SHORTSTOPCASI TODO ES OTRA COSA – ¿Desarrollo? ¿Sustentable? ¿A Qué Precio?

Posted on junio 14, 2017, 4:27 pm
A mi padre.

ADRIÁN ARÉVALO

La bilis marcaba tanque lleno, y la quemamos a diestra y siniestra por lo sucedido el nefasto fin de semana de elecciones, entre ataques de “peñabots” y “pejezombies”, contra los icónicos líderes (según nuestras preferencias) y ellos atacándose en batalla campal (en fin, un verdadero festín). Fuimos pasando del enojo a la burla y de la burla al cinismo y del cinismo -como casi siempre- al olvido. Un clásico post-electoral.

Mientras nos duraban en nuestro organismo las reservas de bilis, de repente las redes sociales reventaron con fotos de nuestro presidente, Enrique Peña Nieto, departiendo en Los Pinos y platicando con el actor estadounidense y ganador del Óscar Leonardo DiCaprio (mis ojos se deslumbraron de tanta belleza reunida), emblema mundial de la lucha contra el cambio climático y todas sus consecuencias ambientales.

Trascendió que algunos de los asuntos tratados ahí son temas de sumo interés en nuestro país como lo es el cambio climático y la vaquita marina.

El chiste se cuenta solo y los llamados “memes” no se hicieron esperar, fueron inmisericordes, letales -como siempre-, que ya hasta parece plan con maña, que cada que la situación en el país está que arde, siempre hay debut de la selección, una nota roja o viene una estrella de Hollywood a jalar los reflectores, pues de vez en cuando la gente quiere ver una noticia amable y, de paso, tirar algo de su frustración a nuestro máximo representante con esos memes -que muchos de ellos merecen ser registrados en “Derechos de autor”- y sobre todo, que ya nada tienen que ver con elecciones de Estado y esas cosas calientan al ciudadano e inquietan al político.

Eso ya pasó, que venga la mofa cotidiana, tirarle al que se deje y vámonos a otra cosa mariposa.

Incluso la ocasión sirvió para revivir el tema que conmocionó a todo el mundo y a nosotros los mexicanos también: la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París contra el cambio climático y claro, los memes no se hicieron esperar. Por supuesto, nadie estaba más ofendido por los desvaríos de Trump que nosotros los mexicanos.

Justo en eso estaba cuando recordé la gran biodiversidad de nuestro país: playas, ríos, lagos, lagunas, montañas, mares, especies endémicas… Sin mencionar que tenemos en el país un Partido político que, por sobre todas las cosas, abandera las causas ecológicas en nuestro país, no es un parásito que sólo se alía con otros partidos grandes para ser negocio familiar noooo, nada de eso, México tiene al Partido Verde Ecologista de México. Y en ese punto, amigo lector, se me cayó el veinte.

Mientras nosotros tiramos parte de nuestro coraje al títere del imperio, por ser el anticristo de nuestra generación, el villano favorito de todos, etc. en México, nuestro amado país del “Nunca Jamás”, nuestros representantes en la Cámara Alta, aprobaron la nueva Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable apenas en marzo pasado.

Es un nombre que suena bien para estos tiempos en los que nosotros, el máximo depredador de la tierra, sintamos empatía con las palabras “desarrollo” y “sustentable”, que juntas se llevan bien, y más cuando las decimos al calor de la plática en una cafetería donde una tasa te cuesta 45 pesotes, ya no digamos en nuestras máximas tribunas, que para el caso es lo mismo, pura retórica que no sirve para nada, puro rollo. Ni en las cafeterías, ni en las tribunas tienen la intención de resolver nada.

Los partidos PRI, PAN, PVEM, Panal y PES (el más reciente partido-sanguijuela creado por el aparato “democrático” nacional) votaron al unísono para avalar tan singular ley, la cual abre a la iniciativa privada la explotación de bosques y selvas en el país a través de lo que ellos llaman “plantaciones forestales comerciales”.

Y no sólo eso, también permiten a la iniciativa privada disponer de los llamados “recursos asociados”, que se definen como especies animales y vegetales, agua, etcétera; es decir, todo lo que pueda coexistir en el ecosistema en cuestión.

