#ElPuntoG – SCREWBALL – Rehenes del virus y la impunidad

Posted on junio 05, 2020, 8:31 pm

ERNESTO OSORIO*

Los hechos violentos registrados ayer durante una marcha para protestar por el racismo en los Estados Unidos frente a la Embajada de ese país en la Ciudad de México, dejó en claro que el actual gobierno está decidido a no asumir el costo político que implica cumplir con su responsabilidad.

Resulta por demás incomprensible que la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, se cruce de brazos y decida no desplegar a los policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana para evitar desmanes y destrozos por parte de los mismos de siempre: los encapuchados de negro que armados con palos, bombas molotov, piedras, pilas, martillos y palas, volvieron a destrozar negocios, bancos y edificios y robaron arteramente tiendas de conveniencia.

Estos delincuentes violentos volvieron a mostrar total impunidad sin que un solo policía interviniera mientras ocasionaban desmanes. El objetivo de la movilización del viernes era protestar por la violencia racista en Estados Unidos frene a la Embajada de ese país, a la cual el gobierno de la capital le facilitó las vallas metálicas, como lo hace desde hace varios años para evitar ser objeto de agresiones.

Sin embargo, nuevamente, a los grupos que pacíficamente se expresan para sumarse al descontento mundial en contra de la violencia, volvieron a infiltrarse los mismos vándalos que nos han hecho rehenes de sus acciones y se han aprovechado de la absurda disposición de este gobierno de no intervenir ni dispersar protestas, porque “no son partidarios de la violencia”.

La Ciudad de México no tiene autoridad. La doctora Sheinbaum ha sido rebasada una y otra y otra vez. La ciega lealtad a su padrino político la traicionó y ha ocasionado que los capitalinos seamos rehenes de estos grupos a los que poco les importa la emergencia sanitaria que vivimos.

¿Qué es lo que está esperando la Jefa de Gobierno o su Secretario de Seguridad Pública o la Fiscal de esta capital para cumplir con su responsabilidad? ¿Lamentar más muertos que los que no cuentan con la pandemia? A esos no los van a poder esconder en sus estadísticas.

Hay un pretexto (que no es un argumento) para que la Policía no intervenga cada vez que se registran estos hechos, y que siempre repiten como se les ha enseñado en la doctrina del gobierno federal: “no van a caer en la provocación de sus adversarios y nunca reprimirán al pueblo, porque no son como los conservadores del periodo neoliberal”.

Es cierto, quizá sea una provocación por parte de grupos porriles y anarquistas que han existido desde siempre y que no solo han puesto en evidencia a este gobierno, sino todos los que les precedieron. No obstante, ¿acaso no existen las áreas de inteligencia y de investigación criminal para poder dispersar sin lujo de violencia a estos sujetos?, ¿en dónde está la señora Fiscal cuya obligación es perseguir a los responsables de los delitos para aplicar la ley?

Es la enésima ocasión que hacemos un llamado a la Jefa de Gobierno a que ponga manos a la obra y acabe con estos grupos que actúan con abierta impunidad. ¿Qué no saben quiénes son?, pues si no lo saben, no sirven para ejercer el cargo que ostentan, y si lo saben está peor, pues entonces se convierten en cómplices de estos delincuentes al dejarlos libres, una vez y otra y otra también.

Este vacío de poder que se vuelve a manifestar -insisto, ya lo hemos comentado en este espacio en varias ocasiones- se da ahora en un contexto muy particular y por lo mismo cobra una mayor relevancia tener qué comentarlo.

Estamos en un estado de emergencia sanitaria que nos deja diariamente poco más de mil personas muertas; las autoridades del sector salud a nivel federal han sido rebasadas y en esta ciudad el vacío de poder nos deja a la deriva. Somos la entidad del país con el mayor número de contagios y muertos a nivel nacional, y a pesar de ello el gobierno capitalino –leal al oficialismo de López Obrador- ha comenzado a levantar restricciones para evitar contagios. ¿Dónde está el compromiso social que juraron cumplir cuanto rindieron protesta?

Encapuchados, anarquistas, delincuentes, vándalos, -denominación que debería corresponder de acuerdo al resultado de los actos cometidos contra la propiedad y la ciudadanía-, se atrevieron a salir y violar la máxima de “quédate en casa” del doctor López-Gatell para cometer destrozos con un pretexto legítimo, pero que ellos hacen ver perverso y ridículo: ¡protestar frente a una Embajada para rechazar la violencia y el racismo! Vaya paradoja.

¿Cómo entender una protesta con este fin, cuando los impunes de negro -hombres y mujeres encapuchados y vestidos de negro- hacen lo que quieren y se atreven incluso a lanzar petardos y bombas a territorio “enemigo” (porque la embajada es territorio de Estados Unidos) sin que un solo policía intervenga.

Ayer marcharon contra la actitud brutal de un policía que acabó con la vida de un ciudadano afroamericano en Minnesota, y quizá hubieran protestado igual por la muerte del joven Giovanni López a quien policías municipales de Ixtlahuacán de los Membrillos en Jalisco mataron mientras los tenían en custodia, o contra los uniformados que en Tijuana mataron a Oliver López de manera semejante a como hicieron con George Floyd los policías de Minneapolis, pero cualquiera de las convocatorias son lo de menos, el hecho es que una vez más sobrevino la filtración de esos encapuchados.

No comparto los argumentos ni la irresponsable decisión del gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, de imponer arrestos a quienes se negaran a cumplir el confinamiento en su estado para evitar contagios de Covid, pues con una policía cuya preparación es por lo general mediocre y plagada de corrupción, resulta imposible encomendarles semejante instrucción.

Tampoco coincido en que se lleve al terreno de lo político la actuación de estos grupos, como lo hizo Alfaro al acusar al presidente López Obrador y a la Jefa de Gobierno de patrocinarlos para que fueran a la sede de gobierno de aquel estado a cometer destrozos. Sin embargo, ¿qué podemos pensar si con diferencia de horas, vemos a estos grupos operar y moverse en Jalisco, en plena emergencia sanitaria?

Es imperdonable e imposible la omisión de la autoridad para no imponerse. Hoy, sumamos cada vez más muertos por un virus que nos rebasa a todos, los panteones se llenan de víctimas de Covid-19 y si no se actúa ya, muy pronto estaremos rebasados por el número de víctimas mortales que también podría ser resultado de la indolencia.

Hoy, somos rehenes de un bicho biológico que sin piedad se extiende en la capital del país, pero también de un grupo de encapuchados que poco a poco se adueña de nuestra menguada tranquilidad y que el viernes nos recordaron que el Covid, lo mismo que la autoridad, les hace lo que el viento a Juárez.

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*ERNESTO OSORIO

PERIODISTA

ERNESTO OSORIO GONZÁLEZ es fundador y Director editorial de los portales digitales: www.discursoydebate.com y www.gacetaciudadana.com.

Cuenta con 25 años de trayectoria periodística trabajando la fuente política y social de la Ciudad de México.

Su columna “Screwball” se publica en www.gacetaciudadana.com y en El Influyente.

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