#ElPuntoG – BATEADOR DESIGNADO – Caso Bartlett, Punto de Quiebre

Posted on mayo 09, 2020, 4:42 pm

EDUARDO MACÍAS*

Empezando la administración del presidente López Obrador se desató la polémica alrededor de Guillermo García Alcocer, entonces comisionado presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), creada en 1993 como órgano consultivo de la Secretaría de Energía en materia de electricidad.

Finalmente, y después de los señalamientos del mandatario en sus mañaneras, al ser acusado de presuntos conflictos de interés, García Alcocer renunció a la dirigencia de la CRE.

Otro señalamiento es sobre Manuel Bartlett Bautista -padre del actual director general de la Comisión Federal de Electricidad- y quien de 1940 a 1951 se desempeñara como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y que el 1 de enero de 1953 tomara posesión como Gobernador del Estado de Tabasco, fue señalado de donar a su hijo una serie de terrenos que fueron urbanizados de forma peculiar.

Fue señalado en el libro “Entre la historia y la esperanza de 1995”, de Andrés Manuel López Obrador, por sumarse a los negocios del entonces gobernador de Tabasco Mario Trujillo García. “Bartlett hijo se asoció con el yerno de Trujillo, Ignacio Cobos, y ambos acordaron que este se encargaría de introducir todos los servicios públicos (pavimento, agua, drenaje y energía eléctrica) y una vez concluido el trabajo se dividirían por mitad el nuevo fraccionamiento residencial Framboyanes”.

Es más, en otra parte del libro, Andrés Manuel López Obrador señala que, como gobernador de Puebla, Bartlett estaba desatado y actuando con plena impunidad.

Como parte de una historia macabra que parece no terminar, el 17 de abril el IMSS de Hidalgo celebró un contrato con Cyber Robotics Solutions, propiedad de León Manuel Bartlett Álvarez, por 31 millones de pesos a cambio de 20 ventiladores respiratorios para ayudar en la pandemia del Covid-19.

Es decir, cada equipo tuvo un costo de un millón quinientos mil pesos, que es el precio más alto desde que se declaró la emergencia sanitaria, de acuerdo con una revisión de contratos públicos realizada por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

En días pasados, el canciller Marcelo Ebrard informó que se adquirieron 211 ventiladores de cuatro modelos distintos con un costo que oscilo entre los 21 mil y los 16 mil dólares.

Efectivamente, es el primer cargamento con ventiladores comprados por el Gobierno de México a Estados Unidos, para hacer frente a la pandemia del Covid-19. Provenientes de Reno, Nevada, los respiradores de la marca Hamilton Medical fueron gestionados por el presidente López Obrador ante su homologo Donald Trump para canalizarlos a la crisis sanitaria.

Al agradecer don Marcelo a Trump su colaboración para que México pudiera adquirir los 211 ventiladores, también reveló su costo y no creo que Estados Unidos sea una madre de la caridad que nos los vendiera sin margen de ganancia.

Son precios muy contrastantes, pues resulta que el hijo prodigo vendió los aparatos al IMSS con un sobreprecio aproximado de un millón de pesos.

Además, tomemos en cuenta que los ventiladores que entregó León Manuel Bartlett se fabricaron en México; es decir, no tuvieron un costo por la importación de estos.

No se puede especular nunca, pero mucho menos en esta época, cuando el dolor humano es un elemento que se debe tomar en cuenta. Con el sobreprecio impuesto a estos ventiladores se pudieron comprar muchos más, dicho de otra forma, no se puede lucrar con el dolor humano.

Decía el Presidente en días pasados, en lugar de lo material hay que pensar en lo espiritual. Esperemos que la secretaria de la Función Pública al momento de hacer las investigaciones tome en cuenta lo dicho por su jefe, ya que lo que hizo tanto el vendedor como el comprador no tiene nada de moral, nada de espiritual.

Si entendemos por moral la disciplina filosófica que estudia el comportamiento humano en cuanto al bien y el mal, León Manuel no tuvo tantita…

Es triste, indignante la conducta de gente así, dejemos ya el tema del sobreprecio que de por si es un acto de corrupción, el posible conflicto de intereses, pero además en este caso se torna en un asunto deleznable. No merece ser tomado en consideración un ser humano que se aprovecha del dolor de un semejante.

Por donde lo veamos fue un acto reprobable, independientemente de la sanción que creo debe imponer la Función Pública, deberíamos invitarlo a leer la cartilla moral del Gobierno de México que diera a conocer en su momento el Presidente de la Republica.

Según Sócrates, bastaba el conocimiento de lo justo para obrar correctamente; es decir, la conducta moral solo será posible, según este filósofo griego, si se basa en el conocimiento y la justicia.

Lo que hizo León Manuel Bartlett no es justo. Así de sencillo y fácil.

@116Gmail

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* EDUARDO MACÍAS

ABOGADO

EDUARDO MACÍAS GARRIDO es abogado por la Escuela Libre de Derecho y profesor de Derecho Internacional en diversas Universidades. Es académico de la Universidad Panamericana por ya más de 15 años.

Se ha desempeñado como asesor político de diferentes agrupaciones, entre ellas la Unión de Voceadores y Expendedores de Periódicos y la Unión de Aseadores del Calzado, es especialista en materia de Publicidad Exterior, dedicándose a esta materia durante más de 20 años.

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