80% de jóvenes con deficiente actividad física

Staff/GC
Posted on noviembre 22, 2019, 7:26 pm

Un nuevo estudio apunta a que los jóvenes en el mundo están comprometiendo su salud debido a la insuficiente actividad física.

El estudio, publicado en la revista The Lancet Child & Adolescent Health y elaborado por investigadoras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), concluye que más del 80% de los adolescentes en edad escolar de todo el mundo —en concreto, el 85% de las niñas y el 78% de los niños— no llegan al nivel mínimo recomendado de una hora de actividad física al día.

La Organización Mundial de la Salud recomienda a los adolescentes más actividad física. Foto: Unsplash/Paul Proshin.

La Organización Mundial de la Salud recomienda a los adolescentes más actividad física. Foto: Unsplash/Paul Proshin.

El estudio —basado en datos facilitados por 1.6 millones de estudiantes de edades comprendidas entre los 11 y los 17 años— revela que, entre los 146 países que participaron en el mismo entre 2001 y 2016, las niñas resultaron ser menos activas que los niños en todos salvo en cuatro (Tonga, Samoa, Afganistán y Zambia).

De acuerdo con la OMS, los primeros datos sobre tendencias mundiales en cuanto a actividad física insuficiente entre los adolescentes ponen de manifiesto la necesidad de adoptar medidas urgentes para incrementar los niveles de actividad física entre las niñas y los niños de 11 a 17 años de edad.

“Nuestros datos muestran que los niveles de actividad insuficiente entre los adolescentes continúan siendo extremadamente altos, comprometiendo su salud actual y futura.

“Existe una necesidad urgente de acciones nacionales y globales dirigidas a disminuir los niveles de actividad insuficiente, con un enfoque particular en las adolescentes, que requieren un fuerte liderazgo del gobierno y las partes interesadas para apoyar la ampliación de las respuestas en múltiples sectores. Nuestros datos ayudarán a guiar la planificación nacional de las acciones políticas, con un enfoque particular en la reducción de las desigualdades entre niñas y niños adolescentes”, agrega el estudio, realizado por Regina Guthold, Gretchen A Stevens, Leanne M Riley y Fiona C Bull.

El estudio publicado en Lancet advierte que abordar efectivamente la alta prevalencia de actividad insuficiente requerirá identificar, comprender e intervenir sobre las causas y las inequidades (sociales, económicas, culturales, tecnológicas y ambientales) “que pueden perpetuar los bajos niveles de participación y las diferencias entre sexos. Las acciones de política deberían tener como objetivo abordar el aumento de la actividad física en todas sus formas, incluida la educación física que desarrolla la alfabetización física fundamental, el deporte, el juego activo y la recreación, así como la movilidad segura e independiente (caminar y andar en bicicleta)”.

Que cuatro de cada cinco adolescentes no experimente el disfrute y los beneficios sociales, físicos y de salud mental de la actividad física regular no es por casualidad, sino una consecuencia de las elecciones políticas y el diseño social, agregan las especialistas. “Se necesita una acción urgente ahora, particularmente a través de intervenciones específicas para promover y retener la participación de las niñas en la actividad física. Se debe priorizar la acción política dirigida a aumentar la actividad física, y se necesita un liderazgo más fuerte del gobierno y las partes interesadas para apoyar la ampliación de las respuestas en múltiples sectores. Los jóvenes tienen derecho a jugar y se les debe brindar la oportunidad de realizar su derecho a la salud física y mental y al bienestar”.

De acuerdo con la doctora Bull, las políticas deben potenciar todas las formas de actividad física, por ejemplo mediante una educación física que imparta conocimientos en esta materia, mayores oportunidades para practicar deportes, juegos activos y actividades recreativas, además de un entorno seguro para que los jóvenes puedan caminar o montar en bicicleta de manera autónoma.

“Un enfoque integral requiere la participación de múltiples sectores y partes interesadas, como las escuelas, las familias, los proveedores de servicios deportivos y recreativos, los urbanistas y los dirigentes comunitarios y municipales”, señala.

Entre los beneficios para la salud que aporta un estilo de vida físicamente activo durante la adolescencia cabe mencionar la mejora de la capacidad cardiorrespiratoria y muscular, la salud ósea y cardiometabólica, y efectos positivos sobre el peso. Asimismo, cada vez hay más pruebas de que la actividad física tiene un efecto positivo sobre el desarrollo cognitivo y la socialización. Los datos actualmente disponibles indican que muchos de estos beneficios se mantienen hasta la edad adulta.

