SHORTSTOP – CASI TODO ES OTRA COSA. EL ORO NEGRO

Posted on mayo 17, 2017, 5:09 pm

ADRIÁN ARÉVALO*

Antes de comenzar a hablar del tema, quiero agradecer al gran equipo de Gaceta Ciudadana por darme la oportunidad de renacer con ellos, por brindarme un espacio en esta aventura editorial en estos tiempos tan difíciles que vive el país y que vivimos los periodistas, al ejercer este oficio tan bello, hoy manchado con sangre de nuestros compañeros.

Sin duda, el constante incremento a las gasolinas representa un duro golpe a la economía de todos los mexicanos, sin dejar de señalar que, a pesar de ello, los hidrocarburos representan, para bien o para mal, la palanca de desarrollo de este país.

Para demostrar lo anterior, las cifras hablan, pues la gasolina y el diésel aportan el 97.5 por ciento de la energía utilizada en el transporte de personas y mercancías y las ventas conjuntas de los hidrocarburos llegaron a 473 mil millones de pesos en 2016 y este año, sin duda, aumentarán por los constantes “gasolinazos” y la paulatina liberación de precios de ambos combustibles.

El Sector Energético en este país y en todo el mundo es asunto de seguridad nacional, sobre todo en México, uno de los principales productores en el mundo, a pesar de que, desde el año pasado, viene presentado signos de caída, que si bien no son alarmantes, merecen ser observados de manera detenida.

Y es que, de acuerdo a datos revelados por Petróleos Mexicanos (Pemex), durante el año pasado la producción de petróleo crudo presentó un déficit de un 5 por ciento que, en números, representa 113 mil barriles diarios menos que el promedio alcanzado en 2015.

Desafortunadamente, la economía mexicana depende en 40 por ciento de los ingresos provenientes del llamado “Oro Negro” y no hay que olvidar que es un recurso no renovable y no existe un plan a corto (o a largo plazo) para utilizar energías alternativas, lo que trae consigo diversas situaciones dignas de poner sobre la mesa.

El primer punto es el impacto en la economía de las familias que, teniendo o no un automóvil, resienten las consecuencias de estos aumentos de una forma que las altas esferas de poder no entienden o no quieren entender.

Otro punto es la gran demanda de estos hidrocarburos no sólo en México, sino en el mundo, particularmente con nuestro vecino del norte, a quien prácticamente regalamos el crudo y nos lo revenden ya refinado.

Tema aparte es el Sector Transportista, sujeto al consumo de ambos combustibles, lo que, sin duda, representa una recaudación cómoda, constante y previsible para las arcas del Gobierno Federal.

La disponibilidad de los hidrocarburos es de vital importancia, pues no queremos pensar lo que pasaría en nuestro país en un supuesto caso de desabasto, por lo que se debe garantizar la disponibilidad de los combustibles fósiles a un precio, digamos, razonable.

Sin embargo, la bandera de la presente administración, encabezada por Enrique Peña Nieto, ha sido promotora, no solamente de la liberación, sino de la privatización de este recurso natural por los supuestos “beneficios” que obtendrían los consumidores a largo plazo.

Pero esa promoción que ha hecho el Gobierno, lo único que ha detonado en el país es caos, corrupción, irritación, delincuencia organizada y gran disgusto entre la sociedad.

Y es que el cambio de un  esquema de precios de subsidio controlado, a otro dictado por el mercado, que no debió ocurrir, o por lo menos no de la forma como está sucediendo, ha sido demasiado precipitado, inequitativo, en una atmósfera de autoritarismo, mentiras e, incluso, amenazas.

La sociedad civil ha salido a las calles a protestar sobre el particular y al Gobierno parece no importarle, pues no decrecen sus intenciones de aplicar la Reforma Energética, ya que el precio comenzó a liberarse en algunos Estados para que, al final de este 2017, este esquema de liberación esté operando en todo el país.

Y, por si fuera poco, estas “Reformas” han producido, no el nacimiento, pero si la proliferación de los famosos “huachicoleros”, quienes se han convertido en protagonistas de la nota diaria, de la nota roja, casi obligada de los medios de comunicación escritos y audiovisuales.

Y no podría ser de otra manera, pues los datos de Pemex son alarmantes. Entre el 2011 y el 2016 se reportó el robo de 755 mil 869 litros de distintos productos que son transportados en sus ductos, lo que generó un quebranto patrimonial de 6 mil millones 395 mil pesos, sin mencionar la violencia y la sangre derramada que esta actividad ilícita provoca.

Y no son delincuentes improvisados. Como se puede ver en los diferentes espacios noticiosos, son verdaderas mafias que están infiltradas hasta las esferas más altas, incluso de la paraestatal, pues la extracción ilegal no es de llegar a perforar un ducto con un taladro o un hacha o como usted se imagine y ya, sino que estos delincuentes tienen información de los horarios y los tipos de combustible que circulan en los ductos, que no se puede obtener de otra manera más que de la propia paraestatal. Ya analizaremos esto en posteriores entregas.

Con este contexto se llevará a cabo el evento anual más importante del Sector Gasolinero Nacional: la Onexpo Show 2017, que se realizará en la Ciudad de México, donde seguramente se abordarán estos temas y otros más. Estaremos pendientes de que así sea o sólo será un show más, sólo eso.

Enhorabuena por Gaceta Ciudadana, un medio que nace en el país donde el periodismo es uno de los oficios más peligrosos del mundo.

No más periodistas asesinados, va por ti #JavierValdezCárdenas.

#NosEstánMatando por el #DerechoAInformar #NiUnoMás

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* Adrián Arévalo es periodista por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y cuenta con una maestría en Periodismo Económico, también por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Tiene una carrera de 20 años en el quehacer periodístico. Desde conductor y reportero en ABC Radio pasando Argo Producciones y el periódico Reforma hasta dirigir la revista Empresarialmente…

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