México en la mira de EU

Staff/GC
Posted on noviembre 08, 2019, 9:13 pm

La violencia desbordada en México y la pasividad del Gobierno mexicano para enfrentar a las bandas del crimen organizado ha despertado el apetito intervencionista de los Estados Unidos.

La presión se ha agudizado tras el asesinato de mujeres y niños de la familia LeBarón, perpetrado el lunes pasado en la zona limítrofe de Sonora con Chihuahua.

El Presidente Donald Trump pide guerra contra los cárteles; The Wall Street Journal, uno de los medios más influyentes en los EU, calcula que puede existir una intervención estadounidense en territorio mexicano, y senadores republicanos quieren elevar a estatus de terroristas a los cárteles mexicanos de la  droga.

Y es que ya va para un mes que los ciudadanos mexicanos han atestiguado el actuar impune de las organizaciones criminales.

El lunes 14 de octubre, 14 policías de Michoacán fueron emboscados y asesinados en un camino del municipio de Aguililla por presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Una semana después, el jueves 17 de octubre, los ciudadanos de Culiacán vivieron horas de terror debido a un operativo fallido realizado desde las altas esferas desde el Gabinete de Seguridad para detener y extraditar a Ovidio Guzmán, hijo del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán. Las autoridades mexicanas fueron sometidas y los integrantes del cártel exhibieron su poder de fuego, logística y control por las calles de la capital de Sinaloa.

Equipados con vehículos que portaban artillería pesada y explosivos, los miembros del cártel atacaron a las autoridades, cerraron los accesos a la ciudad, incendiaron automóviles, liberaron a más de 40 prisioneros y asolaron la ciudad hasta que capituló la autoridad federal.

Pero lo que ha prendido las luces rojas al norte del Río Bravo ha sido el asesinato de nueve integrantes de la familia LeBarón, que tienen la doble nacionalidad, en las inmediaciones del poblado de Bavispe, 158 kilómetros al sur de Agua Prieta, Sonora. Los criminales descargaron sus armas de fuego contra tres mujeres y niños de la comunidad mormona, quienes viajaban en tres vehículos. Uno de ellos fue incendiado con una mujer y sus bebés en su interior.

TRASPATIO EN LLAMAS

El primero en sonar los tambores de guerra fue el Presidente de EU, Donald Trump, quien de inmediato ofreció ayudar a López Obrador a librar una “guerra” contra los cárteles de la droga, pero el Presidente mexicano rechazó la oferta y afirmó que sus predecesores intentaron luchar con carteles pero “no funcionó”.

El senador Tom Cotton afirmó comparó la reacción de López Obrador ante los jefes de estado que aplacan o se niegan a enfrentarse a dictadores o grupos terroristas.

“Lo toman como un signo de debilidad y se aprovechan de los inocentes”, dijo senador republicano por Arkansas.

El representante Chip Roy ha planteado que para luchar contra los cárteles mexicanos de la droga, los estadounidenses deberán designarlos como organizaciones terroristas y recordó que desde marzo, junto con el representante republicano Mark Green demandaron al Secretario de Estado, Mike Pompeo, designar a ciertas facciones de los carteles mexicanos como “organizaciones terroristas extranjeras”.

“Está claro para aquellos que prestan atención que los carteles tienen el control, lo que pone en peligro a los EU, México y a los migrantes que buscan venir aquí tanto legal como ilegalmente.

“Estados Unidos ya no puede permitirse el lujo de quedarse de brazos cruzados mientras nuestros amigos en México están siendo invadidos. Nuestro patio trasero está en llamas. Es hora de que agarremos la manguera contra incendios”, escribió Roy en un artículo en The Hill.

Incluso Tom Cotton amagó con que los estadounidenses podrían asumir la lucha contra el crimen organizado que opera en México, pues los EU podrían tomar medidas unilaterales si el Gobierno mexicano no actúa adecuadamente en respuesta al asesinato de ciudadanos estadounidenses en su país.

“Está claro que el Gobierno mexicano no puede manejar esto”, dijo el legislador a Fox News, “el presidente López Obrador asumió el cargo hace casi un año diciendo que su estrategia para lidiar con los carteles sería más abrazos, no balas. Eso podría funcionar en un cuento de hadas para niños, pero en el mundo real cuando tres mujeres estadounidenses y seis niños estadounidenses son abatidos a tiros y quemados vivos, lo único que puede contrarrestar a las balas son balas cada vez más grandes. Si el Gobierno mexicano no puede proteger a los ciudadanos estadounidenses en México, entonces Estados Unidos puede tomar el asunto en sus propias manos”.

Si López Obrador se rehúsa a actuar apropiadamente, reiteró, Estados Unidos puede tener que considerar responder por su cuenta y destacó la capacidad estadounidense para derrotar a líderes terroristas en el extranjero, como al líder del ISIS Abu Bakr al-Baghdadi en Siria y Osama bin Laden en Pakistán.

