Del esplendor a un inminente desplome

Staff/GC
Posted on octubre 03, 2017, 10:47 pm

¡Casa Galván, donde más barato dan!

La frase seguramente la guarda en su memoria, pues se hizo popular para promover el lugar por excelencia donde se vendían desde bandas industriales, poleas, rodamientos y albergó hasta talleres de zapatos, cierres, y de bicicletas.

Hoy este espacio comercial es conocido como Tepicentro y es un estacionamiento con establecimientos que ofertan artículos de piel y ropa a sus alrededores de manera irregular, además que de noche sirve como refugio de indigentes, según el decir de los vecinos, clientes y comerciantes de la zona.

En su época de esplendor, el edificio de Tepicentro, era Casa Galván. Foto: INAH.

En su época de esplendor, el edificio de Tepicentro era Casa Galván. Foto: INAH.

El imponente edificio, ícono de la modernidad del México en los años 70 ubicado en la calle de Rayón, esquina con la calle de Argentina, se ha convertido en los últimos 25 años en una cloaca de corrupción, delincuencia e inmundicia que está a punto de colapsar luego del sismo del pasado 19 de septiembre.

Ignorado por la autoridad delegacional a cargo de Ricardo Monreal, por la secretaria de Gobierno Patricia Mercado y por las autoridades de la Secretaría de Protección Civil, este inmueble sigue arrojando piedras, trozos de muro y basura de sus pisos superiores hacia la vía pública, sin que nada proteja a los transeúntes que circulan por el Eje 1 Norte en dirección al barrio de Tepito.

Al llamado de los vecinos y comerciantes de la zona, Gaceta Ciudadana realizó una visita al inmueble que dejó al descubierto muros inclinados, estructuras quebradas y láminas rotas que muestran un daño severo.

De acuerdo con sus ocupantes y los vecinos, el edificio pertenece a Eduardo Michán, un empresario que desde hace 10 años vendió los espacios de azotea a diversas compañías telefónicas para instalar antenas de telefonía celular y el resto de los locales los vendió a diversos comerciantes del “barrio bravo”, a quienes, aseguran, no ha entregado escrituras.

El edificio, en la actualidad. Foto: GC.

El edificio, en la actualidad. Foto: GC.

Con el paso del tiempo, al abandono sobrevino la indiferencia y poco ha sido modificado en su estructura por parte de sus ocupantes, hasta hacer de varias plantas un estacionamiento que no cuenta con el registro correspondiente para ofrecer el servicio.

Sus pasillos y escaleras fueron transformados en rampas, que con el peso de los vehículos ha ido lastimando la estructura vital del inmueble.

Cientos y cientos de cajas de cartón se observan en los distintos niveles, llenos de basura y de bodegas, donde los comerciantes más empobrecidos albergan su mercancía.

“Nos cobran una cuota, 50 o 70 pesos diarios, para poder guardar los diablitos”, comenta un comerciante que con temor se atrevió a platicar con nosotros.

Pese al riesgo inminente, los comerciantes siguen trabajando. Foto: GC.

Pese al riesgo inminente, los comerciantes siguen trabajando. Foto: GC.

“En el 2014 ya nos pegó un susto, porque una camioneta se quedó sin frenos, y a punto estuvo de caer de un tercer piso”, comentó otro de los comerciantes.

Eso no fue lo único. Luego de los sismos de 1985, las paredes que dan al Eje Vial 1 Norte Rayón, comenzaron a reblandecerse, y poco a poco fueron deshaciéndose.

“Hace dos años, comenzaron a llover ladrillos, y uno de ellos mató a una mujer que venía a comprar. Desde entonces pedimos a la Delegación nos enviara a una cuadrilla de Protección Civil a revisar el edificio, pero el dueño no lo autorizó porque dijo que es propiedad privada”, comentó Sonia “N”, una vecina del lugar.

Los mismos comerciantes de negocios aledaños comentaron que el edificio se encuentra registrado bajo el régimen de condominio, y desde hace 30 años no paga por los servicios de agua y electricidad.

“Debe millones, y el gobierno lo tiene emplazado, pero no pasa nada. Ya han cortado el servicio, por eso nos tenemos que colgar. El agua la guardamos en tambos para limpiar algunos locales”.

Sobre la calle de Argentina, cayeron algunos muros el 19 de septiembre. Foto: GC.

Sobre la calle de Argentina cayeron algunos muros el 19 de septiembre. Foto: GC.

Cuestionada sobre la situación del edificio, María Rosete, dirigente del Frente Metropolitano de Organizaciones Populares (Fremop) que aglutina a varios comerciantes del barrio de Tepito, comentó:

“El edificio está muy descuidado y es un peligro. Nosotros pusimos unas cintas y cercamos la zona para que la gente no pase. Yo he reubicado a mis comerciantes en otras zonas porque no quiero que entren a trabajar ahí por temor a que pase algo. Nos han dicho que si al edificio se le quitan tres niveles, se puede recuperar, pero esto es propiedad privada, y se debe hablar con el dueño”.

Al dejar el edificio, se pudo observar que a pesar del inminente riesgo en que se encuentra el edificio, los locales de la planta baja en donde un par de comerciantes de origen chino venden artículos de piel se encontraba abierto, pero al ser abordados omitieron hacer comentarios.

El riesgo de un colapso es inminente. Este es un llamado a tiempo para que la autoridad tome cartas en el asunto y así pueda evitarse una tragedia, al tiempo que preservaría al inmueble donde alguna vez, el legendario boxeador Salvador Sánchez fue cortador de pantalones de mezclilla para una fábrica que cerró sus puertas después de 1985.

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