Al borde del abismo

Staff/GC
Posted on abril 10, 2020, 11:13 pm

La pandemia causada por el Covid-19 ha colocado a la economía mundial en las puertas del desastre y su repercusión en el ámbito laboral y de ingresos de los trabajadores apunta a niveles catastróficos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que la pandemia tendrá repercusiones no vistas desde la Gran Depresión.

“Anticipamos las peores secuelas económicas desde la Gran Depresión. Hace tan solo tres meses, esperábamos para 2020 un crecimiento positivo del ingreso per cápita en más de 160 de nuestros países miembros. Hoy, ese número ha dado un giro de 180º: ahora proyectamos que más de 170 países experimentarán un crecimiento negativo del ingreso per cápita este año”, alertó Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI.

La directora expuso que debido a las medidas de contención para frenar la propagación del virus, la economía mundial se está viendo gravemente afectada, especialmente en el comercio minorista, hospedaje, transporte y turismo.

“En la mayoría de los países, la mayor parte de los trabajadores son autónomos o están empleados por pequeñas y medianas empresas. Estas empresas y trabajadores están especialmente expuestos. Y, al igual que la crisis sanitaria afecta más duramente a la población vulnerable, se prevé que la crisis económica afecte con mayor dureza a los países más vulnerables.

“Los países de mercados emergentes y de bajo ingreso —en África, América Latina y gran parte de Asia— enfrentan un alto riesgo. Dado que sus sistemas sanitarios son más débiles para empezar, muchos se enfrentan al terrible desafío de luchar contra el virus en ciudades densamente pobladas y barriadas asoladas por la pobreza, donde el distanciamiento social difícilmente es una opción. Con menos recursos para empezar, están gravemente expuestos a los shocks de demanda y de oferta, y al drástico endurecimiento de las condiciones financieras que se están produciendo, y algunos pueden enfrentar una carga de la deuda insostenible”, alertó Georgieva en su discurso previo a las Reuniones de Primavera, que cada año realiza el Banco Mundial y que se llevarán a cabo la próxima semana.

Otra alerta que ha sido lanzada es la de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El organismo advierte que la pandemia tiene un efecto catastrófico, pues a nivel mundial hará desaparecer 6.7% de las horas de trabajo en el segundo trimestre de 2020, lo que equivale a 195 millones de trabajadores a tiempo completo.

“Recortes a gran escala están previstos en los Estados Árabes (8.1%, equivalente a 5 millones de trabajadores a tiempo completo), en Europa (7.8 por ciento, o 12 millones de trabajadores a tiempo completo) y en Asia y el Pacífico (7.2 por ciento, 125 millones de trabajadores a tiempo completo)”, difundió la OIT, que advierte en un análisis que las medidas de paralización total o parcial ya afectan a casi 2,700 millones de trabajadores en el planeta; es decir, a alrededor del 81% de la fuerza laboral global.

“Los trabajadores y las empresas se enfrentan una catástrofe, tanto en las economías desarrolladas como en las que están en desarrollo”, declaró el director general de la OIT, Guy Ryder. “Tenemos que actuar con rapidez, decisión y coordinación. Las medidas correctas y urgentes podrían hacer la diferencia entre la supervivencia y el colapso”.

El análisis describe a la crisis causada por la pandemia del Covid-19 como la peor crisis global desde la Segunda Guerra Mundial.

Según el estudio, 1,250 millones de personas trabajan en los sectores considerados de alto riesgo de sufrir “drásticos y devastadores” aumentos en los despidos y disminución de los salarios y horas de trabajo. Muchas de estas personas están empleadas en trabajos mal remunerados y de baja calificación donde una pérdida imprevista de ingreso tiene consecuencias devastadoras.

A nivel regional, la proporción de trabajadores en estos sectores en riesgo varía de 43% en las Américas a 26% en África, de 37% en Asia-Pacífico a 42% en Europa y 33% los Estados árabes.

De acuerdo con la evaluación dela OIT sobre el impacto de la crisis, varios sectores clave de la economía

sufren una caída drástica de la producción, entre ellos los servicios de alojamiento y de servicio de comidas, las industrias manufactureras, el comercio al por mayor y al por menor y las actividades inmobiliarias y actividades administrativas y comerciales

“El riesgo económico se hará sentir con especial intensidad entre los trabajadores de estos sectores. Estos sectores emplean a 1,250 millones de trabajadores en todo el mundo, lo que representa casi el 38% de la fuerza de trabajo mundial”, señala el informe. “Las industrias manufactureras, que emplean a 463 millones de trabajadores, ha sido sumamente perjudicado en algunos segmentos, ya que los trabajadores tienen la orden de permanecer en casa, las fábricas cierran y las cadenas de suministro mundiales se paralizan. Las medidas de cuarentena, el cierre de tiendas minoristas, la cancelación de pedidos y los recortes salariales están suprimiendo la demanda en importantes sectores como el del automóvil y el de la industria textil, del vestido, el cuero y el calzado”.

“Esta es la mayor prueba para la cooperación internacional en más de 75 años”, afirmó Guy Ryder. “Si un país fracasa, entonces todos fracasamos. Debemos buscar soluciones que ayuden a todos los segmentos de nuestra sociedad global, en particular los más vulnerables y los que tienen menores posibilidades de valerse por sí mismos. Las decisiones que tomemos hoy afectarán directamente la manera en que esta crisis evolucionará así como la vida de miles de millones de personas”.

En la Ciudad de México, el presidente de Canaco local, Nathan Poplawsky, ha señalado que las pérdidas en ventas en la capital son superiores a 2,000 millones de pesos diarios y la caída en el consumo es de aproximadamente del 80%, por lo que están en riesgo 1.5 millones de empleos.

La secretaria del Trabajo del Gobierno Federal, Luisa María Alcalde, informó que dos semanas después de que fue detectado el primer caso de Covid-19 en México se comenzó a registrar una caída en el empleo formal, y tan solo del 13 al 31 de marzo se perdieron 198 mil empleos y 148,845 del 1 al día 6 de abril.

“Es decir, entre el 13 de marzo y el 6 de abril se han perdido 346,878 puestos de trabajo”, informó la funcionaria.

Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha alertado que la región enfrenta la pandemia desde una posición más débil que la del resto del mundo.

“Antes de la pandemia, la CEPAL preveía que la región crecería un máximo del 1.3% en 2020. Sin embargo, los efectos de la crisis han llevado a cambiar esa previsión y pronosticar una caída del PIB de al menos un 1.8%. Sin embargo, no es de descartar que el desarrollo que la pandemia lleve a previsiones de contracciones de entre un 3% y un 4%, o incluso más. El impacto económico final dependerá de las medidas que se tomen a nivel nacional, regional y mundial”, señala el informe que alerta que la interrupción de las cadenas de suministro, “comenzando por los proveedores chinos y luego por la producción europea y estadounidense, afectaría principalmente a México y el Brasil, cuyos sectores manufactureros son los más grandes de la región”.

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