Niñas y niños en penales viven entre dos fuegos

Por RAQUEL SANTIAGO MAGANDA
Posted on julio 13, 2017, 10:12 am

Debido a que se encuentran en medio de las negligencias de reclusas y autoridades penitenciarias, niñas y niños que viven en prisión sufren una suerte de doble “sentencia”, pues pueden ser objeto de maltratos tanto del personal penitenciario como de sus propias madres.

En ese “fuego cruzado”, los primeros –de acuerdo con la Comisión de Derechos Humanos de la capital (CDHDF)- han protagonizado agravios contra los menores y las segundas han sido responsabilizadas de desatender a los pequeños.

La vida de los niños que nacen y viven en los penales no es sólo complicada porque se desarrollan en condiciones poco óptimas, sino porque incluso algunas madres eluden los cuidados y la educación de los menores, advierten la CDHDF y activistas que laboran directamente con los menores y con sus mamás en reclusión.

De 2011 a 2014, la Comisión registró 70 quejas sobre la atención a los menores, las principales relacionadas con malos tratos del personal penitenciario y de las mismas reclusas.

El informe de la CDHDF indica que en febrero de 2013 falleció un bebé de cuatro meses de edad en el domicilio de la abuela materna tras enfermar en el penal.

Además, dos niños y una niña, de casi 2 años de edad, se intoxicaron al ingerir veneno para ratas que fueron colocados en el área de visita. Los infantes sobrevivieron.

Hay casos en los que la madre desatiende a su hijo, sobre todo cuando es adicta a las drogas y las consume frente a los niños; si las autoridades les llaman la atención, “ellas reaccionan de manera violenta, adjudicándose la educación de sus hijos”.

No obstante, las directoras de las organizaciones Reinserta un Mexicano y Funfai -Saskia Niño de Rivera y Ana Lilia Gorostizaga, respectivamente- han señalado que algunas mamás les enseñan a los pequeños a robar y los utilizan para vender drogas.

La subsecretaría de Sistema Penitenciario de la Ciudad de México ha reportado que hasta mayo de este año el Centro de Desarrollo Infantil (Cendi) de Santa Martha Acatitla atendía a 81 niños y niñas menores de seis años.

Niño de Rivera advierte que el Cendi de Santa Martha registra una baja asistencia porque las madres se resisten a que sus hijos sean atendidos ahí.

La CDHDF añade que desde la detención hasta la liberación de las reclusas, los derechos de los menores son anulados por las políticas, procedimientos, decisiones judiciales y leyes aplicables.

Otra conclusión planteada es que la presencia de los menores en prisión puede evitar que a la madre no se le impongan castigos, como el aislamiento.

INTEGRACIÓN y RECHAZO

Durante una entrevista, Porfirio Muñoz Ledo, secretario ejecutivo de la Comisión Redactora de la Ciudad de México y diputado constituyente, aseguró que en el proyecto de la primera Constitución capitalina los derechos de los niños están contemplados.

“Los derechos de la niñez están muy claramente trabajados y establecidos en el proyecto de la Constitución, es uno de los avances. Los niños son un sector que no hemos olvidado y que trabajamos desde el primer día, por eso sus derechos están contemplados”, afirmó.

El artículo 11 “Ciudad Incluyente”, apartado D, establece: “Las niñas, niños y adolescentes son titulares de derechos y gozan de la protección de esta Constitución. La actuación de las autoridades atenderá los principios del interés superior de las niñas, niños y adolescentes, de la autonomía progresiva y de su desarrollo integral; también garantizarán su adecuada protección a través del Sistema de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de México”.

Y el numeral segundo especifica que “la convivencia familiar es un derecho humano tutelado por esta Constitución”.

La Fundación Familiar Infantil ayudan a niños y niñas cuyas madres están cumpliendo una condena en prisión. Enla imagen, un pequeño se divierte en las instalaciones. Foto: Funfai.

La Fundación Familiar Infantil ayudan a niños y niñas cuyas madres están cumpliendo una condena en prisión. Enla imagen, un pequeño se divierte en las instalaciones. Foto: Funfai.

En tanto, la diputada local Rebeca Peralta, presidenta de la Comisión Especial de Reclusorios de la ALDF, informó que la Asamblea está interesada en dotar de un presupuesto para atender a los niños que viven en los penales.

Una de las propuestas es que los menores tengan un dormitorio exclusivo.

El 19 de noviembre de 2015 fue aprobado, por unanimidad, un punto de acuerdo para solicitar a la subsecretaría del Sistema Penitenciario que diseñe y aplique un programa de desarrollo integral dirigido a niñas y niños que viven con sus madres en el penal de Santa Martha Acatitla.

La intención del programa es mejorar las condiciones de vida y en el cual prevalezca el principio del interés superior del niño. La propuesta fue presentada por las diputadas Nury Delia Ruiz y Elizabeth Mateos, de los grupos parlamentarios Movimiento Ciudadano y PRD, respectivamente.

Ese día, Ruiz Ovando expuso que las niñas y niños en prisión conviven e interactúan con otras internas que consumen drogas y generan un ambiente violento.

La CDHDF advierte que la experiencia de vida en prisión de las hijas e hijos de las mujeres privadas de la libertad puede llegar a ser difícil, “en particular por las condiciones de vida precarias y la exposición a la violencia a la que están sometidos, incluso puede llegar a representar un proceso de socialización negativa”.

A lo anterior, el “Manual para operadores de establecimientos penitenciarios y gestores de políticas para mujeres encarceladas” de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) alerta que “todas las mujeres, pero particularmente las que tienen cargos o han sido convictas por delitos contra la moralidad, están es riesgo de ser abandonadas por sus familias, lo que significa que no cuentan con el apoyo vital de su familia durante su encarcelamiento y posterior liberación”.

Payasos, juguetes y pastel disfrutaron los hijos de las internas de Santa Martha en la celebración del Día del Niño en abril de 2014.

Payasos, juguetes y pastel disfrutaron los hijos de las internas de Santa Martha en la celebración del Día del Niño en abril de 2014.

En ese mundo se desenvuelven a temprana edad los niños que sufren la condena de sus madres en prisión.

“La reclusa deja de funcionar, deja de servir”, lo cual también deviene en otros problemas personales como el abandono de sus parejas, si todavía las tienen, declaró Saskia Niño de Rivera.

La presidenta de Reinserta un Mexicano, que apoya a las madres reclusas y a sus hijos, informó que para tener una radiografía completa, la organización civil trabaja en coordinación con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) para realizar un estudio sobre la maternidad en la prisión con información de los nueve reclusorios en los que tienen presencia.

El objetivo es generar políticas públicas y aplicar programas de inclusión y oportunidad de desarrollo para los niños.

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