La amenaza del mosquito

Staff/GC
Posted on mayo 11, 2019, 6:35 am
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Debido al cambio climático, alrededor de mil millones de personas en el planeta están bajo amenaza del mosquito transmisor del dengue, chikungunya y zika.

El riesgo de transmisión de ambos mosquitos impulsado por el clima aumentará sustancialmente, incluso a corto plazo, para la mayor parte de Europa. En contraste, se esperan reducciones significativas en el sureste de Asia y África occidental.

De acuerdo con un estudio difundido por la Universidad de Georgetown, mil millones de personas estarán expuestas a enfermedades como la fiebre del dengue a medida que aumentan las temperaturas mundiales.

“Para fines del siglo, hasta mil millones de personas podrían estar expuestas a los mosquitos portadores de enfermedades a causa del calentamiento global (…). El cambio climático es la mayor amenaza a la seguridad sanitaria mundial”, dijo el biólogo Colin J. Carlson, de la Universidad de Georgetown, y coautor del estudio publicado en la revista PLOS Neglected Tropical Diseases. “Los mosquitos son solo una parte del desafío, pero después del brote de zika en Brasil en 2015, estamos especialmente preocupados por lo que viene después”.

Según la Organización Mundial de la Salud, los mosquitos son uno de los animales más mortíferos del mundo y transmiten enfermedades que causan millones de muertes cada año. Tanto Aedes aegypti como Aedes albopictus pueden transmitir los virus del dengue, chikunguyna y Zika, así como al menos una docena de otras enfermedades emergentes que, según los investigadores, podrían ser una amenaza en los próximos 50 años.

Con el calentamiento global, dicen los científicos, casi toda la población mundial podría estar expuesta en algún momento en los próximos 50 años. A medida que aumenta la temperatura, esperan transmisiones durante todo el año en los trópicos y riesgos estacionales en casi todas partes. También se predice una mayor intensidad de las infecciones.

“Estas enfermedades, que consideramos estrictamente tropicales, ya han aparecido en áreas con climas adecuados, como Florida, porque los humanos son muy buenos para mover ambos insectos y sus patógenos por todo el mundo”, explica Sadie J. Ryan, profesor asociado de Geografía médica en la de la Universidad de Florida, quien, junto con Carlson dirigió la investigación.

“El riesgo de transmisión de enfermedades es un problema grave, incluso en las próximas décadas”, dijo Carlson. “Lugares como Europa, América del Norte y elevaciones altas en los trópicos que solían ser demasiado frías para los virus se enfrentarán a nuevas enfermedades como el dengue”.

La globalización, la alta movilidad de bienes y servicios en transportes masivos, el crecimiento urbano descontrolado y el cambio climático, entre otros fenómenos de la vida moderna, ocasionan formas de expansión y migración de epidemias que antes estaban delimitadas a ciertas regiones del planeta.

Para estudiar este fenómeno, específicamente la epidemia del dengue como problema complejo, María Elena Lárraga Ramírez y Luis Álvarez Icaza, investigadora y director del Instituto de Ingeniería de la UNAM, respectivamente, han desarrollado un modelo matemático y computacional.

“Trabajamos con la dinámica de la enfermedad, con su comportamiento. Tomamos en cuenta los individuos que intervienen en ella, en este caso el mosquito que transmite la enfermedad y el humano que se contagia; y las características de ambos de manera individual y conjunta”, explicó Lárraga.

Del mosquito se considera su ciclo de vida (natalidad, periodo de incubación, mortandad, migración, región con condiciones geográficas y climáticas que favorecen su evolución), y del humano se toma en cuenta su comportamiento (movilidad, migración, condiciones geográficas y climáticas como humedad y temperatura), así como la interacción entre ambos.

Una de las ventajas del modelo, concluyó el especialista, es que no maneja datos fijos, sino dinámicos.

El dengue es la afección viral transmitida por mosquito de más rápida propagación en el mundo; en los últimos 50 años su incidencia aumentó 30 veces, con una expansión geográfica a países en donde antes no existía.

Está presente en regiones cálidas y tropicales, generalmente subdesarrolladas y con altos índices de marginación, y actualmente se extiende al norte de México, con importantes brotes.

La Organización Mundial de la Salud ha informado que en las últimas décadas ha aumentado considerablemente la incidencia de dengue en el mundo.

“Según una estimación reciente, se producen 390 millones de infecciones por dengue cada año (intervalo creíble del 95%: 284 a 528 millones), de los cuales 96 millones (67 a 136 millones) se manifiestan clínicamente (cualquiera que sea la gravedad de la enfermedad)”.

La organización apunta que antes de 1970, solo nueve países habían sufrido epidemias de dengue grave; sin embargo, ahora la enfermedad es endémica en más de 100 países de las regiones de África, América, el Mediterráneo Oriental, Asia suroriental y el Pacífico occidental.

En 2013 hubo casos en Florida (Estados Unidos) y la provincia de Yunnan (China). Además, el dengue sigue afectando a varios países de América Latina, especialmente Costa Rica, Honduras y México.

Para 2015, en Delhi (India) se registró el peor brote desde 2006, con más de 15,000 casos, y en 2016 hubo grandes brotes de dengue en todo el mundo.

“La Región de las Américas notificó más de 2,380,000 casos ese año, y solo en Brasil hubo poco menos de 1,500,000 casos; es decir, cerca de tres veces más que en 2014. En la región se notificaron asimismo 1032 muertes por dengue”, informa la OMS.

En 2018 también se notificaron casos en Bangladesh, Camboya, Filipinas, India, Malasia, Myanmar, Pakistán, Tailandia y Yemen. Se calcula que cada año son hospitalizadas 500,000 personas con dengue grave, cuya tasa de letalidad estimada es del 2.5%.

Fuente: Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.

Fuente: Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.

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