Para lograr estos beneficios, la OMS recomienda que los adolescentes lleven a cabo una actividad física entre moderada e intensa durante una hora o más cada día.

“El estudio pone de relieve que los jóvenes tienen derecho a jugar y deben disponer de oportunidades para ejercer su derecho a la salud física y mental y al bienestar”, afirma la doctora Fiona Bull (OMS), coautora del estudio. “Cuatro de cada cinco adolescentes no disfrutan de la práctica de una actividad física regular, como tampoco de sus beneficios a nivel social, físico y de salud mental, un hecho al que se puede dar respuesta con medidas enérgicas y una firme voluntad política. Hay que alentar a los responsables políticos y otras partes interesadas para que actúen inmediatamente en pro de la salud de los jóvenes de esta generación y las que vendrán en el futuro”.

Las tendencias en cuanto a actividad física muestran una leve mejoría en el caso de los niños, pero no en el de las niñas. En el nuevo estudio se estima por primera vez la evolución de las tendencias entre 2001 y 2016, sobre la base de aplicar a los 146 países los datos obtenidos en los 73 que repitieron las encuestas durante ese periodo.

La actividad física no debe confundirse con deporte, ya que comprende cualquier movimiento corporal que consuma energía. Foto: OMS.

La actividad física no debe confundirse con deporte, ya que comprende cualquier movimiento corporal que consuma energía. Foto: OMS.

Ligero avance

A nivel mundial, la prevalencia de la actividad física insuficiente disminuyó ligeramente en el caso de los niños entre 2001 y 2016 (del 80% al 78%), mientras que en el de las niñas no se registraron cambios en el mismo periodo (se mantuvo en torno al 85%).

Los países que registraron los mayores descensos en la prevalencia de la actividad física insuficiente entre los niños fueron Bangladesh (del 73% al 63%), Singapur (del 78% al 70%), Tailandia (del 78% al 70%), Benin (del 79% al 71%), Irlanda (del 71% al 64%) y los Estados Unidos (del 71% al 64%). En el caso de las niñas, en cambio, las variaciones fueron pequeñas y oscilaron entre un descenso de dos puntos porcentuales en Singapur (del 85% al 83%) y un incremento de un punto porcentual en el Afganistán (del 87% al 88%).

En el caso de las niñas, los niveles más bajos de actividad insuficiente se observaron en Bangladesh y la India, y pueden explicarse por factores sociales como la mayor carga de tareas domésticas que llevan a cabo.

Más de 1,400 millones de adultos corren el riesgo de contraer enfermedades por no realizar suficiente actividad física, advierte la Organización Mundial de la Salud. Foto: ONU/Tobin Jones.

Más de 1,400 millones de adultos corren el riesgo de contraer enfermedades por no realizar suficiente actividad física, advierte la Organización Mundial de la Salud. Foto: ONU/Tobin Jones.

“La tendencia a que las niñas sean menos activas que los niños es preocupante”, señaló Leanne Riley (OMS), coautora del estudio. “Hay que crear más oportunidades para satisfacer las necesidades e intereses de las niñas a fin de atraer y mantener su participación en la actividad física durante la adolescencia y hasta la edad adulta”.

La diferencia entre el porcentaje de niños y niñas que alcanzaron los niveles recomendados en 2016 superó los 10 puntos porcentuales en uno de cada tres países aproximadamente (el 29%, es decir, en 43 de 146 países), y las mayores diferencias se registraron en los Estados Unidos de América e Irlanda (más de 15 puntos porcentuales). En la mayoría de los países considerados en el estudio (el 73%, es decir, en 107 de 146) se observó un incremento de esta brecha de género entre 2001 y 2016.

Entre los 146 países estudiados, el país latinoamericano mejor situado es Costa Rica, que ocupa el puesto 48), con un 82% de adolescentes inactivos. Venezuela, en la posición 139, cierra la tabla latinoamericana con un 88,8% de sus jóvenes que no hacen una hora de ejercicio al día.

Las autoras afirman que los niveles de actividad física insuficiente que se observan entre los adolescentes siguen siendo extremadamente altos, y que eso supone un peligro para su salud actual y futura.

“Es necesario adoptar medidas normativas urgentes para aumentar su actividad física, y en particular para promover y mantener la participación de las niñas en ella”, plantea la doctora Regina Guthold (OMS), autora del estudio.

La Organización Mundial de la Salud invita a los jóvenes a abandonar el sedentarismo. Foto: Unsplash/Elizabeth Lies.

La Organización Mundial de la Salud invita a los jóvenes a abandonar el sedentarismo. Foto: Unsplash/Elizabeth Lies.

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