Chapultepec, su otra «grilla»

Por: ERNESTO OSORIO
Posted on agosto 24, 2020, 3:49 pm

Del náhuatl «Chapulli» y «Tepetl», cerro, Chapultepec significa el cerro del Chapulin, lugar que los aztecas consideraban a este espacio natural como algo sagrado y con poderes sobrenaturales. Su significado no podía escapar a su propia naturaleza y en ocasión de la presentación del proyecto de rescate y restauración del Bosque que se anunció hace unos días, los grillos han alzado la voz.

La semana pasada, la Secretaría de Cultura del gobierno federal y el gobierno capitalino pusieron en marcha el proyecto “Bosque de Chapultepec: Naturaleza y Cultura” un ambicioso proyecto integral de cultura y cuidado al medio ambiente que con una visión postmodernista permitirá por primera vez en su historia, la interconexión entre sus tres secciones y una nueva y cuarta sección.

Es la apuesta del gobierno de la Cuarta Transformación para el cual, el gobierno de la Ciudad de México dispuso de toda su infraestructura para poder concretarlo.

Este proyecto no es nuevo, inició con la decisión del Presidente Andrés Manuel López Obrador de transformar la Residencia presidencial en el Complejo Cultural «Los Pinos», el cual abrió sus puertas desde el 1 de diciembre de 2018.

La segunda acción consistió en la donación de una parte del patrimonio territorial de la Secretaría de la Defensa Nacional: 120 hectáreas correspondientes al Campo Militar número Uno para convertirse en la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec.

El proyecto se pensó en una intervención integral en cuatro áreas: la interconectividad de sus cuatro secciones; el rescate ambiental; la recuperación del Bosque y su promoción cultural.

Ante integrantes del Consejo Rector del Bosque de Chapultepec y la secretaria de Cultura Alejandra Frausto,  la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum reconoció la labor de ese organismo desde su formación a la fecha. Recordó que fue creado como una figura de gobernabilidad por el ahora Presidente de la República cuando se desempeñó como Jefe de Gobierno de la CDMX con la finalidad de que hubiera representantes de la ciudadanía y expertos en temas ambientales y culturales que contribuyeran a enriquecer el Bosque.

También resaltó el trabajo realizado por el Fideicomiso Probosque, a través del cual, y con apoyo de la iniciativa privada, se ha podido inyectar recursos al bosque para su rescate, y por ello mismo, seguir manteniendo un vínculo en común.

Subrayó que este es un proyecto de rescate natural y cultural del bosque y que no se ejecutará nada que lo ponga en riesgo, porque el objetivo es el rescate y su promoción como un área cultural y natural. Toda la información del proyecto se encuentra disponible en los quioscos que instaló la secretaría del medio ambiente de la capital para la intercomunicación con la ciudadanía.

El Proyecto se puede consultar en dos páginas web: http://chapultepec.cultura.gob.mx  y www.proyectochapultepec.cdmx.gob.mx en donde se podrán conocer los detalles del parque biocultural más grande de México.

En el sitio de la secretaría de Cultura se incluye una sección diseñada para recoger las opiniones y/o sugerencias del público sobre el proyecto, o bien para que plantee sus dudas al respecto. Por su parte el sitio del gobierno de la Ciudad de México cumple con el compromiso de que sea transparente y de sostener un diálogo abierto con vecinos y aquellas personas interesadas por el bienestar del Bosque.

El proyecto cultural 

El Plan de Acción para las casi 800 hectáreas que conformarán el parque artístico y cultural más grande del mundo está a cargo del artista Gabriel Orozco. Se trata, según el artista, de un proyecto de recuperación ambiental, pero también de restauración arquitectónica, urbana, política y cultural.

“El Proyecto Chapultepec es un proyecto completo, en el sentido que toca prácticamente todos los estratos de nuestra vida cultural y social y así lo estamos proyectando. El Plan Maestro se va haciendo conforme se van conformando cada uno de los proyectos para cada elemento y en términos generales, las propuestas que estamos elaborando en nodos culturales como en restauración ambiental, especialmente la hídrica y de reforestación, las trabajamos con los expertos”.

