Trump hace historia, va al banquillo

Staff/GC
Posted on diciembre 19, 2019, 12:17 am

La mañana del miércoles le anunciaba un mal día al Presidente Donal Trump, quien estaría en el centro del debate en la Casa de Representantes, donde se votaría para emprender un juicio político en su contra. “Eleven una oración”, pidió el magnate vía Twitter, el medio por el que se ha caracterizado ser un trol.

Tal vez las oraciones no fueron suficientes, o fue el karma, pero los legisladores aprobaron holgadamente -luego de diez horas de debate- la resolución que establece dos artículos de juicio político contra el magnate: abuso de poder al solicitar la interferencia de Ucrania en las elecciones presidenciales de EU en 2020, y obstrucción al Congreso, con lo que Donald Trump pasará a la historia como el tercer Presidente de los Estados Unidos sometidos a un proceso de impeachment.

El proceso contra Trump se originó luego de una investigación sobre un intento del mandatario de utilizar la ayuda militar que Estados Unidos proporcionaba a Ucrania como mecanismo de presión al paìs europeo para que abriera una investigación en contra de Joe Biden, dirigente del Partido Demócrata y sólido precandidato en la carrera por la candidatura que le competirá en las elecciones de 2020.

A esa acusación se añadió la negativa de la Casa Blanca a colaborar con el Congreso durante la investigación.

La votación fue de 230 a 197 sobre el primero de los dos artículos de juicio político (abuso de poder) y por 229 a favor y 198 en contra en el caso de la segunda (obstrucción al Congreso).

Las discusiones de juicio político se aceleraron en septiembre después del descubrimiento del “contacto en Ucrania”.

La votación con el objetivo de destituir al Presidente Trump es apenas el tercer caso de este tipo que se presenta en la historia de los Estados Unidos.

La Cámara ha iniciado procedimientos de juicio político más de 60 veces, pero menos de un tercio ha sido llevado a proceso judicial completo. Solo ocho, todos jueces federales, han sido condenados y destituidos; un secretario del gabinete (William Belknap en 1876) y un senador (William Blount de Tennessee en 1797 ) también fueron acusados.

Sólo dos presidentes habían enfrentado un “impeachment”: Andrew Johnson en 1868 y William (Bill) Clinton en 1998. En ambos caos casos los mandatarios demócratas fueron absueltos en el Senado.

El representante Thaddeus Stevens de Pennsylvania, un “republicano radical”, pronunció el último discurso durante el debate de la Cámara sobre los artículos de juicio político contra el Presidente Andrew Johnson el 2 de marzo de 1868. Johnson se convirtió en el primer Presidente de EU acusado por la Cámara, pero luego fue absuelto por el Senado por un voto. Imagen: Colección de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

El representante Thaddeus Stevens de Pennsylvania, un “republicano radical”, pronunció el último discurso durante el debate de la Cámara sobre los artículos de juicio político contra el Presidente Andrew Johnson el 2 de marzo de 1868. Johnson se convirtió en el primer Presidente de EU acusado por la Cámara, pero luego fue absuelto por el Senado por un voto. Imagen: Colección de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

Amenaza a la Seguridad Nacional

Durante el debate, los legisladores del Partido Demócrata dijeron que Trump había puesto su interés político personal por encima del interés nacional, abusando del poder de su cargo para presionar indebidamente a Ucrania con el fin de hacer que interfiriera en la campaña presidencial -perjudicando a Biden con el anuncio de las investigaciones en su contra- y socavando de esta manera la democracia.

Además, cuestionaron la negativa de la Casa Blanca a permitir que funcionarios del gobierno de Trump acudieran a las audiencias de investigación o entregaran los documentos oficiales requeridos para poder fundamentar el caso.

Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes, afirmó que es un hecho que el Presidente Trump “es una amenaza continua para la seguridad nacional y la integridad de nuestras elecciones, la base de nuestra democracia”.

Durante su discurso, Pelosi señaló que todos los días, en todo Estados Unidos, niños en escuelas, militares, funcionarios y ciudadanos prometen lealtad a la bandera y durante 230 años los miembros del Congreso han jurado defender la Constitución.

“Durante siglos, los estadounidenses han luchado, y muerto, para defender la democracia para el pueblo. Pero, muy tristemente, ahora, la visión de nuestros Fundadores de nuestra República está amenazada por las acciones de la Casa Blanca”.

Afirmó que si no actuaban ahora, estarían faltando a su deber.

“Es trágico que las acciones imprudentes del Presidente hagan necesario el juicio político. No nos dio otra opción. Es un hecho que el Presidente es una amenaza constante para nuestra seguridad nacional y la integridad de nuestras elecciones: la base de nuestra democracia”.

Pelosi acusó que Trump utilizó el poder de su cargo para obtener un beneficio político y personal inadecuado a expensas de la seguridad nacional de los EU.

“Cuando se reveló la fechoría del Presidente, lanzó una campaña de desafío y obstrucción sin precedentes, indiscriminada y categórica. Nunca antes en la historia de nuestra nación habíamos visto a un Presidente declarar y actuar como si estuviera por encima de la ley”.

La respuesta vino por parte de Doug Collins, el republicano de mayor rango en el Comité Judicial de la Cámara Baja, quien criticó las prisas y la manipulación política del proceso por parte de los demócratas.

“Eso no es una ocasión solemne. Han estado queriendo hacerlo desde las elecciones (de 2016). Los ciudadanos estadounidenses entienden el debido proceso y saben cuándo está siendo pisoteado en la casa del pueblo”, sostuvo Collins.

