“No puedo explicar, cómo duele”: Aleixandrea

Staff/GC
Posted on mayo 29, 2020, 8:57 pm

A sus 24 años, esta enfermera de Brownsville, Texas, nunca había trabajado con pacientes en cuidados intensivos; pero ante la falta de expertos por la crisis del Covid-19, hizo que la designaran a una de estas unidades, creada específicamente para enfermos de coronavirus.

“Nunca había visto nada así antes, nunca había cuidado a nadie que fuera tan sano, pero que al mismo tiempo estuviera tan gravemente enfermo. Al estar en una UCI, cuido a los mismos pacientes día a día hasta que mueren. Nadie ha abandonado nuestra unidad, excepto en una bolsa para cadáveres”, se lee en el texto que la enfermera Aleixandrea Macías publicó en Facebook.

“Todos mueren en algún momento. Solo ha sido como un juego para ver cuánto tiempo más podemos mantenerlos medio vivos. Siento que nuestros esfuerzos son inútiles”

Cuando los pacientes llegan a la UCI aún no están sedados, pero presentan una insuficiencia respiratoria grave. Están solos, y sienten miedo. Antes de colocarles el respirador, les permiten llamar a sus familiares.

“He visto cómo pacientes llegan a nuestra unidad todavía sin sedar y sin respirador, pero con una dificultad respiratoria extrema y más que asustados. Les he explicado lo que el Covid les hace a su cuerpo, cuáles son los riesgos de ser intubado y de no intubar, y he escuchado cómo estas personas han llamado a sus familiares una última vez, antes de intubarlos. Si tengo un único consuelo, es saber que ayudé a darles esos últimos momentos con sus familias”.

“Después de que los sedamos, sus objetos personales siguen aquí. Sus teléfonos siguen sonando. Lo peor es escuchar cómo suenan sus celulares y saber que al otro lado hay alguien llamando que espera que conteste sólo una vez más.

“No puedo contar las veces que he oído: ‘Bueno, lo podemos intentar y hacer esto, pero no tenemos esto otro.

“Estas personas no son adultos mayores. Son jóvenes. Muchas de ellas no tienen problemas médicos. Son fuertes, físicamente saludables. Uno incluso tenía cinco trabajos a la vez hasta que el Covid-19 devastó su cuerpo. Este virus mata gente»

“No puedo explicarles cómo duele, cómo de reales, y lo asustada que estoy sabiendo que esto puede pasar a mis propios familiares. Mi corazón duele demasiado esta noche por estas familias que han perdido a sus seres queridos demasiado pronto, por aquellos que están enfermos y absolutamente aterrorizados, y por todos aquellos que tendrán algún trastorno de estrés postraumático cuando esto termine.

Ahora, explica, sólo le queda seguir luchando cada día para cuidar de sus pacientes con todo su esfuerzo, en la misma medida en que lo haría con un familiar suyo.