En la página de la secretaría de Cultura federal se podrá conocer a profundidad el Plan de Acción del Proyecto donde se consideran los siguientes ejes de trabajo:

Bosque biocultural sustentable: Chapultepec se propone como un espacio donde tomar conciencia de la necesidad de justicia social entre los seres humanos y de respeto a las distintas especies.

Plan integral de movilidad Uniendo a las cuatro secciones y su entorno urbano, se podrá conseguir la interconexión entre todas para lograr un recorrido sin interrupciones a pie, en bicicleta, silla de ruedas o transporte sustentable; que sea disfrutable al dotarle de equipamiento público cultural en todo el trayecto. Con este objetivo se trabajará por la integración de las secciones I y II del Bosque de Chapultepec con la construcción de tres Calzadas Flotantes que cruzarán el Anillo Periférico y la avenida Parque Lira, vialidades que por años han sido barreras urbanas y del Bosque.

Ampliar y fortalecer la infraestructura cultural: La propuesta es un plan de restauración permanente, que incluya la cultura desde la definición más amplia de la palabra, incluyendo lo ecológico y lo político; que la actividad artística se encuentre y dialogue con el espacio público.

El espacio público como un derecho incluyente, diverso y seguro: Esta transformación busca crear nuevos espacios, con recorridos seguros y accesibles, que permitan mejorar la interacción humana, formar comunidad; dignificar los espacios que ahora se encuentran en abandono y los ejes de trabajo están:  la cultura y el medio ambiente.

Primera Sección

En el Molino del Rey se establecerá el “Cencalli. La Casa del maíz y la cultura alimentaria”, el edificio que albergó el trigo traído por los españoles será la casa del fruto que representa a México y a otros países de América Latina. La Casa Lázaro Cárdenas se dedicará a promover el conocimiento y reflexión sobre las líneas filosóficas, políticas y culturales que distinguen la época de su presidencia y funcionará como museo de sitio de Los Pinos.

Segunda Sección

 Aquí se establecerá el Centro de Cultura Ambiental, un área que ayude a entender la crisis ecológica en la que vivimos y que buscará concientizar sobre la riqueza biológica de la que dependemos, impulsando a buscar un desarrollo sustentable, haciendo énfasis en la interconexión entre las diferentes especies y su entorno. Por ello, se conectarán Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental, el Museo Jardín del Agua (el Cárcamo de Dolores y los Tanques), el Centro de Cultura del Agua (dependiente del Sistema de Aguas de la CDMX y el Lago Menor de Chapultepec.

Tercera Sección

Con una superficie de 243.89 hectáreas, se trabajará un Plan Maestro de restauración ambiental, para que las barrancas que la conforman cumplan con su función hídrica de infiltración de agua, que cuenten con comunidades vegetales nativas e introducidas y crear las condiciones para que los visitantes puedan experimentar los elementos naturales de la Sierra de las Cruces desde una perspectiva biocultural, será un recorrido que permita ver la dependencia entre la ciudad y la naturaleza, será una experiencia más alejada de la realidad urbana, convirtiéndose en el Centro de Cultura Urbana, además de ser el espacio para el Parque Clausell y se trabajará en la recuperación del Panteón de Dolores.

Cuarta Sección

Aquí se realizará el proyecto integral de los manantiales de Santa Fe y su entorno, donde el agua será protagonista y eje articulador de la restauración histórica y ambiental de este espacio. Para ello, se rehabilitará la Ermita Vasco de Quiroga; en la Fábrica de pólvora se establecerá el Museo de la Defensa Nacional. Se tendrá también la Bodega Nacional de Arte, un espacio vivo, de resguardo y de trabajo que será sede del Centro Nacional de Conservación y Restauración del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) y lugar de conservación de colecciones del patrimonio artístico del estado.