Los representantes del Partido Republicano, por su parte, afirmaron que los demócratas han querido sacar a Trump de la Casa Blanca desde el primer día de su gobierno y consideraron que la investigación no había sido justa ni imparcial. De igual modo, afirmaron que no hay evidencias de que al mandatario haya incurrido en los cargos que se le imputan y que todo el proceso se basa en «rumores y conjeturas».

Pese a que Trump no estuvo presente en el debate, manifestó su oposición al proceso en repetidas ocasiones durante el día.

“Unas mentiras tan atroces de la izquierda radical, de los demócratas inútiles. Esto es un ataque contra Estados Unidos y un ataque contra el Partido Republicano», manifestó el mandatario en un mensaje escrito con letras mayúsculas en Twitter.

Pero a su actividad en la red social le antecedió una carta enviada a la demócrata Pelosi, en la que aseguró que la acusación representa un abuso de poder sin precedentes e inconstitucional por parte de los demócratas.

“Te atreves a invocar a los Padres Fundadores en la búsqueda de este esquema de anulación de elecciones; sin embargo, sus acciones rencorosas muestran un desprecio ilimitado por la fundación de Estados Unidos y tu conducta atroz amenaza con destruir lo que nuestros Fundadores prometieron construir.

“Su primer reclamo, ‘Abuso de poder’, es una invención de su imaginación completamente falsa, sin mérito y sin fundamento. Sabe que tuve una conversación totalmente inocente con el Presidente de Ucrania. Luego tuve una segunda conversación que fue mal citada, mal caracterizada y tergiversada de manera fraudulenta.

“El segundo reclamo, llamado ‘Obstrucción al Congreso’, es absurdo y peligroso. Los demócratas de la Cámara de Representantes están tratando de destituir al Presidente de los Estados Unidos, debidamente elegido, por afirmar los privilegios constitucionales que han sido reivindicados de manera bipartidista por las administraciones de ambos partidos políticos a lo largo de la historia de nuestra nación. Bajo ese estándar, cada Presidente estadounidense habría sido acusado muchas veces”, dijo Trump en la carta. “Si realmente se preocupara por la libertad y la libertad de nuestra nación, entonces estaría dedicando sus vastos recursos de investigación a exponer toda la verdad sobre los horribles abusos de poder del FBI antes, durante y después de las elecciones de 2016, incluido el uso de espías contra mi campaña”.

Episodio Vergonzoso

En una declaración de la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Stephanie Grisham calificó a la votación en la Cámara de Representantes como uno de los episodios políticos más vergonzosos en la historia de EU.

“Sin recibir un solo voto republicano, y sin proporcionar ninguna prueba de irregularidades, los demócratas impulsaron artículos ilegítimos de juicio político contra el Presidente a través de la Cámara de Representantes. Los demócratas han elegido proceder sobre esta base partidista a pesar de que el Presidente no hizo absolutamente nada malo. De hecho, semanas de audiencias han demostrado que no hizo nada malo.

“Durante toda la acusación falsa de los demócratas de la Cámara de Representantes, se negó al Presidente la justicia fundamental y el debido proceso legal. La Cámara ignoró descaradamente los precedentes y llevó a cabo la investigación en secreto a puerta cerrada para que el presidente Adam Schiff y sus compinches políticos partidistas pudieran filtrar selectivamente información a sus socios en los medios para impulsar una narrativa falsa” dice la declaración.

Agrega que Trump confía en que el Senado restablecerá el orden regular, la equidad y el debido proceso, todo lo cual fue ignorado en los procedimientos de la Cámara.

Tras la aprobación, dada la sólida mayoría demócrata en la Cámara baja, el proceso pasará al Senado, donde se espera que se celebre el juicio político al mandatario en el próximo mes de enero. Allí los republicanos mantienen el control por un ligero margen, de 53 frente a 47, a lo que se suma que el juicio político exige una mayoría de dos tercios, por lo que la destitución de Trump parece improbable.

Mitch McConnell.

Mitch McConnell.

El presidente de la Corte Suprema, el magistrado John Roberts, será quien dirigirá el juicio.

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, republicano de Kentucky, ha dicho que convocará el juicio según sea necesario y está negociando con los republicanos mayoritarios, la Casa Blanca y los demócratas sobre los detalles.

La acusación no es una evaluación estricta de si el Presidente violó la ley. Es en gran parte político y lo ha sido desde que el  Andrew Johnson fue acusado en 1868 por una facción conocida como los “republicanos radicales”.

Y McConnell no es “imparcial” ni se detendrá en arreglar los asuntos de la mejor manera que considere adecuada para su aliado, el Presidente.

Un ejemplo de esta maniobra es que el juicio por juicio político del Senado no incluirá testigos externos, como había solicitado el demócrata Chuck Schumer.

Si es hallado culpable en ese futuro proceso, el presidente será destituido, aunque las probabilidades de que eso ocurra se ven lejanas.

Una vez que se fijen las reglas, se determinará la fecha de inicio del juicio y lo senadores deberán hacer un juramento de “imparcialidad”, aunque todo apunta que la mayoría de los senadores vote de acuerdo con la posición de su partido, pues ya ha McConnell declarado que los republicanos van a actuar en “coordinación total” con el equipo del Mandatario durante el juicio y votarán en contra del proceso.

Y de esta manera se prevé que Trump saldrá exonerado.

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