en el fondo del cuadro, como testigo del suceso, a la edad de treinta años.

El éxito fue rotundo y Caravaggio se verá abrumado por la cantidad de encargos de retablos que le solicitaron. Para la hermosa e histórica iglesia de San Agostino pinta otra soberbia obra maestra: La madonna de los peregrinos en el altar consagrado a la casa de Loreto.

El artista escoge un escenario sencillo y poéticamente humilde. La virgen es una mujer del pueblo llano, que lleva al niño en brazos y se apoya sobre el marco de la puerta. Temerosos y sobrecogidos por la emoción, dos ancianos peregrinos, que parecen mendigos se arrodillan ante ella. Pocas obras de arte pueden expresar esta humilde emoción de manera tan sensible. La intensa luz interior que brilla desde sus ropas sucias, harapientas, hasta sus pies sucios y desnudos.

La autenticidad, la calidad humana y el claroscuro de la obra de Caravaggio parecen estar muy lejos del clasicismo aristocrático. De nuevo revoluciona totalemnte la pintura de temas religiosos con La crucifixión de San Pedro para el altar lateral de la iglesia de Santa María del Popolo. No hay ángeles luminosos en los dramas humanos de los santos. Son dramas humanos profundamente místicos porque son más concretos y tangibles. La escena es tan realista como cruda. Nadie observa la ejecución. Tres guardias deben realizar un trabajo tan duro y tan repugnante que Caravaggio parece sentir piedad por esos infelices.

San Pedro, con las manos y los pies clavados, mira a su alrededor con una expresión de aturdimiento en busca de una señal imposible de socorro. Es un escorzo en diagonal absolutamente prodigioso, donde nuevamente las posiciones forzadas de las figuras otorgan una gran tensión a la escena.

Este esquema de usar las diagonales dramáticas características del barroco lo repite en el portentoso Entierro de Cristo, donde las figuras casi escultóricas que recuerdan a Miguel Ángel, forman una sola masa de sufrimiento y dolor.

1606

Dos escándalos acaban con la carrera de Caravaggio en Roma. El artista tiene ahora 35 años y se ha convertido en un punto de referencia para los artistas europeos que visitan la capital del arte cristiano. Pinta La Muerte de la virgen para el clero de santa María de la escala. Es una escena de una pobreza digna y de un profundo sentimiento desarrollada entre los pobres. Causa un gran escándalo porque parece que Caravaggio utiliza como modelo para la madonna el cadáver de una prostituta que se había ahogado en el Tiber y por eso María aparece lívida, hinchada y con los tobillos desnudos. La pintura fue injustamente rechazada pero Rubens la compró y hoy está en el Louvre.

Aún más graves fueron los acontecimientos sucedidos una tarde de mayo. Durante un juego parecido al fútbol los dos equipos rivales se enfrascan en una pelea por un motivo banal. Caravaggio participa en la trifulca y resulta herido, pero a su vez mata a un adversario, el sargento Ranuccio Tomasoni. La noticia se propaga y las autoridades van en busca del pintor, que consigue escapar de Roma con la ayuda del príncipe Colonna.

Procesado en rebeldía, es condenado a muerte. Caravaggio a menudo pintó decapitaciones porque le atormentaba pensar que podía seguir el mismo destino que los decapitados de sus cuadros.

Judith decapitando a Holofernes, 1606

Judith decapitando a Holofernes, 1606

Caravaggio se refugia en Nápoles. El pintor, cuya odisea solo acaba de empezar, vive atormentado entre el ardiente deseo de volver a Roma y la certeza del castigo que allí le espera. Su huida por las costas del Mediterráneo va a durar más de 4 años. Al igual que Milán, Nápoles también estaba bajo el dominio de España. Era la ciudad más densamente poblada de Europa. De este momento, ya 1607, destacan la Virgen de la misericordia y una de sus últimas obra maestras, La flagelación de Cristo.

Desembarca en la isla de Malta. Arrojados de Rodas, que fue tomada por los turcos a comienzos del siglo XVI, los caballeros de San Juan transforman a Malta en una inmensa fortaleza. Los hijos de las grandes y nobles familias de Europa, los caballeros de Malta, crean una singular élite cultural, religiosa y militar. Caravaggio se integra perfectamente en la comunidad maltesa. Pinta a los caballeros y al gran Maestre. Todos le rinden honores y el 14 de 1608 es admitido en la Orden.