“Ciertamente podemos defender a los ciudadanos estadounidenses dentro de México si México no está dispuesto o no puede hacerlo””, comentó el legislador.

LATENTE, OPERACIÓN MILITAR

En un inusual duro editorial, The Wall Street Journal señaló que  la batalla perdida contra el consumo de drogas no significa que los cárteles desestabilicen a un gobierno o controlar el territorio como un califato de drogas.

“El deber más básico del Gobierno es proteger a sus ciudadanos de la ilegalidad, lo que significa no permitir la masacre de mujeres y niños

“Si México no puede controlar su territorio, Estados Unidos tendrá que hacer más para proteger a los estadounidenses de los cárteles en ambos países. La Administración de Control de Drogas debería poder descubrir las identidades y ubicaciones de quienes ordenaron o llevaron a cabo los asesinatos del lunes, y garantizar su desaparición sería una señal de que la justicia estadounidense tiene largo alcance. No se puede descartar una operación militar estadounidense”, difundió TWSJ en su editorial del 5 de noviembre.

A raíz de los asesinatos de los integrantes de la familiaLeBarón, el Departamento de Estado emitió una declaración en la que señala que “la seguridad y el bienestar de los ciudadanos estadounidenses en el extranjero” es una de sus principales prioridades.

Un informe del Servicio de Investigación del Congreso advierte, con base en un reporte de la Administración para el Control de Drogas (DEA), que las organizaciones mexicanas de narcotráfico representan la mayor amenaza criminal para los Estados Unidos.

De hecho el reporte de la DEA “2018 National Drug Threat Assessment” advierte que ningún grupo está posicionado para desafiar a las organizaciones criminales transnacionales mexicanas. “El cártel de Sinaloa mantiene la huella más expansiva en los Estados Unidos, mientras que la presencia doméstica del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se ha expandido significativamente en los últimos años”.

El informe de Servicio de Investigación del Congreso agrega que “muchos funcionarios del Gobierno de EU y formuladores de políticas tienen profundas preocupaciones sobre la capacidad del Gobierno mexicano para disminuir la violencia en México y frenar el poder de grupos criminales.

Después del culiacanazo, Rich Glenn, subsecretario de Estado adjunto para asuntos internacionales de narcóticos, dijo que la operación en la capital de Sinaloa planteó dudas sobre la dedicación de México a combatir el crimen organizado.

“Los acontecimientos de la semana pasada fueron muy preocupantes para nosotros”, dijo durante una audiencia en el Congreso de EU. “Lo que necesitamos ver es un mayor compromiso político de los más altos niveles de Gobierno en México”.

Incluso Josh Hawley, senador republicano por Missouri, sostuvo que su país debe congelar cuentas a funcionarios mexicanos que no actúen contra los delincuentes, como forma de sanción.

La embajadora de México en EU, Martha Bárcena, le respondió en una carta que el presidente López Obrador no busca una confrontación violenta con los cárteles.

En su artículo, Chip Roy reprocha que “la gente de Washington siempre está preocupada por lo que está sucediendo en el extranjero en lugares a miles de kilómetros de nuestro país, pero cuando se trata del estado narco dirigido por organizaciones criminales al otro lado de nuestra frontera sur, miran voluntariamente la otra dirección. La influencia cada vez mayor de los carteles de la droga es una realidad constante, con episodios casi diarios que nos recuerdan que utilizarán todos los medios necesarios para ganar poder. Estados Unidos no puede darse el lujo de hacerse de la vista gorda”.

Por su parte, el también senador republicano Lindsey Graham aseveró que los integrantes de los cárteles de la droga deberían ser calificados como terroristas.

“No sé si estos cárteles están enlistados como organizaciones terroristas en nuestra ley, pero después de lo de ayer (el asesinato de integrantes de la familia LeBarón) deberían serlo”, aseguró el legislador.

De acuerdo con la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) la Ley Patriota de los Estados Unidos, dada la redefinición de terrorismo doméstico es lo suficientemente amplia como para abarcar las actividades de varias campañas y organizaciones de activistas como Greenpeace u Operation Rescue.

“La Sección 802 de la Ley Patriota de EU amplió la definición de terrorismo para abarcar el terrorismo ‘doméstico’ y no el internacional. Una persona se involucra en terrorismo doméstico si comete un acto ‘peligroso para la vida humana’ que es una violación de las leyes penales de un estado o de los Estados Unidos, si el acto parece tener la intención de: (i) intimidar o coaccionar a un civil población; (ii) influir en la política de un gobierno mediante intimidación o coerción; o (iii) afectar la conducta de un gobierno mediante destrucción masiva, asesinato o secuestro. Además, los actos tienen que ocurrir principalmente dentro de la jurisdicción territorial de los Estados Unidos y, si no lo hacen, pueden considerarse terrorismo internacional”, advierte la ACLU.

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