“Por favor, ¡no salgan!”: Bruno

Staff/GC
Posted on mayo 29, 2020, 8:22 pm

Son héroes anónimos; siempre han estado ahí y para todos pasan inadvertidos. Los héroes de esta batalla contra el coronavirus son también seres humanos. Sienten, lloran, se irritan, se cansan y al terminar su jornada, toman sus cosas y regresan a casa, muchas veces para dormir en el auto o en un cuarto confinado, para no contagiar a la familia.

Bruno, es residente de segundo año de urgencias, él está a cargo de la sala y se involucra en todos los procedimientos médicos. Su trabajo es atender a los pacientes que lleguen.

“Mi compañero residente de primer grado ya se incapacitó tras ser contagiado, ahora estoy solo en sala guardia. Ahora mismo tengo a un cirujano y un enfermero aquí en urgencias, sus cuadros son de moderado a severo.

“Además, hay al menos una compañera residente, un médico adscrito, un enfermero que ya falleció y un cirujano estaba intubado en terapia, porque atendió a un paciente que no sabíamos que tenía Covid-19”

“Miguel Ángel era un enfermero de urgencias amigo mío. Tenía un año de conocerlo en el servicio de urgencias. Era una muy buena persona, siempre sonriendo, siempre haciendo una broma por las tardes, su esposa está embarazada, creo que es de las muertes más injustas.

“Mucha gente quiere conocer casos para creer en esto. Ojalá se les pueda sensibilizar y que adquieran un poco de empatía con la situación por los compañeros médicos, pero más por la población en general. Es real, si te cuidas tú me cuidas a mí y nos cuidamos todos”.

“Oficialmente somos becarios. Estamos atrapados en el limbo porque tenemos muchas tareas asignadas, pero no queda a nuestro cargo la responsabilidad total del paciente, eso le corresponde al médico adscrito.

“Nos pusieron a hacer una guardia mínima de 24 horas cada tercer día para disminuir la exposición al Covid-19. Pese a ello, en un inicio el suministro de equipo fue limitado. La indicación oficial fue que los residentes no estuvieran expuestos por falta de equipo, por lo que los adscritos deberían atender a los casos sospechosos, lo que provocó un retraso en atención al paciente.

“Por ahora estamos tratando de sacar a pacientes que no son Covid, porque se nos están infectando, han llegado pacientes que ni ellos mismo sabían que estaban contagiados. Esto ha complicado la salud de compañeros e incluso ya se ha presentado un fallecimiento.

“La población tiene que entender que ya no estamos para atender gripas, diarreas o dolores de panza. Existen unidades de medicina familiar a donde pueden asistir.

“Añoras mucho tu tiempo libre, siempre estás pensando: ¿por qué no fui maestro? Por supuesto que no me arrepiento, por algo estoy ahí, pero sí pienso constantemente ‘¿qué estoy haciendo aquí?

“Tanto encierro, tanta presión, sí te llega a pegar anímicamente, pero lo que vas a obtener al final es lo que te motiva. Yo hablo con amigos psicólogos, no tengo terapia formal, pero sí pido consejos, muchos médicos adscritos te ayudan y hablar con la familia te levanta el ánimo.

“Los héroes son invencibles y mis colegas y yo somos muchas cosas menos eso, nos enfermamos, sangramos, nos morimos. Hay gente que se ha acercado a regalarnos caretas y comida, pero es muy sencillo lo que las personas podrían hacer. Ellos se podrían convertir en héroes no saliendo de casa.

“Si usamos el distanciamiento social, si cuidamos a nuestros ancianos y pacientes con comorbilidades, eso nos ayuda más a nosotros los médicos, lejos de que nos regalen algo o nos aplaudan. Al final del día, lo único que queremos es que no salgan”