PRIMER BAT – CARROÑEROS CON CORBATA

Posted on noviembre 27, 2017, 6:06 am

ERNESTO RAMÍREZ

La naturaleza es un espejo espectacular. Un libro abierto del que debemos aprender todos los días sobre nuestra propia naturaleza social e individual. Como todos saben, un carroñero o necrófago es un animal que se alimenta de cadáveres sin haber participado en su caza previa, aunque suele pelearse con otros de su especie o especies competidoras por el control de las carroñas que son su alimento.

El ser humano, salvo que se comporte como un verdadero necrófago o un caníbal, que por enfermedad mental o por necesidad vital a veces ocurre, normalmente no se alimenta de cadáveres. Pero sí da un paso más: lucrarse con la muerte ajena. Un paso moralmente y ahora sí, realmente deleznable, porque interviene la perversión consentida por una conciencia tan corrompida como lo es la carroña real.

¿Cómo es posible que el hombre se lucre con la muerte? Pues sí. Nada nuevo. El ejemplo histórico, universal, sigue siendo la guerra, el belicismo concebido como el negocio más descomunal y mortífero conocido por nuestros descarriados congéneres, incapaces de negarse de una vez por todas a practicar el homicidio en masa, ya sea de manera legal o ilegal. No se engañen. Las guerras no buscan, ni buscaron nunca, la paz entre los hombres: buscan el botín.

Los recientes terremotos en México han sacado lo mejor de las personas mexicanas y extranjeras en términos de solidaridad esencial. Pero como suele ocurrir en esta existencia de apariencia dialéctica, también ha sacado lo peor, convirtiendo a ciertas personas en verdaderos engendros de lo que debe ser una naturaleza ética.

Un primer tipo de carroñero surgió ya durante la misma tragedia sísmica. Ladrones y rateros de “guante negro” que asaltaban a la gente en las calles, en los coches o incluso domicilios haciéndose pasar por honorables miembros de Protección Civil.

Poco después fue germinando la otra tragedia, no ya la natural -como fueron los derrumbes, que dicho sea de paso, no en pocos casos fueron causados por malas prácticas inmobiliarias- sino la tragedia construida, la tragedia social: la gestión de la solidaridad.

Me refiero a la canalización de los recursos públicos para que llegaran las ayudas económicas, materiales y humanas a los damnificados. En primer lugar, los principales partidos políticos comenzaron a comportarse como en una subasta, regateando, cifras arriba o cifras abajo, sobre la cantidad de dinero público que debía destinarse. ¿Regatear? ¿Pero acaso no es el dinero de los contribuyentes? ¿Acaso es de su propiedad el capital diario que se apropia el Estado por medio de impuestos u otros mecanismos de recaudación formal?

Bueno. El caso es que los gigantescos y surrealistas presupuestos de los partidos políticos para financiar sus mediocres y abyectas campañas electorales -que además no informan de nada, solo desinforman, mienten y manipulan- no han menguado significativamente. Si ni siquiera con eventos tan catastróficos como estos los carroñeros no son capaces de doblegarse a la responsabilidad y a la cordura humana, ¿qué se puede esperar de una clase política no ya corrupta, sino inhumana? Para ellos al parecer basta con que vayan a misa después para purgar su conciencia y listo. A vivir como ricos.

¿Entonces el dinero del cerdito político no se saca? Bueno, pues entonces viene la gestión de los dineros donados por instituciones, empresas, organizaciones de la sociedad civil, particulares, etc. Este dinero se deposita en cuentas bancarias diversas, pero al parecer no ha sido muy transparente la recaudación que se supone debe manejar cabalmente la administración federal. Los supuestos mecanismos de control han resultado ser vulnerables al pirateo exterior y sobre todo al pirateo interno de los carroñeros que representan al pueblo.

Sí es cierto que ha llegado ayuda, claro. Pero también estoy seguro de que se ha desviado y prevaricado, con los fondos que son para víctimas, a juzgar por las amplias protestas de los ciudadanos de todos los estados afectados que están esperando después de dos meses.

