A 35 o a 3 años….¿qué hemos aprendido?

STAFF/Gaceta Ciudadana
Posted on septiembre 18, 2020, 4:24 pm

Este 19 de septiembre se cumplen 35 años del terremoto de 1985 y 3 de los sismos del 2017 y a la distancia nos preguntamos ¿qué hemos aprendido?

Avances tecnológicos limitados, una política de prevención casi inexistente y mitos todavía presentes respecto a cómo nos preparamos para enfrentar un acontecimiento como este, salen a relucir al recordar los aniversarios de dos acontecimientos que nos impactaron como sociedad.

Mecanismos de alerta sísmica.

Aunque en materia de prevención de riesgos se han implementado programas diversos en distintas entidades del país, los expertos aseguran que la nueva tecnología es todavía limitada.

El investigador del IPN, Fernando Angulo Brown, reconoció que el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano es un buen logro de la ingeniería mexicana, pero es necesario dotarlo de mayor tecnología para mejorar su eficiencia

En la brecha de Guerrero, que va de Zihuatanejo hasta Acapulco, no se han registrado sismos mayores a 7.5 grados en la escala de Richter en más de 100 años, por lo que hay suficiente energía para producir uno de grandes dimensiones en los próximos años, afirmó el científico del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Fernando Angulo Brown, quien se pronunció por ampliar el número de sensores en esa región y en la estructura plana de la Placa de Cocos, donde ocurrió el hipocentro del temblor del 19 de septiembre de 2017.

El profesor e investigador de la Escuela Superior de Física y Matemáticas (ESFM), Fernando Angulo,

En un comunicado, el Instituto Politécnico Nacional informó que el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, informó que se llevan a cabo acciones para generar una cultura de la prevención, a fin de proteger la integridad de niñas, niños, jóvenes, padres de familia, docentes y funcionarios.

A su vez, el Director General del IPN, Mario Alberto Rodríguez Casas, ha externado que la fortaleza del Politécnico se concentra en sus estudiantes, docentes e investigadores, quienes día a día aportan su conocimiento y experiencia para que México supere sus principales desafíos.

El profesor e investigador de la Escuela Superior de Física y Matemáticas (ESFM), Fernando Angulo, quien estudia el modelo no lineal para profundizar el conocimiento sobre el comportamiento de la corteza terrestre, aseguró que está suficientemente documentado que en esa estructura plana de la Placa de Cocos (que tiene 100 kilómetros de longitud), se generan sismos de magnitud mayor a 7 grados en la escala de Richter.

Reconoció que el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano ha dado buenos resultados, por lo que se considera un buen logro de la ingeniería sísmica del país, sin embargo, es necesario dotarlo de una red más amplia de estaciones”.

Explicó que los sismos, como el del 23 de junio pasado, suceden principalmente por el fenómeno de subducción, que consiste en la manera en cómo la Placa de Cocos, situada frente a las costas de nuestro país, en el Océano Pacífico, se desliza por debajo de la Placa Continental de Norteamérica, donde se asienta la República Mexicana.

“Las interfases de estas dos placas, dijo, son muy heterogéneas, tienen muchas asperezas, promontorios (elevaciones rocosas) y depresiones. Ese deslizamiento no es suave ni uniforme, sino que eventualmente se atora en muchos puntos, sobre todo donde están las asperezas grandes; esto es lo que ocasiona los sismos”, detalló.

Angulo Brown, quien forma parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel III, sostuvo que nunca se puede asegurar cómo y cuándo va a ocurrir un nuevo temblor de grandes dimensiones, pero lo que los sismólogos del país afirman “es que en la brecha de Guerrero hay energía suficiente para generar un sismo tectónico, que tiene que ver con la interacción de las placas monumentales ya mencionadas”.

La prevención inicia desde casa

Lo primero que debemos hacer ante la eventualidad de un sismo:

ANTES

Aléjate de cualquier elemento dentro de casa que pudiera caer durante el movimiento telúrico.

Con anticipación, cada miembro de su familia, oficina o escuela debería saber dónde colocarse en caso de sismo; por ejemplo, debajo de un escritorio o junto a un muro de carga.

Cierra todas llaves de paso de electricidad, gas y agua en los interruptores y tomas principales.

Acuerda un teléfono de contacto fuera de la ciudad al cual los miembros de su familia puedan llamar para hacerles saber a los demás que están bien.

Mantenga una reserva de alimentos no perecibles y agua potable para al menos 3 días y ten siempre lista una maleta con lo siguiente:  Una radio portátil, linterna con pilas, un botiquín de primeros auxilios, agua embotellada, alimentos enlatados y granos secos, abrelatas y copias de documentos personales o en una USB, un silbato y los teléfonos de emergencia.

DURANTE

Lo primero es mantener la calma y evitar generar pánico; si el sismo te toma por sorpresa en la calle, aléjate de los postes y los cables eléctricos. Si debes bajar a una zona de emergencia estando en casa, evita los ascensores. Recuerda que en los edificios, si estas en pisos superiores al cuarto, lo mejor es subir a la azotea.  En caso de que estés en tu automóvil, reduce la velocidad y ubica un lugar seguro para detenerte y por nada salgas de tu carro.

DESPUÉS

En caso de quedar atrapados, no enciendas fuego, no trates de moverte ni levantar polvo, cubre tu boca con un pañuelo o con tu ropa.

Da golpes en un tubo o la pared para que puedan ubicarte los cuerpos de rescate, usa el silbato para llamar la atención y grita, pero solo como último recurso.

Recuerda que después de un sismo fuerte, siempre habrá réplicas. Si el lugar donde estabas fue afectado por el primer temblor, evita volver a él. Estas réplicas por lo general son menos violentas que el terremoto principal, pero suficientemente fuertes para causar daños adicionales a estructuras debilitadas.

¿Aseguraste tu patrimonio?

A pesar de las experiencias vividas los mexicanos no tenemos aún una cultura de la previsión y preservación de tu patrimonio.

A 35 años del sismo de 1985 y a tres años de los del 2017, la sociedad mexicana y las aseguradoras muestran una baja priorización en la protección de estos riesgos naturales, según los representantes de las aseguradoras.

La composición de las primas emitidas de la operación de daños, terremotos y otros riesgos catastróficos, pasó de 11.6 por ciento en el 2009 a 9.9 por ciento al cierre del año pasado.

Datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) muestran que solo 6.5 por ciento de las viviendas están aseguradas por iniciativa de sus dueños; mientras que el 20 por ciento a través de su crédito hipotecario. En tanto, de las 4.9 millones de empresas que hay en el país, solo 865 mil cuentan con un seguro; es decir, 17.65 por ciento del total de empresas en México.

“Estas cifras no suelen tener cambios considerables con el paso del tiempo, a pesar de que México, por su posición geográfica, es uno de los países más expuestos a riesgos naturales, como son sismos y huracanes”, reconoció Recaredo Arias, director general de la AMIS en entrevista con el diario El Financiero

¿Septiemble?

Para los mexicanos septiembre ya no solo representa el Mes de la Patria, sino también el de los fuertes sismos.

Durante la conferencia “Los sismos en México y el mundo” para la Dirección General de Comunicación Social de la UNAM, Luis Quintanar Robles, investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, explicó los detalles desde el punto de vista científico.

Dijo que los temblores pueden ocurrir en cualquier época del año, y no están relacionados con alguna estación en particular, si es primavera o invierno, o si hace calor, frío, e incluso si llueve.

Y es que a pesar de los avances tecnológicos, y como lo han dicho un sinnúmero de veces los especialistas, aún no hay un método para predecir la ocurrencia de un sismo. Aunque, destacó que los rumores que se difunden en redes sociales de que un terremoto azotará “mañana” o “dentro de una semana” siguen teniendo cierta credibilidad para muchas personas.

Por otra parte, los sismólogos han descubierto que en ciertas ocasiones, sismos pequeños, conocidos como precursores, anteceden la ocurrencia de un gran sismo, como el de 7.5 de magnitud que golpeó a la ciudad de Haicheng, China, en 1975; o como el de 6.3 de magnitud que sacudió a la ciudad de L’Aquila, Italia, en 2009.

Pero éstos no tienen ningún valor predictivo, porque sismos pequeños ocurren todos los días en todas partes del mundo y la mayoría de ellos no son seguidos por un gran sismo (el Servicio Sismológico Nacional reporta diariamente de 50 a 60 sismos, casi todos de magnitud 3 ó 4, en el país). Es decir, ningún sismólogo puede saber que un sismo pequeño está anunciando la ocurrencia posterior de un sismo de gran magnitudMéxico está entre 5 placas tectónicas

Xyoli Pérez Campos, jefa del Servicio Sismológico Nacional (SSN), desmintió que septiembre sea temporada de sismos en México o que estos los temblores se generen a raíz del clima o el efecto del sol o la luna.

En entrevista para el programa de Joaquín López-Dóriga en Radio Fórmula, Pérez Campos apuntó que los dos sismos ocurridos el 19 de septiembre de 1985 y 2017, fueron “coincidencias de la naturaleza”, ya que nunca se conocerá cuándo ocurrirá un temblor.

México está entre 5 placas tectónicas

Además, indicó que los movimientos telúricos en nuestro país están concentrados en la costa del Pacífico, de Jalisco a Chiapas, y al norte en el estado de Baja California, por la ubicación varias placas tectónicas: la del Pacífico, La Rivera y la de Cocos, por lo que son un fenómeno recurrente. Sin mencionar que del otro lado están la de América del Norte y del Caribe.

Por ello, el experto del IGf, exhortó a los ciudadanos a que al escuchar la alerta sísmica sigan las recomendaciones de protección civil y también las sanitarias debido a que la pandemia continúa.