Secuestradores imponen el miedo en la CDMX

Staff/GC
Posted on junio 13, 2019, 6:14 pm
FavoriteLoadingAdd to favorites 14 mins

Los secuestros en la Ciudad de México se cuadruplicaron con respecto a 2018. El número de carpetas de investigación por este delito pasó de 7 entre enero y abril de 2018, a 26 en el mismo periodo de este año, lo que representa un incremento de 271 por ciento.

Tan sólo en enero, la Procuraduría General de Justicia capitalina abrió 16 indagatorias por este delito; en febrero, 4; en marzo, 6 y en abril ninguna. Todos los casos fueron extorsiones. Esto significa que la CDMX ya es la cuarta entidad a nivel nacional con los mayores índices delictivos en secuestro, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Esta semana, el secuestro y posterior homicidio de dos jovenes universitarios al sur de la ciudad, revivió miedo entre los universitarios de planteles de la iniciativa privada y sus familias, pues el modus operandi en ambos casos, hizo recordar el caso de Pricila Loera, una joven estudiante que fue secuestrada por dos años por la banda “Las Pelonas”

A nivel nacional, las cifras de plagios también van al alza. En los primeros cuatro meses de 2019, los secuestros crecieron 28.2 por ciento respecto al mismo periodo de 2018. Mientras el año pasado hubo 361 carpetas de investigación iniciadas en el fuero común, este año sumaron 463, por lo que el promedio diario pasó de tres a cuatro plagios.

Datos de la organización Alto al Secuestro, refieren que la alcaldía Cuauhtémoc tiene el mayor número de plagios con 13, seguido de Iztapalapa con 11 y en tercer lugar la Gustavo A. Madero con siete secuestros.

La entidad con más secuestros entre enero y abril de este año fue Veracruz, con 133, cifra 150.9 por ciento mayor a la registrada por la entidad en el mismo lapso de 2018, cuando acumuló 53. mLos únicos estados libres de secuestro en dicho periodo fueron Baja California Sur, Durango y Yucatán.

La presidenta de la asociación referida, Isabel Miranda de Wallace indicó que ante el incremento del delito, los gobiernos federal y de los estados, han reducido el presupuesto para las unidades especializadas para perseguir este delito.

“Tenemos en algunos casos desmantelamiento de las unidades, falta fortalecer otras y falta mucho equipo y personal en la mayoría, entre ellas la de Ciudad de México. Tenemos un panorama difícil.

Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, advirtió que el secuestro fue el único delito que el Gobierno del Presidente Enrique Peña entregó a la baja.

En tanto que para la organización Semáforo Delictivo, en lo que va del presente año el secuestro se disparó 550%, la extorsión aumentó 127%, el robo a negocio 62%, homicidios 48%, robo de vehículo 46% y narcomenudeo 31%, de acuerdo con cifras del Semáforo de Delitos de Alto Impacto en el país.

Los delitos socio-familiares también se incrementaron en la capital del país: violación 454% y violencia familiar 17%. No obstante, el feminicidio bajó 10% y las lesiones dolosas o riñas 5%, mientras que el robo a casa habitación no creció.

“Lo más preocupante es que, con toda esta alza de delitos del crimen organizado, la ciudad ya se ubica en el Rojo del Semáforo de Delitos de Alto Impacto. Después de Nuevo León, fue la entidad con mayor incremento en homicidios. Hace mucho que no veíamos un deterioro tan marcado en la CDMX”, dijo Santiago Roel, director de Semáforo Delictivo.

Pricila Loera, secuestrada y asesinada en 2007. Duró dos años plagiada.

Pese al incremento en homicidios, la capital aún reporta una tasa trimestral de 4.3 homicidios por cada 100,000 habitantes, inferior a la tasa nacional de 5.9, de acuerdo con el semanario Proceso.

“Las alcaldías con mayores casos registrados según esta organización, son: Venustiano Carranza (8.1), Tláhuac (5.3), Iztapalapa (5.1), Álvaro Obregón (5.0) y Gustavo A. Madero (4.9)”

“Las pelonas”

Para la procuradora de justicia de la capital, Ernestina Godoy, el secuestro del joven Norberto Ronquillo fue un caso atípico pues no refleja un modus operandi como los que establecen las organizaciones criminales.

Sin embargo, en Tlalpan, demarcación donde se registraron los secuestros de Norberto Ronquillo y Leonardo Avendaño y que fue gobernada en el último trienio por la actual Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, existe una organización criminal dedicada al secuestro denominada “las pelonas”, denominada así por rapar a sus víctimas.

Norberto Ronquillo, secuestrado y asesinado en 2019.

Desde hace 30 años, esta banda opera en la Ciudad de México y en el Estado de México, según la señora Isabel Miranda de Wallace, quien recordó que la banda secuestradora es muy antigua y “tiene toda una infraestructura” para cometer los plagios.