Para una de las capillas laterales de la Catedral de La valeta, crea quizá la mejor de sus obras: La decapitación de San Juan Bautista.

La escena se desarrolla de madrugada, con una pálida luz que se filtra en el sórdido patio de una prisión. San Juan está en el suelo, con el cuello sajado por la espada. Pero lo más horrible es que la ejecución ha resultado fallida y el verdugo siguiendo las órdenes de un oficial se está preparando para asestarle el golpe mortal. Dos mujeres horrorizadas preparan la penosa tarea de recomponer el cadáver mientras dos compañeros de cárcel observan desde una ventana. Es un grito de angustia contra la violencia. Condenado a muerte por asesinato Caravaggio se identifica a sí mismo con la figura de San Juan, hasta tal punto que traza su firma en la sangre que fluye de la herida. Es la única obra que firmó.

Una vez más, los acontecimientos se vuelven en contra de Caravaggio. Los caballeros se enteran de su anterior condena y les expulsan de la Orden por considerarle un miembro hediondo y corrupto y le encarcelan. Pero el pintor, que ya tenía bastante experiencia en cárceles, se las arregla para escaparse y volver a embarcar, esta vez rumbo a Sicilia.

En su ruta por Sicilia, recorre Palermo, Mesina y Siracusa. En esta fase, su arte experimenta otro cambio y pasa a ser más tenso e incluso más dramático, con espacios abiertos, extensos, que amenazan a sus personajes. La estancia en Siracusa es especialmente creativa. Queda impresionado de las ruina arqueológicas griegas y sobre todo de las enormes cuevas naturales que estaban detrás del anfiteatro.

Cerca de las cuevas se encuentra la iglesia de Santa Lucía, para la que Caravaggio pinta un retablo impresionante y lleno de sentimiento: El entierro de Santa Lucía.

El entierro parece estar ubicado en las mismas cuevas de Siracusa. Todas las figuras están amontonadas en la parte inferior del cuadro. Toda la parte superior es un espacio abierto, inmenso y misterioso, amenazador como un destino silencioso sobre las cabezas de los hombres.

Caravaggio pasa cerca de un año en Sicilia. En octubre de 1609, partiendo de Mesina vuelve a Nápoles. El artista está esperando un perdón del papa pero de momento no puede volver a Roma directamente desde Nápoles. Tendrá que atresar los puertos de la zona de Groseto, que era un protectorado español.

Mientras tanto, siguen las trifulcas. En una pelea de taberna, Caravaggio resulta herido y queda desfigurado. Tal vez ésta herida que recibió en Nápoles sea la misma que reaparece en la frente de Goliat en su último y macabro autorretrato.

En su David con la cabeza de Goliat se intuye una soledad cruda y amarga. La única señal de piedad parece surgir de David que sujeta la cabeza del enorme gigante cortada y derrotada.

Parece que el perdón del papa va a ser inminente. Caravaggio se traslada a Porto Ecole y aquí el destino se vuelve contra él por última vez. Es una ironía, pero él, el pendenciero, el asesino, es encerrado en la cárcel erróneamente. Le confunden con otra persona. Permanece en prisión solo 2 días, el tiempo suficiente para demostrar su identidad pero también el tiempo suficiente como para perder el barco que iba a llevarle a Roma y en el que ya había cargado todas sus pertenencias.

Este es el último acto en la agitada vida de un genio, descrito por un contemporáneo suyo. Fuera de sí, corrió desesperadamente por la playa bajo los ardientes rayos de sol escudriñando el mar e intentando divisar el barco que se marchaba. Finalmente llegó a un punto de la playa donde debido a la fiebre se derrumbó. A los pocos días, sin que nadie le echara una mano, murió miserablemente a los 39 años en las dunas de la feniglia. Tan miserablemente como había vivido.

Era el 18 de julio de 1610.

***

*  Ernesto Ramírez Vicente. Ernesto Ramírez Vicente nació en Madrid, España, en 1973. Es licenciado en Geografía e Historia con especialidad en Historia del arte por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Historia por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México. Ha sido profesor de Historia del Cine y del Arte en su tierra natal a fines de los 90 y desde 2008, de Ciencias Sociales, Prehistoria, Historia Universal, Historia de España, Historia del arte, Cine, Sociología y Metodología de la investigación en México a nivel universitario…

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