‘Está creciendo el odio’

Staff/GC
Posted on agosto 21, 2017, 7:02 am

La violencia y el odio han sido reposicionados en el mundo, tienen gran penetración entre los jóvenes y van ganado terreno, afirmaron especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

“Lo que acabamos de ver en Barcelona es lamentable. Está creciendo el odio de los grupos fundamentalistas islámicos hacia Occidente, y no están ganando la partida las tendencias de centro más moderadas que piensan en las conciliaciones.

“Además, lo que ocurrió recientemente en Charlottesville, Estados Unidos, es grave, no sólo porque el Ku Klux Klan vuelve a la palestra y lanza sus consignas, sino porque allí se unieron grupos de extrema derecha que tienen insertos a sus miembros en altas esferas empresariales y del gobierno de Donald Trump”, afirmó Olivia Gall Sonabend, académica del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, durante una conferencia en el auditorio Pablo González Casanova de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.

Gall Sonabend estuvo acompañada de Moisés Garduño García, académico del Centro de Relaciones Internacionales de la FCPyS, quien afirmó que el racismo expresado por supremacistas blancos en Charlottesville y el ataque terrorista en Barcelona son caras de la misma moneda: la violencia y el odio que despertaron las derechas radicales que se han empoderado en varias partes del mundo.

Mensajes de solidaridad en la Rambla. El 26 de agosto se realizará una gran manifestación contra la violencia y en favor de la paz.

Mensajes de solidaridad en la Rambla. El 26 de agosto se realizará una gran manifestación contra la violencia y en favor de la paz.

Durante la conferencia “Racismo y terrorismo: flagelos del siglo XXI”, explicó que a partir de la crisis mundial de 2008 estos grupos han ganado terreno. La pobreza, la crisis de las instituciones, el desempleo y la corrupción son el combustible que alimenta a las élites que los comandan.

“Estos grupos tienen características narcisistas, viven procesos de precarización económica e inconformidad social, se comunican en redes con una fuerte presencia en Internet y tienen un fuerte impacto sobre comunidades juveniles. Son más parecidos de lo que creemos y su coexistencia lo único que causa en la sociedad es un ambiente de odio, confusión e incertidumbre de sus alcances reales”, dijo el también integrante del Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África.

Lo más peligroso, agregó, es que este tipo de violencia ha empezado a adueñarse del espacio público.

Olivia Gall Sonabend agregó que los recientes ataques reflejan el recrudecimiento o renacimiento del racismo y xenofobia, que se pensaba posible conjurar después de la Segunda Guerra Mundial.

Los especialistas durante la conferencia. Foto: UNAM.

Los especialistas durante la conferencia. Foto: UNAM.

El presidente estadounidense, prosiguió la investigadora, no condena estas acciones en su territorio, por el contrario, las alaba, lo que no ayudará a que el fundamentalismo del lado islámico se modere. Mientras el mundo no dialogue de otra manera y no se combatan frontalmente los regímenes autoritarios, no se podrá avanzar.

Ambos investigadores manifestaron su luto por los heridos y muertos en Barcelona, París, Bruselas, Berlín y demás capitales de occidente afectadas por el terrorismo, pero indicaron que este tipo de ataques también se registran en países de Medio Oriente y África. En 2017, añadieron, dos mil 408 personas han muerto en el Mediterráneo intentando llegar las costas europeas.

Se manifestaron en contra de que en los medios de comunicación y redes sociales se hagan virales los videos de los ataques, que además de ser una falta de respeto para las víctimas y sus familiares, pareciera un signo de la naturalización del horror. Ver la muerte del otro es recordarle a la audiencia que uno todavía está vivo, concluyó Garduño García.

FUTURO GRIS

Por otra parte, Javier Urbano Reyes, coordinador de la Maestría en Estudios sobre Migración de la Universidad Iberoamericana, expuso que es preocupante la falta de diálogo, en diversos frentes, de la comunidad internacional.

“Perviven aún y se niegan declinar los movimientos racistas y xenófobos en Europa; la crisis Siria sigue empeorando a pesar de que se pretende dotarla de una narrativa nueva, y en Estados Unidos vemos posiblemente uno de los primeros eventos de gravedad (Charlottesville) que presagia malos tiempos para la convivencia entre las diversidades, en la administración del primer responsable (Donald Trump) de la deriva racista que se desarrolla en muchas regiones de la Unión Americana”, planteó el también profesor-investigador del Departamento de Estudios Internacionales de la UI, en un análisis difundido por la Universidad.

“Demasiados frentes, demasiados retos. Quizá habría que atender al problema del terrorismo no desde la sofisticación sino desde la simpleza, pero trabajar desde lo simple es una complejidad difícil de gestionar, según estamos viendo en las respuestas tan disfuncionales de los aparatos de seguridad y que llenan de dudas y miedo a los ciudadanos de a pie en el mundo entero”, finalizó el especialista.

Protesta contra racistas en Boston. Foto: Twitter.

Protesta contra racistas en Boston. Foto: Twitter.

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