#ElFracaso-Pobreza: “Vamos pa´ arriba” con 9 millones más

Staff/GC
Posted on septiembre 05, 2020, 10:59 pm

Al rendir su Segundo Informe de Gobierno en Palacio Nacional, el Presidente  reportó que en agosto se crearon 93 mil nuevos empleos; que el peso se apreció a menos de 20 pesos por dólar y que la mezcla del petróleo de cero paso a 40 dólares por barril.

Pero no explicó que se perdieron 2 millones de empleos, que el peso llegó a caer en mayo hasta niveles no vistos desde 1981 y la mezcla de petróleo en pleno apogeo de la pandemia llegó a niveles de hasta menos cero.

Renuente a caer en comparaciones, el Presidente dijo  que pese a que se presentó una caída de la economía en el semestre, fue menor a lo que se está registrando en Italia, Francia, Reino Unido, dijo que la economía mexicana recuperó en agosto al menos 90,000 empleos formales de los más de un millón de puestos de trabajo perdidos a consecuencia de la pandemia. López Obrador, destacó que como lo había pronosticado, la crisis económica generada por el coronavirus en México fue transitoria y se va hacia arriba tras tocar fondo.

“Pronostiqué que la crisis económica por la pandemia sería transitoria, dije que será como una «V», que caeríamos pero saldríamos pronto, afortunadamente así está sucediendo. Ya pasó lo peor, y vamos para arriba, ya se recuperaron los empleos perdidos, se está regresando poco a poco la actividad productiva”

La que no ve, o no quiere ver

De acuerdo con el análisis ‘La política social en el contexto de la pandemia realizado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), para el segundo trimestre de 2020 el porcentaje de la población con un salario inferior al costo de la canasta básica aumentará de 37.3 al 45.8%.

El número total de personas en situación de pobreza extrema por ingresos, es decir, que su ingreso es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria en dicho periodo de tiempo se incrementaría entre 4.9 y 8.5%, equivalente a entre 6.1 y 10.7 millones de personas.

“La crisis podría provocar que la población que en 2018 no era pobre ni vulnerable tenga afectaciones que los lleven a encontrarse en condiciones de pobreza o vulnerabilidad”, detalla el documento.

Una primera aproximación a los efectos potenciales de la pandemia anticipa que, en ausencia de políticas públicas orientadas a la población que no podría adquirir una canasta alimentaria con su ingreso laboral, las condiciones de vida de los grupos de ingreso medio enfrentarían condiciones de pobreza.

Coneval considera que otros sectores de la población que afrontan esta pandemia con mayores desventajas se encuentran los trabajadores del sector formal e informal, las personas desempleadas, las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, los jornaleros agrícolas y las niñas y niños cuyo aprendizaje se ve afectado por falta de acceso a las nuevas tecnologías.

El organismo explica que el país enfrenta la contingencia en condiciones de vulnerabilidad por factores como la alta prevalencia de diabetes y enfermedades cardiovasculares, precariedad laboral, carencias en acceso a servicios y brechas en derechos laborales.

Desempleo

El Consejo estima que la pérdida de empleos traerá como consecuencia, además de la disminución en los ingresos, la pérdida de las prestaciones laborales que el brinda el trabajo formal.

Las personas más vulnerables en este sentido son las que se encuentran ocupadas en trabajos subordinados, por cuenta propia, en los sectores más afectados y los ocupados sin seguro de desempleo.

Para disminuir el impacto de la emergencia sanitaria para estas poblaciones, Coneval sugiere que, además de los apoyos que el gobierno federal ha dado a conocer para microempresas, el Estado podría complementar estas medidas mediante apoyos a la pequeña y mediana empresa con créditos para proteger el empleo y subsidios al empleo parcial o total de las cuotas obrero-patronales que los empleadores deben asumir durante los meses de confinamiento.

De acuerdo con el análisis, con estas medidas se apoyaría al 43.8% de la población ocupada.

También señala que se puede apoyar a este sector de la población con créditos, como el Programa Microcréditos para el Bienestar, que otorga financiamiento para el inicio o consolidación de micronegocios. Este programa se podría extender los periodos de vencimiento de créditos, financiar temporalmente el consumo privado y analizar la pertinencia del apoyo de la estrategia “Mes Trece” del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro.