A esta zona, llegará también la Cineteca Nacional Chapultepec, se prevé que tenga seis salas y sea un espacio que detone otros eventos, negocios y actividades recreativas para los habitantes de la zona poniente de la Ciudad y el público en general.

Vecinos en contra 

El pasado 15 de agosto, representantes del Frente Ciudadano para la Defensa y Mejora de Chapultepec, ofrecieron una conferencia de prensa para expresar su rechazo al proyecto: Bosque de Chapultepec: Naturaleza y Cultura. Los que se dijeron ser representantes vecinales acusaron que este proyecto no consideró la opinión de los vecinos como lo establece la Ley.

Ante la opinión pública explicaron que este proyecto es ilegal porque no cuenta con el nuevo programa de manejo de área natural protegida ante la secretaría del Medio Ambiente capitalina tal y como se establece en la Ley Ambiental vigente en la Ciudad de México.

“Si es un complejo cultural tan grande y se va a integrar a ese espacio, se requiere de un nuevo programa de manejo, lo cual no ha sucedido, y el consejo rector ciudadano lo hizo ver en una carta”, dijo Víctor Juárez, integrante del frente.

El artículo 90 de la ley dice que cada bosque urbano debe tener un consejo rector ciudadano, que es el que planea, evalúa y sanciona cualquier intervención que se vaya a hacer en esos espacios, algo que según los vecinos hasta ahora no se ha hecho con Chapultepec.

Pidieron se restablezca el presupuesto operativo a los museos y se rehabiliten, ya no realizar más obras de arte ni construir nuevos museos y los proyectos planteados se dirijan hacia la Alamedas y los bosques de Aragón y Tlalpan, indicó de su lado el urbanista Pablo Gaytán, de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Víctor Juárez criticó que, mediante licitación, el 11 de julio pasado se haya adjudicado a la empresa Fredel Ingeniería y Arquitectura la construcción de la primer calzada flotante que unirá el Complejo Cultural Los Pinos con la segunda sección de Chapultepec.

“Es escandaloso no sólo que se haya hecho una licitación pública cuando no se ha presentado el programa de manejo del bosque ante la Sedema, sino que el primer dinero de ese proyecto sea para “una constructora patito” propiedad de Víctor Hugo Lobo, ex jefe delegacional en Gustavo A. Madero, acusó.

Dijeron que mientras no existan un diagnóstico serio y profesional de todo el Bosque así como una planeación participativa, impedirán que el proyecto se lleve a cabo.

“Lo vamos a defender con con presencia, con protestas, con cuerpo, con medios de comunicación nacionales e internacionales. Mientras no haya un plan maestro y un plan de manejo aprobado por el Consejo Rector Ciudadano, tras consultas de ley, ni una obra en el Bosque se va a realizar”, amagó Eduardo Farah, vecino de Polanco.

Ambos representantes detallaron que se oponen a que se intervenga el Jardín Botánico de Chapultepec para instalar un Pabellón de arte contemporáneo Mexicano, “que sólo será en beneficio privado de un círculo de mercaderes del arte ligados económicamente a Gabriel Orozco, coordinador del Proyecto.

Dijeron además que para la Casa Lázaro Cárdenas, el Museo del Maíz y la Gran Tienda no se han dado detalles de construcción y mucho menos costos. “Incluso, quieren rehabilitar el Panteón Dolores que no es parte del Bosque de Chapultepec. No permitiremos que los nuevos gobiernos pretendan sustituir áreas verdes por una plancha de concreto con espacios para instalar nuevos museos, que nadie a demandado”, concluyo, Víctor Juárez, otro vecino de Chapultepec.

Ese día, los vecinos del Frente se tomaron de las manos y armaron una cadena humana a la altura de la Primera Sección para expresar su rechazo al proyecto, en tanto que artistas y defensores del medio ambiente acudieron a las rejas de Chapultepec, a la altura del jardín botánico, para hacer una cadena humana y expresar las razones por las cuales debe frenarse la iniciativa planteadas por el gobierno de la Ciudad de México.