Se propone que se implemente un “desarrollo sustentable” en el área forestal. En pocas palabras, los bosques se vuelven objeto de lucro, ergo son depredados, explotados y ya no son más considerados patrimonio de las generaciones por venir.

Aquí, lo que uno no puede creer es que la iniciativa fue presentada en septiembre pasado por la diputada (¡sí señor!, ¡señora!), del Partido Verde “E-co-lo-gis-ta” de México Alma Lucía Arzaluz Alonso quien, por si fuera poco, fue secretaria del Medio Ambiente en la administración del pasado Gobernador de Tlaxcala, Mariano González Zarur.

En el documento existe un concepto: “aprovechamiento forestal”, que permite a los particulares extraer los recursos del medio en que se encuentren, incluyendo madereables y no madereables.

También elimina la función de vigilar el uso de los recursos del Fondo Mexicano Forestal, que estaban en manos de los sectores civil y productivo; ahora pasa a manos exclusivamente ¿de quién creen?, sí, del Gobierno Federal a través de la Comisión Nacional Forestal.

Recordemos que en el año 2003, nació el Consejo Nacional Forestal, así como consejos estatales, en los que están representadas las comunidades ejidales, comunales, indígenas, campesinas y equiparables, que ostentan la titularidad de más de 80 por ciento de los bosques y selvas del país.

Hoy, esta gente que tomaba decisiones y operaba en favor de sus ecosistemas, han pasado a ser meros consultores, sin voz ni voto.

Sin embargo, el sitio de la Cámara de Diputados, al dar cuenta de aquel día de sesión abre con el siguiente párrafo:

“La Cámara de Diputados aprobó expedir una nueva Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, cuyo propósito es actualizarla con la normatividad sobre cambio climático y los servicios ecosistémicos, y con las investigaciones científicas en la materia, con la finalidad de adelgazar la burocracia de los trámites”.

Y sigue…

“Al fundamentar el dictamen, la integrante de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, diputada María Ávila Serna (PVEM) expresó que con éste se perfecciona la actualización y armonización del derecho ambiental en materia de protección al patrimonio natural y de promoción del desarrollo sustentable, así como en el control y abatimiento global del cambio climático”.

Nuestros diputados “ecologistas” dando cátedra.

Me hubiera gustado saber qué piensa el señor DiCaprio de estas grandes ideas de privatizar y depredar los recursos forestales de este país en víspera de las elecciones que vienen, pues como sabemos estas zonas siempre han sufrido de presiones electorales.

Además de que se puede leer una estrategia de concentrar el poder como en los viejos tiempos, de disolver espacios de participación social y la repartición con la cuchara grande de los recursos que se puedan a costa de lo que sea.

Amigo lector, te propongo que antes de ver afuera y tirar tu rabia a Donald Trump o nuestro mandatario, observes lo que pasa dentro de tu país, donde el respeto a los recursos naturales y al patrimonio de biodiversidad de nuestra nación es letra muerta y ahora en el poder de particulares. Vamos a pedir permiso para entrar a nuestros bosques como ya se hace en algunas playas en el sureste mexicano, a las que nuestras familias ya no pueden acudir libremente.

El saqueo y el atropello es por todos los frentes, no cesa, la información está ahí para quien la desee consultar y para quien quiera o pueda tomar cartas en el asunto.

Afortunadamente, en el Senado de la República se va a retrasar su aprobación debido a que se requiere hacer un análisis más profundo o bien, matizarla un poco, no mostrar la olla de oro tan descaradamente. Aunque lo dudo.

Podemos seguir horrorizados por la falta de compromiso de nuestro vecino del norte con el cambio climático, mientras aquí los máximos depredadores operan a favor del capital.

No lo podemos negar, nuestro Presidente es guapo, y se presta para la mofa del colectivo, sin duda, pero al final, ¿Quién es más gandalla? ¿Quién o quiénes tienen su futuro asegurado? ¿Quién se va a quedar con las trizas de país? ¿Quién trollea, en los hechos, a quién?

Mientras, sigamos riendo.

AA

***

* Adrián Arévalo es periodista por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y cuenta con una maestría en Periodismo Económico, también por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Tiene una carrera de 20 años en el quehacer periodístico. Desde conductor y reportero en ABC Radio pasando Argo Producciones y el periódico Reforma hasta dirigir la revista Empresarialmente…

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