Incluso… han aparecido víctimas oportunistas haciéndose pasar por víctimas para recibir las ayudas. Incluso… han habido situaciones en los que albergues levantados por la sociedad civil no han sido reconocidos por las autoridades y éstas han bloqueado o saqueado los recursos destinados a ciertas zonas, como ha ocurrido por ejemplo en un albergue de Cintalapa, Chiapas. Bochornoso espectáculo de a ver quién es más mediocre haciéndose el listillo, del sálvese quien pueda, o del asqueroso y al parecer inevitable: “a río revuelto ganancia de pescadores”.

¿No hay dinero para superar la contingencia rápido?

Según el diario El Economista:

RUSIA donó 20 millones de dólares, unos 400 millones de pesos mexicanos. China 1 millón de dólares. Pero además de otras partidas entregadas por otras naciones sin datos disponibles ahora, éstas son otras cantidades donadas por el sector privado o particulares.

DONANTE CANTIDAD (Dólares)
BBVA Bancomer y Grupo Bancomer 10 millones
UNICEF 4 millones 600,000
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) 4 millones
Coca-Cola Company 3 millones
Wall- Mart de México y Centroamérica 2 millones 234,000
Samsung 1 millón 200,000
Google 1 millón
Facebook 1 millón
Apple 1 millón
AT&T 1 millón
Home Depot 1 millón
Altán Redes 1 millón
Abott 1 millón
Scotiabank 558,000
Ford 500,000
Total Play 277,535
Lady Gaga (artista) 2 millones
Katy Perry (artista) 1 millón
J.K Rowling (escritora) 1 millón
Cristiano Ronaldo (futbolista) 830,000
Grupo Pachuca 333,042
Grupo Maná 200,000
Iniciativa Yo x México (Miguel Layún y Javier Hernández) 195,000
Sergio Pérez (piloto) 168,000
El Vaticano 150,000
Salma Hayek (artista) 100,000
Ricky Martin (artista) 100,000
Shawn Mendes (artista) 100,000
Comunidad mexicana en Londres 12,000

Total: 36 millones 963 mil 367 dólares, que traducido en pesos mexicanos suman (si el peso está a 20 dólares estadounidenses):

739 millones 267 mil 340 pesos donados para la reconstrucción de viviendas, edificios, templos, calles, puentes y carreteras. Sí, se requería y se requiere mucha inversión.  Pero si a esto le sumamos el FONDEN (Fondo de desastres naturales, del que no dispongo de cifras totales para cada estado del país afectado), los mega-recursos pre-aprobados para las campañas de 2018 (7 mil millones de pesos) y las generosas donaciones de ciudadanos de a pie a los bancos… hay presupuesto suficiente para superar el problema. La Secretaria de Hacienda dijo que hay 9,000 millones de pesos disponibles. Guau… excelente, ¿no? Pero parece que no cuadran las cifras con las políticas y acciones solidarias necesarias.

Kafka en acción

La burocracia oficial, la siempre absurda burocracia oficial, dice que los fondos nacionales no son aprobados hasta 55 días después del desastre. Ya han pasado 75 días del primer sismo y 65 del segundo. Es decir, miles y miles de personas mal viviendo en albergues o en las calles durante más de dos meses.

La “buena nueva”, como siempre cínica respuesta del gobierno es que van a apoyar a los damnificados con créditos, lonas, mantas y cobijas. ¿¿Perdón?? O sea más deuda y más humillación a los mexicanos por los dirigentes de este país tan lastimado. Y cuando esto no funciona, clonan las tarjetas y las cuentas de los depósitos solidarios y se lo quedan. ¿Quién? Pues quien va a ser, los bancos coludidos con las administraciones estatales y federales. ¿Cómo es posible que no esté regulado, vigilado, sancionado…? Te llevan a la desesperación, te marean de acá para allá meneando la perdiz y mirando para otro lado. Vamos, que con todas las palabras, disculpen, se hacen pendejos. Pero no, luego llegan los candidatos con sus proclamas y pegatinas colocadas estratégicamente en los sacos y cajas de ayuda, apropiándose de la generosidad universal y espontánea de la sociedad. Vomitivo.   

El presidente Peña Nieto, con su habitual estilo ridículo, falso e insultante, arenga a que se hagan “filas”; aparece en los medios pretendiendo que le veamos como el salvador de la humanidad. (Y luego se quejan de López Obrador). Patético.

Entender cómo funcionan los fondos de desastre en México y el proceso para que se apliquen después de uno, es sorprendentemente complicado. Para resumirlo de manera breve: dentro del Sistema Nacional de Protección Civil se encuentra la Dirección General para la Gestión de Riesgos (DGGR); este órgano del gobierno federal es el encargado de manejar los dos grandes fondos para hacer frente a desastres en el país: el Fondo de Desastres Naturales o FONDEN y el Fondo para la Prevención de Desastres Naturales FOPREDEN.

Acceder a los recursos del FONDEN es un barroco proceso burocrático que puede tardar meses y continuar a lo largo de años. De hecho, el FONDEN no transfiere recursos a las entidades (con contadas excepciones), sino que aprueba acciones y salda facturas en nombre de las entidades (BANOBRAS es el fiduciario del FONDEN), para lo cual las entidades deben abrir créditos. Dado que pueden pasar muchos meses para que las entidades que sufrieron un desastre reciban fondos a través del proceso normal de FONDEN, se creó la figura de los “Apoyos Parciales Inmediatos” (APIN), los cuales buscan financiar “acciones emergentes de carácter prioritario y urgente” en situaciones críticas. Suena como una gran idea ¿no?, un mecanismo que permita que los recursos lleguen más rápido a los lugares que lo necesitan con urgencia. Sin embargo, en la práctica, incluso para obtener estos apoyos parciales inmediatos, el proceso es enormemente lento.

Después de que ocurre el desastre, el gobernador de la entidad le solicita en máximo tres días a una de las instancias técnicas facultadas que corrobore que ocurrió un desastre, (CENAPRED si se trata de un sismo). Si la instancia corrobora, entonces se le solicita a SEGOB (Secretaría de Gobernación) que emita una declaratoria de desastre. Es importante notar que para que SEGOB corrobore el dictamen, la entidad afectada tiene que decir que ha sido rebasada su capacidad financiera y operativa para atender los efectos del fenómeno.

¿Se ha rebasado la capacidad financiera de la CDMX? ¿Tenemos instrumentos financieros para cubrir costos en caso de un desastre como este? ¿Por cuánto? Estos datos, junto con los estimados específicos de costos de reconstrucción para la CDMX solamente, si es que existen, parece ser que no los conocemos.

SEGOB tiene entonces cuatro días hábiles para publicar en el DOF (Diario Oficial de la Federación), la declaratoria, que incluye las solicitudes de recursos con cargo al FONDEN. Simultáneamente a este proceso, se instaló el comité de evaluación de daños, máximo 24 horas después de que se corroboró el desastre. Este comité se encarga de coordinar visitas a campo y evaluar los daños. Hasta aquí el proceso es el mismo para FONDEN y para APIN.

Si la entidad considera que necesita Apoyos Parciales Inmediatos, los puede solicitar en cualquier momento, ya habiéndose instalado el comité. Para recibirlos tiene que presentar un listado de obras y acciones a realizar con estos fondos, el cual es revisado y aprobado. Es apenas entonces que “caen” los primeros recursos del FONDEN a la entidad afectada. En la Ciudad de México no hemos llegado a ese momento. De hecho, al momento de escribir este texto no tenemos certeza si el gobernador Miguel Ángel Mancera ha solicitado fondos APIN al comité (buscamos información sin éxito, se aceptan correcciones). Al final los apoyos inmediatos son todo, menos inmediatos.

¿México está de pie?

Edulcorada frase fabricada por la publicidad televisiva. México está de pie, sí. Faltaría más. Aún no se ha hundido bajo tierra. Lo que dudo que sea tan sólido son los cimientos morales para permanecer de pie, porque, arrodillado a la búsqueda de una ganancia ilegal espeluznante, son sus estructuras económicas protegidas por un clan de desalmados que se dicen políticos las que “tiemblan” y no precisamente de forma geológica. No porque no haya dinero, que lo hay, sino porque esto se parece cada vez más a “La cueva de Alí Babá y los 40 ladrones” o la época oscura de Homero y Aquiles o del demócrata eternamente idolatrado Pericles, cuando había que robar a como diera lugar los tesoros a los muertos del Olimpo.

Los carroñeros de ahora son delincuentes que visten de traje y corbata sin necesidad de que pasen hambre o carestías. Políticos y banqueros, oenegeros, falsos proselitistas, oportunistas y buitres que se esconden agazapados esperando comerse las entrañas de los muertos, de los trabajadores vivos, de los jóvenes, de los pensionistas, de las mujeres, de los parados, de los ninis, de los activistas, de los estudiantes, de los periodistas, de los defensores de los derechos humanos. O si es necesario, las de sus propios competidores de casino.

Y todavía nos venden la idea de que su mundo de fantasía, en el que solo ellos viven y derrochan la riqueza pública-común, es el mejor mundo, sin alternativa posible. Que todo lo demás son populistas, chavistas, castristas, terroristas, chairos, socialistas, anarquistas o comunistas. Como si ellos, los carroñeros, fueran los garantes sagrados de la justicia social, la igualdad, la seguridad, la paz y la prosperidad. Pura falacia. Pura verborrea demagógica y ruin.

Por ejemplo en Chiapas o en Puebla, los gobernadores se hacen fotos inaugurando hospitales. Y uno piensa, oh! Que bien, se está invirtiendo un chingo en salud… Después resulta que son pura “fachada”: están los edificios sí, pero no hay médicos, ni enfermeros, ni equipamientos, el vigilante está ebrio o de plano no dan consulta los fines de semana después de un cataclismo como el que ocurrió. Como lo leen.

Lo que es peor: este capitalismo neoliberal de plástico, estos tecnócratas de casino, no solo existen en México. Proliferan por doquier en todos los círculos viciosos donde reine la paranoia cleptómana, voraz e indecente del capitalismo globalizador. En Estados Unidos, en Guatemala, en Brasil, en Argentina, en Colombia, en España, en Perú, en Grecia, en Alemania,… ¿ad infinitum?

Ya nos avisó Marx sobre la quimera del dinero. Él lo llamó fetichismo del dinero. Y en una cuartilla nos describió magistralmente la esencia de este fenómeno rapaz, depredador y carroñero que se ha multiplicado bajo la inmoralidad disfrazada de libertad del liberalismo occidental clásico:

“Fetichismo es una inversión espectral: lo fundado aparece como fundamento y el fundamento como fundado. Marx lo identifica con la personificación de una cosa y la cosificación de una persona. Este es el «misterio fetichista del capital», es decir, un modo de ocultamiento que distorsiona la interpretación y el conocimiento de la realidad, invirtiéndola. En la medida en que alguien crea algo sobrenatural y no se reconoce en lo que uno mismo produce, está enajenado, porque se confunde la realidad con la fantasía. El fetichismo, entonces, consiste en atribuirle a un objeto cualidades que no tiene”.

El dinero es la forma máxima del fetichismo. Lo que genera el fetichismo no es una mentalidad perversa, sino la naturaleza de la sociedad capitalista, que inaugura el predominio total del intercambio generalizado de mercancías como modo de producción. La sociedad mercantilizada crea las condiciones para el fetichismo. Cuanto más mercantilizada está la sociedad, más fetichista es. En la medida en el que el trabajo humano se vuelve mercancía, se dan las condiciones para que uno compre todo lo que necesita para vivir.

Después, en la llamada sociedad de consumo ya incluso se compra lo que no se necesita.  La norma ahora es el dinero; pero como el dinero no tiene absolutamente ningún principio ni identidad propia, no es ningún tipo de norma en absoluto. Es absolutamente promiscuo, y se irá alegremente con el mejor postor.

Esto trae como consecuencia una estructura social de poder inmunda controlada, en realidad por unos pocos individuos: los carroñeros que se esconden en una corbata y un peinado tan feo como artificial como sus almas desalmadas.

***

*  Ernesto Ramírez Vicente. Ernesto Ramírez Vicente nació en Madrid, España, en 1973. Es licenciado en Geografía e Historia con especialidad en Historia del arte por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Historia por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México. Ha sido profesor de Historia del Cine y del Arte en su tierra natal a fines de los 90 y desde 2008, de Ciencias Sociales, Prehistoria, Historia Universal, Historia de España, Historia del arte, Cine, Sociología y Metodología de la investigación en México a nivel universitario…

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