La mano detrás de los vecinos 

En diciembre de 2012, vecinos de Polanco denunciaron ante la entonces procuraduría capitalina extorsiones y, cobros de donativos para una asociación inexistente para pagar procesos penales. De acuerdo con vecinos, empresarios y trabajadores de la zona que llegaron ante el Ministerio Público, se trata de un grupo de presuntos representantes vecinales  encabezados por Mayté de las Rivas, María Teresa de la Riva, Eduardo Farah y Jacobo Zaga.

Eduardo Farah, representante vecinal de Polanco.

El Contralor Ciudadano en aquel entonces de la delegación Miguel Hidalgo, Manuel Carlos Martínez Miselem dijo en entrevista al diario Excélsior que estas personas desde 2009 tienen como modus operandi  extorsionar a empresarios y establecimientos comerciales quejándose y denunciando supuestas irregularidades, por lo que él ya presentó una queja ante el Instituto Electoral del DF.

 “La denuncia se presentó el nueve de marzo de este año (2019) más que una denuncia fue un aviso  al Instituto Electoral del Distrito Federal  de quejas recibidas de nuestra asociación de colonos de que les solicitan donativos a vecinos de las colonias  para realizar sus actividades”, comentó. Hasta la fecha, la denuncia permanece archivada.

Sobre Eduardo Farah y sus señalamientos en el sentido de que la empresa que se encargará de construir el primer puente flotante que unirá a la primera y segunda sección es propiedad del ex Jefe Delegacional en Gustavo A. Madero y actual diputado local y coordinador del Grupo Parlamenrtario del PRD en el Congreso Víctor Hugo Lobo, el legislador rechazó tajante los señalamientos.

“No tengo el gusto de conocer  a este señor, en mi vida había oído hablar de él. No se qué elementos tenga para afirmar eso pero niego tener cualquier tipo de contacto con esa empresa, no sé de dónde sacó eso. En todo caso, si como vecinos están en contra del proyecto de Chapultepec y tienen elementos para rechazarlo podemos acompañarlos porque, en mi opinión, este proyecto pone en riesgo al Bosque y tampoco desde el PRD estamos a favor de un proyecto que dañe el Bosque, creo que falta mucha información al respecto”; dijo Lobo en entrevista con Gaceta Ciudadana.

Por otro lado, Víctor Juárez es un viejo conocido del gobierno capitalino, pues se convirtió en el principal promotor de ir en contra de la construcción de la Linea 7 del Metrobus que corre sobre Paseo de la Reforma.

Víctor Juárez, representante de los vecinos de Chapultepec.

Junto con Ramón Ojeda Mestre y su Academia Mexicana de Derecho Ambiental, Víctor Juárez encabezó una incansable batalla para impedir el desarrollo del proyecto durante la administración de Miguel Ángel Mancera y aunque no lograron cancelar el proyecto, en noviembre de 2019 el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México resolvió a favor de los vecinos representados por Juárez el retiro de los anuncios publicitarios de las estaciones de la Línea 7 del Metrobús.

Cabe recordar que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) rechazó la colocación de publicidad en Reforma al estar declarada como Patrimonio Cultural y sin embargo, Guillermo Calderón, entonces director del Metrobús contrató con la firma francesa J.C. Decaux la colocación de toda la publicidad en el corredor. Se estima que el contrato generaría ganancias por más de 2 mil millones de pesos en 10 años a la firma, de los cuales un 30% debería ser contraprestación para el gobierno capitalino, pero el pago fue solo parcial.

Además y de acuerdo con el resolutivo del Tribunal, de la línea que transita por Reforma debía tener autorizaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para poner publicidad, pero no contaba con esos permisos.

Cabe recordar que la empresa responsable de manejar la publicidad en casi todas las líneas del Metrobus es Grupo 5M​, ​propiedad de Édgar Farah Rubiera. La Línea 7 permanece sin publicidad concesionada por el momento, hecho que el mismo Juárez ha protestado ante el gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum.