Los 13 temores de la OMS

Staff/GC
Posted on enero 24, 2020, 1:52 pm

Una pandemia inevitable; resistencia antimicrobiana; brotes de enfermedades; la crisis climática; las brechas socioeconómicas; falta de acceso a medicamentos y servicios de salud; las enfermedades infecciosas; el hambre y la inseguridad alimentaria; la subinversión en educación y empleo; las nuevas tecnologías; la desconfianza en las instituciones públicas; mantener seguros a los adolescentes, y los servicios de agua, saneamiento e higiene son 13 desafíos que ha detectado la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los cuales deberán ser enfrentados, con urgencia, por las naciones en todo el planeta.

La lista, informó Tedros Adhanom Gebreyesus, director general de la OMS, fue realizada con el desarrollada con el aporte de expertos en todo el mundo y refleja la profunda preocupación por el hecho de que los líderes mundiales no están invirtiendo suficientes recursos en las prioridades sanitarias ni en los sistemas básicos de salud, lo que pone vidas, medios de subsistencia y economías en peligro.

“Ninguno de estos problemas es fácil de abordar, pero están al alcance. La salud pública es, en última instancia, una elección política”, destacó.

La salud, destacó, es una inversión en el futuro, y reprochó que los países inviertan inviertan mucho en proteger a su gente de los ataques terroristas, pero no en contra del ataque de un virus, cuyas repercusiones pueden ser más letales y causar más daño económico y social.

“Una pandemia podría poner de rodillas a economías y naciones. Es por eso que la seguridad de la salud no puede ser un asunto solo de los ministerios de salud. Todos los desafíos en esta lista requieren una respuesta de algo más que el sector de la salud. Enfrentamos amenazas compartidas y tenemos la responsabilidad compartida de actuar”, expuso.

Recordó que la Asamblea General de las Naciones Unidas ha subrayado que los próximos 10 años deben ser la “década de la acción”, y por ello se debe abogar por fondos nacionales para abordar las brechas en los sistemas y la infraestructura de salud, así como brindar apoyo a los países más vulnerables.

Los 13 Desafíos

1. Epidemias

Cada año, el mundo gasta mucho más en responder a brotes de enfermedades, desastres naturales y otras emergencias de salud que en prepararse y prevenirlos. Es inevitable una pandemia de un nuevo virus altamente infeccioso en el aire, muy probablemente una cepa de influenza, contra el cual la mayoría de las personas carece de inmunidad. No se trata de si otra pandemia atacará, sino cuándo y cuándo atacará, se propagará rápidamente y potencialmente amenazará a millones de vidas. Mientras tanto, las enfermedades transmitidas por vectores como el dengue, la malaria, el zika, el chikungunya y la fiebre amarilla se están extendiendo a medida que las poblaciones de mosquitos se trasladan a nuevas áreas, avivadas por el cambio climático.

Kadia, de 4 días de edad, nació con una infección que a menudo es mortal para los recién nacidos Sin los antibióticos administrados después del nacimiento, en el Centro de Salud de Referencia de Bougouni, en Mali, podría haber muerto. Foto: Unicef.

Kadia, de 4 días de edad, nació con una infección que a menudo es mortal para los recién nacidos Sin los antibióticos administrados después del nacimiento, en el Centro de Salud de Referencia de Bougouni, en Mali, podría haber muerto. Foto: Unicef.

2. Farmacorresistencia

La resistencia antimicrobiana (RAM) amenaza con enviar la medicina moderna a décadas anteriores a la era pre-antibiótica, cuando incluso las cirugías de rutina eran peligrosas. El aumento de la RAM se debe a una miríada de factores que se han unido para crear un brebaje aterrador, incluida la prescripción no regulada y el uso de antibióticos, la falta de acceso a medicamentos de calidad y asequibles, así como la falta de agua limpia, saneamiento, higiene y prevención y control de infecciones.

Un padre junto a su hijo en el hospital pediátrico de Bangui, en la capital de la República Centroafricana. Foto: Unicef/Donaig Le Du.

Un padre junto a su hijo en el hospital pediátrico de Bangui, en la capital de la República Centroafricana. Foto: Unicef/Donaig Le Du.