Poe su parte, la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) previó que el porcentaje de población en situación de pobreza pasará de 41.9 a 45.9 del total, lo cual significa que al término del año sumarían alrededor de 58 millones de personas en pobreza.

En cuanto a la pobreza extrema, el organismo multilateral proyectó un incremento de 11.1 a 17.4% del total. Es decir, en México habrá 22 millones de personas con un ingreso inferior a la canasta alimentaria.

Comparado con los países de la región, México tendrá la cuarta proporción más alta de personas en pobreza al estimarse una caída de -9% de su Producto Interno Bruto (PIB) y registrar el cuarto estímulo fiscal más bajo para contrarrestar los efectos económicos del coronavirus, según datos de la CEPAL.

Si bien es cierto el Presidente Andrés Manuel López Obrador no es culpable de la pandemia, sí es responsable de aplicar medidas contra cíclicas que en conjunto con los programas sociales disminuyan las afectaciones negativas ocasionadas por la epidemia.

La frialdad de los números

En 2019, el crecimiento económico fue de -0.1%, en 2020 habrá una caída de -10%, en 2021 se prevé un repunte del 3%, y entre 2022 y 2024 el crecimiento podría oscilar entre 2 y 3%. De modo que cuando concluya el sexenio, el crecimiento del país será de 0%.

En el ámbito del mercado laboral, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social se han perdido un millón 113 mil 677 empleos formales a nivel nacional de marzo a junio de 2020; en marzo se perdieron 130 mil 593, en abril 555 mil 247, en mayo 344 mil 526 y en junio 83 mil 311.

El 5 de agosto, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indicó que la tasa de desocupación aumentó de 4.2 a 5.5% de la Población Económicamente Activa en el país, y 3 millones de personas engrosaron las filas de la informalidad en junio.

En mayo, según la estimación de la pobreza laboral hecha por el Coneval -tomando en cuenta la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo del Inegi-, 54.9% de las personas no podía adquirir la canasta alimentaria con sus ingresos laborales. Mientras que el ingreso laboral tuvo una caída de 6.2%, al pasar de mil 516.93 pesos en abril de 2020 a mil 422.24 pesos a precios constantes.

Si bien, el Índice de Pobreza Laboral solo mide los ingresos de trabajo y no registra cómo ayudan las transferencias económicas que está haciendo el Gobierno Federal mediante los programas sociales, se espera que “de alguna manera” dichos recursos sustituyan la disminución de los ingresos de la población más vulnerable.

El impacto económico de la pandemia en México podría aumentar la pobreza por ingresos entre 7.2 y 7.9%. Esto significa que entre 8.9 y 9.8 millones de personas se sumarán a la población con recursos insuficientes para adquirir una canasta alimentaria, bienes y servicios básicos.

De acuerdo con el análisis ‘La política social en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-2’, realizado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), para el segundo trimestre de 2020 el porcentaje de la población con un salario inferior al costo de la canasta básica aumentará de 37.3 al 45.8%.

El número total de personas en situación de pobreza extrema por ingresos, es decir, que su ingreso es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria en dicho periodo de tiempo se incrementaría entre 4.9 y 8.5%, equivalente a entre 6.1 y 10.7 millones de personas.

Una primera aproximación a los efectos potenciales de la pandemia anticipa que, en ausencia de políticas públicas orientadas a la población que no podría adquirir una canasta alimentaria con su ingreso laboral, las condiciones de vida de los grupos de ingreso medio enfrentarían condiciones de pobreza.

El análisis de Coneval señala que además de los posibles efectos en la pobreza, las mujeres deberán afrontar esta pandemia con mayores desventajas.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que las mujeres representan el 72.8% del total de personas ocupadas en los sistemas de salud de la región, cuyas condiciones de trabajo son precarias y se vuelven extremas con el aumento de horas laborales y el riesgo de contagio del virus.

A ello se suman los costos y esfuerzos que conlleva que participan en mayor proporción en las tareas de cuidado en casa y del trabajo doméstico.

Coneval considera que otros sectores de la población que afrontan esta pandemia con mayores desventajas se encuentran los trabajadores del sector formal e informal, las personas desempleadas, las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, los jornaleros agrícolas y las niñas y niños cuyo aprendizaje se ve afectado por falta de acceso a las nuevas tecnologías.