La metrópoli se enferma, se agrava…

Staff/GC
Posted on diciembre 24, 2020, 12:24 am

La información oficial acerca del impacto de la pandemia en nuestro país es incierta y se ha contaminado de matices políticos que solo han confundido a la población.

Sin embargo en las últimas semanas, hemos sido testigos de cómo la pandemia avanza sin control en el Valle de México y cada vez son menos las camas disponibles para atender a quienes enferman de Covid-19 en la capital y estados circunvecinos.

Aunque a partir de junio pasado la pandemia fue cediendo en la metrópoli y llegó a estabilizarse en una efímera tendencia a la baja que hizo creer que se pasaría al color amarillo del semáforo epidemiológico, a finales de septiembre, lo que sucedió fue que los casos de coronavirus comenzaron a incrementarse y siguieron subiendo hasta mediados de octubre y hasta la segunda semana de diciembre en que los gobiernos de la Ciudad de México y el Estado de México tuvieron que decretar el semáforo rojo y la suspensión de nueva cuenta de las actividades no esenciales.

Un reportaje del New York Times que documentó un manejo supuestamente discrecional de parte del gobierno de la Ciudad de México para no frenar la actividad económica ante un súbito incremento en el número de camas de hospital ocupadas por enfermos, fue duramente cuestionado por el gobierno federal y local y se atribuyó una mala y dolosa interpretación de los datos estadísticos.

Pero en la tercera semana de diciembre, la saturación de hospitales hizo crisis, las cifras no se podían seguir ocultando y el gobierno, no pudo seguir callando lo que para todos era evidente: la saturación de hospitales y la falta de personal médico.

Desde el gobierno mismo comenzaron a tomar medidas como la reconversión de hospitales que comenzaban a retomar su actividad habitual, la convocatoria a médicos de provincia para sumarse al personal médico en la capital y el Estado de México bajo un nombre más propagandístico que técnico, “la operación Chapultepec” del IMSS que no es mas que un programa emergente de transferencia de personal médico a los hospitales donde los médicos están agotados y no pueden más con la demanda de sus servicios.

El gobierno de la Ciudad tomó también medidas de emergencia: una campaña de información para invitar al confinamiento voluntario, una declaratoria de alerta máxima, 11 declaratorias de semáforo naranja casi rojo, el incremento de pruebas de diagnóstico en kioscos y la ampliación de colonias de máxima prioridad para la atención, además de medidas accesorias que poco ayudaron, como un código QR en el transporte público, así como la conocida “ley seca alternada” y la ampliación del contrato con el Centro Banamex y el autódromo Hermanos Rodríguez para seguir recibiendo pacientes.

Navidad y Año nuevo en el encierro

Justo antes del inicio de las vacaciones por fin de año, el gobierno federal acordó con los gobiernos del Estado y la Ciudad de México decretar el semáforo rojo a partir del 19 de diciembre y hasta el 10 de enero para intentar que los contagios cedan, que los hospitales no colapsen y la crisis económica no siga agravándose.

Pese a la cancelación de los festejos guadalupanos del 12 de diciembre y a cancelación de posadas y fiestas por el fin de año, los contagios siguen multiplicándose y los hospitales están a punto de colapsar.

Así lo muestran los datos oficiales del reporte epidemiológico Covid-19 de la Ciudad de México, pues según la gráfica de hospitalizaciones estimadas, en diciembre la curva no rebasaría las mil; sin embargo, la ocupación de camas en los nosocomios capitalinos alcanzó el 63% al registrar un total de 4 mil 235 camas ocupadas para el 9 de diciembre. Al corte del 23 de diciembre, el porcentaje ha pasado al 83% y el promedio diario de pacientes que ingresan a hospitales pasó de 60 a cien diarios.

A la fecha hay 3 mil 277 personas hospitalizadas en camas generales y 958 en camas con ventilador mecánico en la capital del país. Los crecientes casos positivos del nuevo coronavirus están por llegar al nivel máximo y con ello, colapsar la capacidad de hospitalaria de las clínicas de la Ciudad de México.

Así lo reveló un estudio de la Universidad de Stanford y el Centro de Investigación y Docencia Económicas de México. De acuerdo con la previsión difundida por Bloomberg, los hospitales Covid estarían a su máxima capacidad en la primera semana de enero.

“Bajo todos los escenarios y políticas, la capacidad hospitalaria actual parece insuficiente”, se argumentó en el estudio. Además, los especialistas apuntaron que la demanda de camas podría superar las 35 mil, por lo que se urgió a las autoridades a multiplicar aún más la infraestructura hospitalaria.

De acuerdo a los datos vertidos por el portal de Datos Abiertos de la CDMX, hasta el 21 de diciembre, en los 90 hospitales distribuidos en el Valle de México se registraron siete mil 377 personas hospitalizadas. En cambio, hace una semana, el 14 de diciembre, se reportaron seis mil 305.

A la situación alarmante que presenta el incremento de casos en la Ciudad y el Estado de México, se ha sumado este miércoles el estado de Morelos, vecino de ambas entidades que también presenta cifras de saturación, motivo por el cual se ha declarado el semáforo rojo hasta el 10 de enero próximo.

Sobre los datos dados a conocer en el estudio de Bloomberg, la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum dijo que no conoce a detalle el estudio, pero advirtió errores en la interpretación de las estadísticas, motivo por el cual desestimó el llamado urgente a replantear las medidas de confinamiento y ampliar el número de camas en los hospitales de la Ciudad, además de contemplar un verdadero programa de apoyo para pequeños y medianos empresarios que han sido los principales afectados por la fallida estrategia de los 3 niveles de gobierno en la metrópoli para enfrentar la pandemia.