La crisis de las abejas

Staff/GC
Posted on mayo 11, 2019, 6:47 am
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Seguramente en algún momento de tu vida, has reaccionado con temor al zumbido de una abeja que ronda tus alimentos. Inmediatamente lo que hacemos, es soltar un manotazo o intentar matarlas con lo que tengas a la mano.

Después de leer este artículo, pensarás dos veces en volver a hacerlo, pues la semana pasada, la Universidad Nacional Autónoma de México alertó sobre una crisis de abejas que ha puesto en entredicho la polinización, proceso natural de reproducción de especies vivas que conforman nuestra cadena alimenticia.

Entre los años 80 y 90, National Geographic alertaba ya de una crisis de mortandad de abejas en los Estados Unidos, generada por agentes químicos que existen en fertilizantes; no obstante, sus investigaciones llegaron a la conclusión de que son varios los factores externos que están acabando con estos insectos.

“De no ser por las abejas, no tendríamos las almendras de California o las sandías de Florida. Los insectos también devuelven nutrientes a la tierra. Si no existieran, la cantidad de descomposición y podredumbre sería terrible. No advertimos estos servicios porque los insectos son muy pequeños y los consideramos una molestia. Pero son los impulsores del mundo”, comentó a Natgeo el entomólogo estadounidense David MacNeal, autor del libro Bugged en el que documenta la importancia de mil 400 especies de insectos que existen en el mundo.

En una entrevista realizada por la misma National Geographic, el experto comentó que las abejas llevan fabricando miel para nosotros desde los tiempos del antiguo Egipto. Pero, actualmente, hay una crisis global conocida como síndrome del colapso de las colonias (CCD, por sus siglas en inglés). ¿Cuáles son sus causas?

El CCD fue una enorme alarma que saltó a mediados de la década del 2000. Los entomólogos sabían que había un problema con las abejas desde que los ácaros Varroa se expandieron por el mundo en los 80 y los 90. Pero su causa todavía es un misterio. Muchos científicos se han dado cuenta de que la causa probable ha estado ante sus narices todo este tiempo: los ácaros Varroa y factores estresantes, como transportar las colmenas largas distancias para la polinización, algo que ocurre en Estados Unidos, pero menos en Reino Unido y Europa. Un científico compara los ácaros Varroa con tener una rata fijada al cuerpo, absorbiendo su vida.

En la Universidad de Sussex, en Inglaterra, se está llevando a cabo una labor increíble. Naturalmente, la evolución favorecerá la supervivencia de las abejas resistentes a los Varroa. En el laboratorio de Sussex, están reproduciendo un rasgo en particular empleando abejas que son resistentes al ácaro. Los apicultores de Estados Unidos y del resto del mundo buscan estas abejas resistentes a los Varroa, o higiénicas.

El 2011, crítico para las abejas

Las abejas son el equivalente al sexo animal para muchas plantas. Gracias a su cuerpo cubierto de pelos, transportan fácilmente el polen desde las partes masculinas de una flor hasta las partes femeninas, ya sean de la misma planta o de otras alejadas. Así ocurre la reproducción en muchas especies vegetales, como la fresa, cuyo fruto requiere al menos 21 visitas de abejas para ser grande y sabroso, según los cálculos de Naciones Unidas. Las abejas no son los únicos insectos polinizadores, pero son vitales en cultivos como la alfalfa, las almendras, los pepinos y las fresas.

La Unión Europea está preocupada. En los últimos años, diferentes estudios científicos han señalado el declive de las abejas, asediadas por una multitud de amenazas: la destrucción de su hábitat, el uso abusivo de algunos pesticidas hoy prohibidos temporalmente en la UE, la invasora avispa asiática que ataca las colmenas, el ácaro Varroa que chupa sus líquidos internos, el parásito Nosema apis que afecta a su aparato digestivo, el cambio climático. Y el principal problema es que se desconoce qué está pasando realmente, falta información, aunque una de las principales líneas de investigación de los científicos apunta hacia los agroquímicos de fertilizantes.

El maestro y responsable del Laboratorio de la FES Cuautitlán de la UNAM, alertó de la crisis de abejas en México. Foto: UNAM

México, un lugar mortal para las abejas.

En México, se calcula que en el último cuatrienio se han perdido, en promedio, mil 600 millones de abejas, con graves repercusiones en la polinización y en la producción de miel. Algunos expertos consideran que la situación es apocalíptica, pues aunque no son la única especie en riesgo, sí es una de las más importantes, afirmó Tonatiuh Cruz Sánchez.

Los agentes polinizadores más relevantes del ecosistema están en crisis, pues sus poblaciones han tenido un declive por múltiples amenazas, como la destrucción de su hábitat y el uso excesivo de agroquímicos, alertó el responsable del Laboratorio de Análisis de Propóleos de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la UNAM.

Datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural señalan que nuestro país es el sexto productor de miel y ocupa la tercera posición en exportación del llamado “oro líquido”.

No obstante, el uso de glifosato podría contribuir al declive de las abejas melíferas y de las nativas. “Además de matarlas, el herbicida las desorienta y se ven imposibilitadas para regresar a sus colmenas”.

También son afectados otros insectos polinizadores como avispas, mariposas y escarabajos, así como aves (colibríes) y mamíferos (murciélagos) que participan en esa función.

El universitario recordó que el Senado de la República aprobó un punto de acuerdo para abatir el daño que las abejas sufren por la utilización de productos químicos en la fumigación de sembradíos.

Abejas nativas de México

Junto con sus colaboradores, Tonatiuh Cruz promueve la preservación de las abejas nativas de México, en particular las meliponinas, “patrimonio ancestral que debemos cuidar porque podrían favorecer la conservación del medio ambiente”.

Conocidas como abejas sin aguijón, existen desde antes de la llegada de los españoles; se sabía de su existencia en todo el territorio. Producen miel y resinas de tipo medicinal, hoy su uso en la polinización de cultivos agrícolas representa un gran beneficio económico.

Las resinas de sus colmenas tienen diversas consistencias; una de ellas es el geopropóleos, que combina resinas de vegetales y tierra o barro, que le proporcionan características de un adobe.

En nuestro país no hay muchos estudios al respecto, de ahí la importancia de las investigaciones de los expertos de la UNAM. “Rescatamos la tradición del propóleos ancestral y tratamos de fundamentar las características por su actividad biológica, en particular su acción microbiana contra virus, hongos y bacterias. Hasta el momento los resultados han sido buenos, pues cumplen con lo estipulado en las normas oficiales mexicanas”.

Las culturas antiguas utilizaban el propóleos en el tratamiento de heridas y hongos, así como para aliviar problemas respiratorios y digestivos, entre otros; además, ya se hablaba de su aplicación en animales.

Por sus investigaciones en este ámbito, la FES Cuautitlán forma parte de la Red de Meliponicultura Agroecológica, que integra a 13 asociaciones que representan a 700 meliponicultores de estados como Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Puebla.

Este año estudiarán los propóleos provenientes de esas entidades; buscarán informar y capacitar a los apicultores sobre sus beneficios económicos y promover entre la población sus bondades.

Consumo de miel en México

Cruz Sánchez lamentó que México sea el tercer exportador de miel y que el consumo per cápita anual sea de apenas 100 gramos, cuando en Alemania –que junto con Inglaterra son de los principales consumidores de miel mexicana– es de entre dos y tres litros. De cada 10 litros que se consumen en ese país, entre ocho y nueve son de origen mexicano.

“Estamos acostumbrados a la miel multiflora, la más común, pero también se producen las llamadas gourmet, apreciadas por otros consumidores, sobre todo europeos. Sería interesante que la gente supiera que tenemos mieles de todo tipo, como la de aguacate, que se produce en Mérida y Nayarit”.

Tras indicar que en el Laboratorio de Análisis de Propóleos de la FES Cuautitlán determinan la calidad de esas resinas como parte de la NOM publicada en el Diario Oficial de la Federación, invitó a consumir productos apícolas como miel, propóleos, polen y jalea real, que pueden ser adicionados a la dieta diaria con múltiples beneficios.

Reorientarán trabajo de bomberos en la CDMX

El Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México firmó un convenio con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para que todos los enjambres, colmenas o panales de abejas que se encuentren en zonas urbanas, puertas, quicios, balcones, árboles o postes no sean destruidos y se entreguen a esa institución educativa.

El subdirector de Prevención del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México, Alejandro Augusto Martínez González, en entrevista con Notimex, expuso que este convenio con la UNAM permitirá en las próximas semanas iniciar la capacitación de personal de esta institución.

“En este tema hay un convenio de colaboración y capacitación con la UNAM para capturarlas, no destruir los enjambres y entregarlos a la UNAM para que ellos los estudien y los reubiquen”, indicó.

Subrayó que el convenio es para investigadores y especialistas de la UNAM “nos capaciten en el manejo adecuado de los enjambres de abejas” y evitemos a toda costa su destrucción con agua o jabón como se acostumbra.

Expuso que es la alcaldía de Benito Juárez donde hay más llamados de vecinos en auxilio por enjambres de abejas. “No es que haya más enjambres o panales, sino que los vecinos se espantan, se alertan ante la presencia de las abejas en sus portones, en las azoteas, en árboles y llaman a los bomberos”

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