Agave combate intestino irritable

Staff/GC
Posted on marzo 09, 2019, 7:00 am
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Científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollan una investigación con Agave tequilana Haw, que se utiliza en la elaboración de la bebida espirituosa, para contrarrestar el síndrome de intestino irritable.

Durante cinco años, los especialistas del Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (Ceprobi) han desarrollado una investigación con Agave tequilana Haw, enfocada a la actividad prebiótica, antioxidante y protectora de las agavinas (sustancia extraída de la planta).

Los investigadores, encabezados por Antonio Ruperto Jiménez Aparicio, Martha Lucía Arenas Ocampo y Brenda Hildeliza Camacho Díaz, unieron esfuerzos con el Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán”, con el fin de probar la efectividad de los prebióticos del agave en personas con el síndrome de intestino o colon irritable (SII) y los resultados fueron muy alentadores.

“Luego de un mes de tratamiento con una gelatina adicionada con agavinas, los dolores se redujeron, disminuyó la inflamación y las personas que evacuaban una o dos veces por semana incrementaron la frecuencia a dos veces al día, sin provocar diarrea y sin referir molestias”, explicó Brenda Camacho.

Añadió que la mejoría se presentó durante el periodo en el que tomaron el producto, con un efecto postergado de 15 días. En este sentido, explicó que es recomendable ingerirlo constantemente, porque la función de las agavinas extraídas de los fructanos de agave, es alimentar a la microbiota del colon, que los consume, los fermenta y provoca que haya mayor motilidad en el intestino, sin efectos secundarios.

Mediante el proyecto “Sistema modular para la obtención de fructanos de agave”, los científicos politécnicos obtuvieron prebióticos que, de acuerdo con los primeros análisis, resultaron altamente efectivos en la estimulación del crecimiento de las bacterias benéficas para el organismo, particularmente en el proceso de digestión.

El síndrome de intestino o colon irritable (SII), es un trastorno digestivo que se diagnostica con elevada frecuencia en la práctica clínica. Se caracteriza por malestar o dolor abdominal, distensión y sensación de inflamación, contracciones violentas y dolorosas a nivel del recto, así como cambio en la frecuencia o apariencia de las evacuaciones.

Especialistas del IPN.

Especialistas del IPN.

De acuerdo con un estudio sobre el síndrome de intestino irritable, publicado en la Revista de Gastroenterología de México, en septiembre de 2016, este padecimiento es uno de los trastornos funcionales más comunes, que afecta la calidad de vida de los enfermos en diferentes grados. Se estima que entre 16 y 30 por ciento de la población lo padece y aunque afecta principalmente a mujeres menores de 45 años, también se presenta en pacientes masculinos, por lo que es causa de ausentismo laboral debido a que puede llegar a ser altamente incapacitante.

Asimismo, en colaboración con el Centro de Investigación Biomédicas del Sur (Cibis), de Xochitepec, Morelos, los especialistas también adicionaron las agavinas a un pan prebiótico, el cual incorporaron a la dieta de modelos murinos (ratones), para observar los efectos en el peso, número de evacuaciones y proceso de fermentación en el colon de ratones normales y obesos.

Los resultados obtenidos se han estudiado a nivel celular mediante preparaciones histológicas en el Laboratorio de Microscopía del Ceprobi, donde se realizaron cortes de cinco micras al estómago de los modelos murinos, antes y después del tratamiento; se pudo observar que los microorganismos adheridos favorecen al sistema inmunológico del individuo, a diferencia de una dieta alta en grasas, que provoca pérdida de la integridad de la mucosa y por lo tanto, la capacidad para proteger de patógenos al intestino grueso.

Hace más de dos décadas, Mercedes Guadalupe López Pérez, investigadora adscrita al Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, unidad Irapuato, comenzó a estudiar la fisiología de diferentes especies de agaves. Derivado de esta actividad, en 2003 la doctora en agricultura y química ambiental y colaboradores reportaron por primera vez la presencia de fructanos en agaves. Los fructanos son prebióticos que estimulan el desarrollo de bacterias benéficas para el organismo, conocidas como probióticos.

Después de realizar diferentes estudios y experimentos con ratones de laboratorio, el grupo de investigación de la doctora López Pérez comprobó que las agavinas revierten los efectos causados por el sobrepeso y la obesidad, por lo que podrían emplearse en el tratamiento de estos padecimientos, además de síndrome metabólico, diabetes y osteoporosis.

Adicionalmente, investigaciones de la Universidad de Guadalajara comprobaron que el uso de la oligofructosa -extraída del agave y empleada como aditivo en la alimentación de las gallinas de postura o ponedoras- podría ser una alternativa para mejorar la calidad del huevo.

Uno de los investigadores del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG, David Román Sánchez Chiprés, explicó que la idea fue buscar opciones naturales, ya que aún son empleados los antibióticos como promotores de crecimiento o bien a las aves se les dan como tratamientos prolongados, por lo que su abuso provoca resistencia en los seres humanos hacia dichas sustancias.

Según el estudio “Efecto de la adición de la oligofructosa de agave en dietas de gallinas ponedoras en la producción de huevos”, hecho por académicos y alumnos del CUCBA durante cuatro años, el uso de este aditivo aumenta el peso del huevo y disminuye los niveles de colesterol en este alimento.

Tal aditivo es la oligofructosa (moléculas de azúcar), proveniente de las raíces de esta planta.

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