#ElPuntoG – SCREWBALL – Cajas Chinas

ERNESTO OSORIO
Posted on julio 24, 2020, 8:31 pm

ERNESTO OSORIO*

Leía hace algunos días un artículo de la experta en comunicación política Ana Evangelina Aguilar que en medio de una coyuntura política –campañas electorales, crisis económicas, emergencias sanitarias o desastres naturales, etc. – suelen surgir temas o tópicos de discusión entre la opinión pública y/o los medios de comunicación que no necesariamente están relacionados con la coyuntura; pero que de la noche a la mañana “se vuelven importantes”.

De acuerdo con esta experta del marketing político y especialista en asesoría de campañas electorales, existen estrategias para lograr que la opinión pública se distraiga de lo que es realmente importante para su beneficio inmediato o su entorno y que son utilizadas por el gobierno en turno para ocultar errores, fallas en las acciones implementadas para atender lo que a la gente en realidad le interesa y afecta.

Seguramente usted ha oído hablar de los términos “cortina de humo” o “caja china”, expresiones ambas que se refieren a diversas acciones que implementan quienes ostentan el poder para desviar la atención de la gente de los asuntos importantes. La segunda de ellas es un recurso que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha echado a andar para esconder los garrafales errores cometidos para enfrentar el impacto de la pandemia del coronavirus que ha dejado ya casi 45 mil muertos en el país.

Según Aguilar, las cajas chinas son historias o noticias que tienen la finalidad de entretener y estimular el morbo de los ciudadanos por encima de otras que han generado inquietud entre la población. Gracias a esta estrategia, y a la velocidad de las redes sociales y los medios digitales, hoy por hoy los políticos no necesitan apelar directamente a las mentiras para ocultar algo o confundir a la población y establece tres aspectos fundamentales que deben considerarse para lograr que el efecto de la “caja china” se logre: el primero, ocultar un hecho que afecte a la imagen y respaldo social del gobernante en turno; el segundo, un exceso de información sobre un tema manejado con criterios sensacionalistas en donde las  redes sociales juegan un papel muy importante, ya que de manera anónima también se puede generar información que no necesariamente es cierta –fake news– y, tercero, valor, que se relaciona con que la temática a lanzar y que debe parecer para la mayoría de los ciudadanos es más importante que cualquier otro tema.

Hace una semana exactamente llegó Emilio Lozoya a México. El que fuera director de Pemex se convirtió en noticia el pasado 30 de junio cuando el Presidente en su escaparate matutino anunció que el ex funcionario del gobierno de Enrique Peña había aceptado hablar ante la Fiscalía General de la República recurriendo a un “criterio de oportunidad”, una figura que contempla el Código de Procedimientos Penales semejante al de testigo protegido y que le permitirá obtener beneficios como la reducción de su condena por acusar con evidencias concretas a otros implicados en la comisión de los delitos de los que se le acusa, como son asociación delictuosa, lavado de dinero y sobornos por el caso Odebrecht.

Desde su regreso de España, el indiciado no ha sido presentado ante el Ministerio Público -según se sabe-  y tampoco ha sido presentado ante un juez. Lozoya fue internado “de emergencia” en un hospital por complicaciones de salud generadas por una fuerte anemia.

Pero este viernes el periódico Reforma, el medio de comunicación “neoliberal” que tantas descalificaciones ha recibido del Presidente y ha sido considerado por el mandatario como el vocero de los “enemigos de México”, le regaló una perla al Presidente que hizo evidente no solo una filtración de las negociaciones que tuvo Lozoya con la Fiscalía General para lograr que declare todo lo que sabe sobre los actos de corrupción que se cometieron con la impresentable firma Odebrecht en nuestro país, sino que le permitió al mandatario contar su propia versión de esta terrible historia.

Sin embargo, la nota de Reforma no es la única. Reporte Índigo publica información referente al mismo documento, pero con más detalle bajo la firma de Ramón Alberto Garza, director de ese diario. Si usted desea conocer su contenido, ya sabe las referencias.

Esa nota y la conferencia acapararon la discusión en Twitter mediante diversas tendencias.

Reforma y López Obrador le dieron cuerda a la “caja china” y el morbo hizo el resto.

Fue un “pasesito a gol” para el político tabasqueño. Así, el inquilino del palacio del Virrey pudo darle la vuelta a los contundentes datos del INEGI sobre desempleo, el pobre y nulo apoyo a las empresas; a los datos de la CEPAL sobre pobreza y caída de la producción industrial; a los de Citibanamex sobre recesión; a los de Jonathan Heat sobre desempleo; a los de la ONU sobre rezago; a los de carencias sociales del Coneval; a los de las debilidades estructurales del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, entre otros, sencillamente les da la vuelta, no quiere ver ni atender la reactivación económica mientras los ciudadanos y sus familias se hunden en la pobreza.

Lo suyo está en otro lado, en una incesante grilla que no ayuda a los desamparados para comprar un taco.

El “pasesito a gol” permite a López Obrador, una vez más, eludir los temas vitales, a los que se añade el incremento de muertos y contagios por Covid-19 cuya estadística sigue y seguirá siendo un misterio para todos.

Sobre esto, le comparto lo que un matemático de la Universidad Libre de Berlín llamado Raúl Rojas, ha detallado a El Universal y que consiste en tres claves para conocer la cifra real del COVID-19 en el país.

La primera es que el número de contagios diarios que se anuncian, debe ser multiplicado por el factor 1.3. De esta manera será posible obtener la cifra completa de infectados durante el día de manera oficial. Este factor de corrección fue obtenido a partir de la consideración de que existe un retraso sistemático en la captura de datos. El especialista calculó las reglas de conversión con un margen de aplicación de tres o cuatro semanas.

Con esto en mente, es más que conocido que existe también un retraso en la captura de los datos sobre fallecimientos que, de acuerdo con el especialista, puede ser de casi un mes.

Hace poco se dio a conocer que en la Ciudad de México existe un subregistro de actas de defunción, por lo que hasta este momento, sólo un 25% de los decesos son considerados y registrados. En ese sentido el factor por el que las personas tendrían que multiplicar las cifras también sería de 2.8 para enfrentar el retraso administrativo y el subregistro existente.

Finalmente, en el caso de los contagios acumulados y la determinación más realista de la acumulación que ha habido desde finales de febrero, el especialista calculó que para tener una perspectiva global de la enfermedad en el país, tanto de forma oficial como extraoficial, había que multiplicar la información de contagios por 30.

Al aplicar las tres reglas a los datos del 23 de junio, cuando se reportaron 191,410 contagios y 23,377 defunciones, se obtiene la siguiente estimación.

Con respecto a las defunciones, al multiplicarlas por 2.8 se obtiene una cifra de decesos de 65 mil 455 personas y la multiplicación total de casos confirmados es de 5.7 millones en el país.

¿Qué información es socialmente más relevante?

Sin pensarlo, la frialdad de estas cifras sustentadas en modelos matemáticos realizados por especialistas, sobrepasa las filtraciones que con fines políticos hace el gobierno para ocultar la realidad de una pandemia que ha matado a miles de mexicanos y lo seguirá haciendo, con o sin Lozoya en la cárcel.

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*ERNESTO OSORIO

PERIODISTA

ERNESTO OSORIO GONZÁLEZ es fundador y Director editorial de los portales digitales: www.discursoydebate.com y www.gacetaciudadana.com.

Cuenta con 25 años de trayectoria periodística trabajando la fuente política y social de la Ciudad de México.

Su columna “Screwball” se publica en www.gacetaciudadana.com y en El Influyente.

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