#ElPuntoG – INFIELDER – La 4T, Destructora de Instituciones

Posted on diciembre 12, 2019, 5:42 pm

MARIANA GÓMEZ DEL CAMPO*

Los regímenes autoritarios siempre han estado presentes en la historia de la humanidad, tan solo la Segunda Guerra Mundial podría resumirse, en términos generales, como la lucha entre la democracia y el fascismo totalitario que exaltaba los valores como la patria y la raza para movilizar a las masas oprimiendo a las minorías a través de un fuerte poder militar.

Pero con la consolidación de la democracia como sistema político a nivel global, los brotes de autoritarismo emergieron dentro de las nuevas naciones dando vida a un proyecto peligroso para la estabilidad: el populismo. Este estilo de hacer política tiene como inevitable resultado el desgaste de la democracia a través de la debilitación de sus instituciones para concentrar todo el poder en una sola persona.

Los populismos latinoamericanos como el de Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador, Cristina Kirchner en Argentina, Lula da Silva en Brasil o Evo Morales en Bolivia tienen rasgos similares: se asumen como representantes “legítimos” del pueblo, critican todo lo establecido, explotan políticamente el malestar de la sociedad, retuercen la información para manipular la opinión pública, dividen a la sociedad entre buenos y malos, y apelan al nacionalismo para vender una imagen idealizada de identidad nacional.

Bajo el discurso de una democracia real, engañan al ciudadano convenciéndolo de que si alcanzan el poder su voz será escuchada en la toma de decisiones gubernamentales pero la historia demuestra que esa fórmula se convierte en la receta perfecta para el totalitarismo y la miseria.

A un año del gobierno de López Obrador, son cada día más evidentes los rasgos populistas de su proyecto político porque los resultados son nulos mientras que la narrativa de odio, que ha mantenido durante sus 18 años de campaña, hoy encontró en la Presidencia el altavoz para hacerse escuchar y hacer un daño importante a la sociedad mexicana.

Sin embargo, lo más peligroso para la democracia es la forma en que la administración federal morenista está secuestrando las instituciones del Estado mexicano que están diseñadas para servir como contrapeso a la acumulación del poder presidencial. Nadie niega que el gobierno de Enrique Peña Nieto pasó a la historia nacional como uno de los más corruptos donde sus allegados hicieron enormes negocios, casos que deben ser investigados y sancionados ejemplarmente. Pero el mexiquense no ambicionó el poder que el tabasqueño anhela y está dispuesto a arrebatar con ayuda de sus huestes en el Congreso de la Unión.

Se apoderaron ilegalmente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos colocando a una mujer que se alinea con las posturas del gobierno federal; así lo hizo cuando condenó que Estados Unidos analizara catalogar al narcotráfico como organización terrorista o cuando se posicionó sobre los hechos de violencia en Villa Unión, Coahuila, tres días después de acontecidos.

Morena tiene en la mira al Instituto Nacional Electoral, autoridad que será muy relevante en 2021 pues le corresponde la organización de unas elecciones donde se elegirán 13 gobernadores y en las que se renovará la Cámara de Diputados, un termómetro que determinará muchas de las decisiones de López Obrador los próximos años, ya que demostrará si el despliegue de los programas clientelares ha surtido efecto y puede dar el siguiente paso: la reelección.

Pero el Presidente no se ha detenido en su afán de destruir los equilibrios en México y sigue colocando incondicionales, cercanos incluso a su esposa, en posiciones clave que pueden poner en riesgo la autonomía e independencia de las instituciones mexicanas, lo cual debilitaría el Estado de Derecho en México. Hoy más que nunca es fundamental que la oposición encuentre coincidencias y trabaje por la nación dejando de lado intereses particulares, recordemos que para que el autoritarismo gane, solamente se necesita que los demócratas no hagan nada. Al tiempo…

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MARIANA GÓMEZ DEL CAMPO

POLÍTICA Y ARTICULISTA

MARIANA GÓMEZ DEL CAMPO GURZA, actual Secretaria de Asuntos Internacionales del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional, es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Anáhuac del Norte; tiene una Maestría en Gobierno y Políticas Públicas por la Universidad Panamericana, y realizó estudios en Derecho Parlamentario en el Instituto Tecnológico Autónomo de México, así como de Comunicación y Marketing Político por la Fundación Konrad Adenauer.

Dentro del ámbito político, ha sido Diputada Local en el periodo de 2003 a 2006. En 2007 se convirtió en la primera mujer Presidenta del PAN en el Distrito Federal cargo que desempeñó durante 3 años. De 2009 a 2012 se desempeñó como Diputada Local y Coordinadora del Grupo Parlamentario del PAN en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Ha sido miembro del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, Consejera Nacional y Consejera Regional de su partido.

En el proceso de selección de candidatos en 2012, fue la mujer que obtuvo la más alta votación en la elección de candidatos por el principio de representación proporcional al Senado de la República, por lo que se desempeñó como Senadora en el periodo 2012-2018 donde fue Presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, América Latina y el Caribe, Secretaria de la Comisión de la Ciudad de México así como de la Comisión de Desarrollo Metropolitano e integrante de las Comisiones de Derechos Humanos, Cultura y de Movilidad. Además, fue nombrada Vicepresidenta por México ante el Parlamento Latinoamericano.

En medios de comunicación, es comentarista invitada semanalmente en los diarios El Heraldo de México y Publimetro.

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