En el pasado “Las Pelonas” ya habían sido desmanteladas por las autoridades, pero poco a poco se fue reagrupando a causa de la detención de sus integrantes. Esto lo dio a conocer la activista al presentar su informe mensual de la incidencia del delito del secuestro en el país.

Leonardo Avendaño, estudiante de la UIC fue asesinado en Tlalpan, La PGJ descarta secuestro.

“Nunca detienen y desarticulan a las bandas completas, ese es el primer problema. En otros países se llevan años en desarticular completamente a la organización criminal. Aquí se quedan con el pagador, con el cuidador entonces lo que hacen es que se reagrupan”, explicó.

En cuanto a señalar culpables, la activista comentó que no es importante quién es el responsable de la muerte, sino que sea detenido ante las autoridades para que se haga justicia.

“Las Pelonas” se dedica a secuestrar alumnos de preparatoria o universidades privadas en la alcaldía de Xochimilco, Tlalpan y Coyoacán.

Los delincuentes capturan a los jóvenes cerca de las inmediaciones de sus escuelas. Posteriormente, solicitan un rescate a las familias que generalmente consta de 4 a 5 millones de pesos. Y, aunque sea pagado, suelen asesinar a sus víctimas en las primeras 48 horas después de haberlas raptado.

Según la información de Datos Abiertos de la CDMX, se dice que alrededor del lugar en donde fue secuestrado Norberto Ronquillo, se han realizado otros cinco secuestros en lo que va del 2019.

Una investigación del periodista David Fuentes, destaca que el líder de la banda es identificado solamente como ‘El Barbas” y que su centro de operaciones se encuentra en la alcaldía de Milpa Alta.

En el historial delictivo de ‘Las Pelonas’ figuran cinco expedientes; en tres casos las víctimas fueron asesinadas y en dos fueron entregados con vida después de que se pagó el rescate.

Hace doce años, el secuestro de una joven universitaria conmocionó a la sociedad capitalina, pues su plagio duró dos años.

Priscila Loera fue asesinada, pese a que su familia pagó el rescate en al menos dos ocasiones. Por este caso sólo hay un detenido.

Priscila fue secuestrada el 11 de diciembre de 2007 en la colonia Pro-Hogar, en la alcaldía de Azcapotzalco. La joven acababa de cumplir 18 años y estaba por graduarse de la preparatoria.

Ella permaneció cautiva durante más de dos años y fue asesinada por integrantes de “Las Pelonas”.

Nino Colman Hoyos, único detenido y sentenciado por el homicidio de Pricila, Le faltan 52 años para concluir su condena.

El padre de la joven, Marco Loera García, contó años después que su hija fue mutilada y que en las “pruebas de vida” que brindaban se podía ver a Priscila sosteniendo un periódico con fechas recientes al secuestro.

En febrero de 2010 fue localizado el cuerpo de la joven en un paraje de Huitzilac, Morelos. Sin embargo, en ese momento los restos no pudieron ser identificados, por lo que fueron enviados a una fosa común donde permanecieron tres años.

En 2013, la Procuraduría General de la República informó del hallazgo de los restos de la joven a la familia de Loera, quienes confiaban en que su hija siguiera viva después de seis años de cautiverio.

La familia de la joven pagó un último rescate en octubre de 2009, pues habían recibido supuestas cartas escritas por ella y fotografías donde aparecía con periódicos de fechas recientes.

La última “prueba de vida” que mandaron los secuestradores fue en agosto de 2010, seis meses después de que su cadáver con varios impactos de bala fuera hallado en el paraje de Morelos.

El secuestro fue catalogado como uno de los más largos registrado en la historia de la Ciudad de México, pues hasta 2013 se creía que la joven seguía con vida.

En octubre de 2013, la PGR indicó que contrastó muestras de los restos de la joven con el ADN de personas que habían reportado como desaparecida a una mujer de entre 20 y 25 años.

Los resultados mostraron que se trataba de Priscila Loera, a quien se creían en cautiverio. Sin embargo, ya había sido asesinada.

Por su secuestro, sólo hay un detenido, el colombiano Nino Colman Hoyos, quien fue sentenciado por el juez 28 penal, a finales de 2010, a pasar 60 años en prisión.

Las investigaciones señalan que el detenido trabajaba en la empresa de transporte del padre de Priscila, y que, al renunciar, creó dos cuentas que se ocuparon para negociar con los familiares de los padres de la joven.

Marco, padre de Priscila era un empresario con estabilidad económica que perdió toda su flota de camiones por pagar los rescates que los secuestradores le exigían por liberar a Priscila. Marco contrajo deudas que no pudo pagar, por lo que fue a dar a la cárcel.

La banda de “Las Pelonas” ha sido relacionada con el secuestro del estudiante de la Universidad del Pedregal, Norberto Ronquillo, pues el modus operandi es muy similar a su caso.

Sin embargo, el padre de Priscila se convirtió en activista por las víctimas de secuestro y realizó propuestas para la elaboración de la Ley de Víctimas que sigue vigente.

Leave a Reply

  • (not be published)