3. Atención médica justa

Las brechas socioeconómicas persistentes y crecientes resultan en grandes discrepancias en la calidad de la salud de las personas. No solo hay una diferencia de 18 años en la esperanza de vida entre los países ricos y pobres, sino también una marcada brecha dentro de los países e incluso dentro de las ciudades. Mientras tanto, el aumento global de las enfermedades no transmisibles, como el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes, tiene una carga desproporcionadamente grande en los países de bajos y medianos ingresos y puede agotar rápidamente los recursos de los hogares más pobres.

De acuerdo con la OMS, una de las mejores formas de reducir las desigualdades es a través de la atención primaria de salud, que aborda la mayoría de las necesidades de salud de una persona, y pide a todos los países que asignen un 1% más de su producto interno bruto a la atención primaria de salud, para que más personas tengan acceso a los servicios esenciales de calidad que necesitan.

4. Acceso a los medicamentos

Alrededor de un tercio de las personas del mundo carecen de acceso a medicamentos, vacunas, herramientas de diagnóstico y otros productos de salud esenciales. El bajo acceso a productos de salud de calidad amenaza la salud y la vida, lo que puede poner en peligro a los pacientes y aumentar la resistencia a los medicamentos. Los medicamentos y otros productos para la salud son el segundo gasto más grande para la mayoría de los sistemas de salud (después del personal de salud) y el componente más importante del gasto privado en salud en los países de ingresos bajos y medianos.

La OMS anuncia que este año centrará su atención en la lucha contra productos médicos de baja calidad y falsificados, así como mejorar la capacidad de los países de bajos ingresos para garantizar la calidad de los productos médicos en toda la cadena de suministro y mejorar el acceso al diagnóstico y tratamiento de enfermedades no transmisibles, incluida la diabetes.

5. Enfermedades infecciosas

Las enfermedades infecciosas como el VIH, la tuberculosis, la hepatitis viral, la malaria, las enfermedades tropicales desatendidas y las infecciones de transmisión sexual matarán a unos 4 millones de personas en 2020, la mayoría de ellas pobres. Mientras tanto, las enfermedades prevenibles por vacunación continúan matando, como el sarampión, que costó 140,000 vidas en 2019, muchas de ellas niños. Aunque la poliomielitis se ha llevado al borde de la erradicación, hubo 156 casos de poliovirus salvaje el año pasado, la mayor cantidad desde 2014.

Las causas fundamentales son niveles insuficientes de financiamiento y la debilidad de los sistemas de salud en los países endémicos, junto con la falta de compromiso de los países ricos.

El organismo demanda mayor voluntad política y mayor financiamiento para los servicios de salud esenciales; fortalecimiento de la inmunización de rutina; mejorando la calidad y disponibilidad de datos para informar la planificación, y más esfuerzos para mitigar los efectos de la resistencia a los medicamentos. También es necesario invertir en investigación y desarrollo de nuevos diagnósticos, medicamentos y vacunas. Junto con sus socios, la OMS está trabajando para poner fin a la poliomielitis lo antes posible.

6. Alimentación, hambre, obesidad, tabaquismo

La falta de alimentos, los alimentos inseguros y las dietas poco saludables son responsables de casi un tercio de la carga mundial actual de enfermedades. El hambre y la inseguridad alimentaria siguen afectando a millones, y la escasez de alimentos se explota perniciosamente como armas de guerra. Al mismo tiempo, a medida que las personas consumen alimentos y bebidas con alto contenido de azúcar, grasas saturadas, grasas trans y sal, el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades relacionadas con la dieta están aumentando a nivel mundial. Mientras tanto, el consumo de tabaco está disminuyendo en algunos, pero está aumentando en la mayoría de los países, y se está acumulando evidencia sobre los riesgos para la salud de los cigarrillos electrónicos.

La OMS está trabajando con los países para desarrollar políticas públicas basadas en evidencia, inversiones y reformas del sector privado para remodelar los sistemas alimentarios y proporcionar dietas saludables y sostenibles. En 2019, la industria alimentaria se comprometió a eliminar las grasas trans para 2023. La OMS está trabajando con los países para desarrollar el compromiso político y la capacidad de fortalecer la implementación de políticas de control del tabaco basadas en evidencia.

7. Adolescentes seguros

Más de 1 millón de adolescentes de entre 10 y 19 años mueren cada año. Las principales causas de muerte en este grupo de edad son las lesiones en la carretera, el VIH, el suicidio, las infecciones de las vías respiratorias inferiores y la violencia interpersonal. El uso nocivo de alcohol, tabaco y drogas, la falta de actividad física, el sexo sin protección y la exposición previa al maltrato infantil aumentan el riesgo de estas causas de muerte.

8. La salud en la crisis climática

La crisis climática es una crisis de salud. La contaminación del aire mata a aproximadamente 7 millones de personas cada año, mientras que el cambio climático provoca eventos climáticos más extremos, exacerba la desnutrición y alimenta la propagación de enfermedades infecciosas como la malaria. Las mismas emisiones que causan el calentamiento global son responsables de más de una cuarta parte de las muertes por ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias crónicas. Los líderes de los sectores público y privado deben trabajar juntos para limpiar nuestro aire y mitigar los impactos del cambio climático en la salud.

En 2019, más de 80 ciudades en más de 50 países se comprometieron con las pautas de calidad del aire de la OMS y acordaron alinear sus políticas climáticas y de contaminación del aire. Este año, la OMS trabajará para desarrollar un conjunto de opciones de políticas para que los gobiernos prevengan o reduzcan los riesgos para la salud de la contaminación del aire.

Un hospital materno-infantil en Idlib, Siria, gravemente dañado por ataques aéreos. Foto: Unicef.

Un hospital materno-infantil en Idlib, Siria, gravemente dañado por ataques aéreos. Foto: Unicef.

9. Salud en conflictos y crisis

En 2019, la mayoría de los brotes de enfermedades que requieren el nivel más alto de respuesta de la OMS se produjeron en países con conflictos prolongados, en los que los trabajadores y las instalaciones de la salud fueron objetivos. La OMS registró 978 ataques contra la atención médica en 11 países el año pasado, con 193 muertes. Al mismo tiempo, el conflicto está obligando a un número récord de personas a abandonar sus hogares, dejando a decenas de millones de personas con poco acceso a la atención médica, a veces durante años.

Tan solo el año pasado, la OMS respondió a 58 emergencias en 50 países; activó equipos médicos móviles, sistemas de detección y alerta de enfermedades, además de campañas de vacunación, distribución de medicamentos y capacitación de los trabajadores de la salud.

El organismo demanda soluciones políticas para resolver conflictos prolongados, dejar de descuidar los sistemas de salud más débiles y proteger de los ataques a los trabajadores e instalaciones de atención médica.

10. Desconfianza en las instituciones públicas

La confianza ayuda a determinar si es probable que los pacientes dependan de los servicios de salud y sigan los consejos de un trabajador de la salud, en torno a las vacunas, tomar medicamentos o usar condones. La salud pública se ve comprometida por la difusión descontrolada de información errónea en las redes sociales, así como por la erosión de la confianza en las instituciones públicas. El movimiento antivacunación ha sido un factor significativo en el aumento de muertes en enfermedades prevenibles.

11. Nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías están revolucionando nuestra capacidad para prevenir, diagnosticar y tratar muchas enfermedades. La edición del genoma, la biología sintética y las tecnologías digitales de salud, como la inteligencia artificial, pueden resolver muchos problemas, pero también plantean nuevas preguntas y desafíos para el monitoreo y la regulación. Sin una comprensión más profunda de sus implicaciones éticas y sociales, estas nuevas tecnologías, que incluyen la capacidad de crear nuevos organismos, podrían dañar a las personas a las que deben ayudar.

12. Agua e higiene en la atención médica

Aproximadamente uno de cada cuatro establecimientos de salud en todo el mundo carece de servicios básicos de agua. Los servicios de agua, saneamiento e higiene son críticos para un sistema de salud en funcionamiento. La falta de estos elementos básicos en los establecimientos de salud conduce a una atención de baja calidad y una mayor probabilidad de infección para pacientes y trabajadores de la salud. Todo esto sucede en un contexto de miles de millones de personas en todo el mundo que viven en comunidades sin agua potable o sin servicios de saneamiento adecuados, los cuales son los principales impulsores de enfermedades.

13. Servicios de Salud

La subinversión crónica en la educación y el empleo de los trabajadores de la salud, junto con la incapacidad de garantizar un salario digno, ha llevado a la escasez de trabajadores de la salud en todo el mundo. Esto pone en peligro los servicios de salud y asistencia social y los sistemas de salud sostenibles. El mundo necesitará 18 millones de trabajadores de salud adicionales para 2030, principalmente en países de bajos y medianos ingresos, incluidos 9 millones de enfermeras y parteras.

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