ShortstopCasi todo es otra cosa – El Vigilante

Posted on mayo 31, 2017, 8:32 pm

ADRIÁN AREVALO

En la entrega anterior hablábamos un poco sobre nuestra indiferencia al delito del robo de los combustibles y de que había que cambiar el disco y comenzar, por lo menos, a denunciar.

Yo mismo me comprometí a contribuir, de alguna manera desde aquí, desde este generoso espacio a ayudar. Bueno en este caso hago de su conocimiento lo siguiente:

El pasado 29 de mayo del presente año, Petróleos Mexicanos (Pemex), anunció en redes sociales y medios de comunicación un bonito gráfico, que representa a un bosque al parecer incendiado a causa de lo que se puede apreciar es una manguerita de la cual parece brotar petróleo, pero el foco principal es un anuncio verde (típico de las carreteras) en el que se lee: “El robo de combustible genera graves daños al medio ambiente”.

La paraestatal agrega en su cuenta de twitter que “el robo de combustible genera pérdidas humanas y daños ambientales”, acompañado del “hashtag” #DenunciaAnónima y concluye que, con dicha acción proteges a tu familia y al medio ambiente.

Además, proporcionan dos vías de contacto para que la ciudadanía en general reporte de manera anónima e inmediata alguna actividad ilícita o por lo menos sospechosa, la primera es al teléfono 01800-228-9660, la segunda, particularmente, llamó mucho mi atención: vigilante@pemex.com.

Tuit de @Pemex mediante el cual invita a denuncia el robo de combustible.

Tuit de @Pemex mediante el cual invita a denuncia el robo de combustible.

Esa es la manera en que la paraestatal invita a los ciudadanos a romper el silencio y denunciar a través del anonimato la ordeña de ductos.

Ahora el siguiente paso obligado (aunque debió ser el primero) es habilitar al “Vigilante Pemex” para investigar los saqueos de recursos al interior de la paraestatal, perpetrados por funcionarios, políticos, sindicalistas, etc.

Desde este espacio nos gustaría que el “vigilante Pemex” resolviera algunos de los casos (claro, sabemos que no podrán todos) de saqueo al interior de Pemex que también han causado pérdidas humanas, daños al medio ambiente, a la economía nacional, familiar, etc.

Y todo lo que abajo describo, es totalmente del dominio público y quien se interese en el tema, puede investigar la veracidad de las líneas subsecuentes en Internet.

De acuerdo con información de la agencia Reuters, Petróleos Mexicanos desembolsó la cantidad de 9 millones de dólares, en el 2011, por remolcar una plataforma petrolera desde Emiratos Árabes Unidos hasta el Golfo de México. Cuando auditores del Gobierno revisaron el contrato, se percataron de algunos problemas. Y eso pues es una pequeña muestra de cómo se las siguen gastando en la paraestatal. (Daño al patrimonio nacional).

La plataforma tenía el equipo equivocado para el contrato, de acuerdo con un reporte de una auditoría del Congreso. Y el traslado en sí era una ficción: la plataforma no necesitaba ser movida porque ya estaba en el Golfo de México. Algo digno de la película Los Ilusionistas (Los ilusionistas: Nada es lo que parece EU, 2013, Dir. Louis Leterrier )

Como en ese entonces no había la idea de un vigilante que velara por los intereses de la patria, del medio ambiente y de sus hijos al interior de Pemex, fueron los auditores quienes alertaron a la paraestatal en febrero del 2013 sobre el particular.

Los auditores no solo pidieron, sino urgieron sancionar a los empleados que manejaron el contrato, pero nada se hizo. (Corrupción)

En 2014, una explosión en la plataforma (llamémosle fantasma), provocó la muerte de dos trabajadores. ¿Las causas de la explosión?, siguen bajo investigación. (Daño al medio ambiente y pérdida de vidas humanas).

Y como este caso saben ustedes, amigos lectores ¿cuántos hay y de que tipo?

Los indicios de fraude en Pemex son como el elefante en la sala.

Y la cosa no para ahí, pues de acuerdo con la misma fuente, se detectaron más de 100 contratos firmados entre el 2003 y el 2012 por un valor de 11 mil 900 millones de dólares (mdd) sobre los que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados hizo señalamientos después de detectar irregularidades.

¿Cuáles?, se preguntarán ustedes. La galería del despache va desde cotizaciones infladas por trabajos o productos de ínfima calidad, sin que se hayan cumplido las especificaciones requeridas, hasta digamos, despacharse con la cuchara grande sin piedad: el fraude descarado.

Eso no quiere decir que en Pemex no existan trabajadores honestos y entregados a sus labores, pero a pesar de ello, nunca faltaron líderes que saquearon el patrimonio de la empresa.

Y el fraude no es de hoy, ha traspasado generaciones, pues durante varias decenas de años la famosa “renta petrolera”, hacía que nosotros pagáramos menos impuestos, sin pensar que esta situación pronto se invertiría de forma dramática.

Ahora La Secretaría de Hacienda lleva años de políticas recaudatorias desesperadas para cubrir el derroche del pasado. Como bien lo dijo un día el ilustre Ramón López Velarde que la existencia de petróleo en territorio Nacional se debía nada más y nada menos que al mismo diablo.

Y la lista podría seguir tan abajo como lo permita el scroll de la página de internet.

Pues el tema ahí está, esperemos que este tipo de robo que también afecta a las familias, a la economía, al medio ambiente y que ha costado vidas humanas, sea atendido con la misma prestancia con la que la paraestatal pretende poner fin o por lo menos aliviar el tema del robo de combustible y el vigilante Pemex sea el paladín de la defensa de nuestro patrimonio nacional.

Hagamos que se termine la triste imagen que se tiene de Pemex, como un gigante que arrastra sus cadenas llenas de ineficiencia en su producción, agobiado por las corrupción y el derroche, deudas y un saco de piedras como lo son las pensiones.

Gracias a Pemex por abrir estos canales de comunicación en el que se nos permite hacer denuncia y aliviar la carga a nuestro gigante petrolero.

Llamen. Denuncien.

O habrá una línea especial para esto? ¿Otro tipo de Vigilante?

Al tiempo.

AA.

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* Adrián Arévalo es periodista por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y cuenta con una maestría en Periodismo Económico, también por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Tiene una carrera de 20 años en el quehacer periodístico. Desde conductor y reportero en ABC Radio pasando Argo Producciones y el periódico Reforma hasta dirigir la revista Empresarialmente…

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