Niñas y niños, principales víctimas del cambio climático

Staff/GC
Posted on junio 02, 2017, 12:43 pm

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) trazó un panorama desalentador para el futuro de niños y niñas: para 2040, 600 millones de niños vivirán en zonas con recursos hídricos extremadamente limitados.

La organización advierte que si no se planean soluciones al estrés por falta de agua y si no se garantiza el acceso al agua potable y el saneamiento seguros, muchos de estos niños estarán ante un mayor riesgo de muerte, enfermedad y desnutrición.

En su informe “Sed de futuro: el agua y la infancia en un clima cambiante”, Unicef señala que el mundo se encuentra al borde de una crisis mortal, “pues la combinación de cambio climático y estrés por déficit hídrico se traduce en un panorama peligroso para los niños”.

El cambio climático, añade, contribuye al incremento de la crisis hídrica, lo que a su vez pone en peligro las vidas de millones de niños.

“Cada día, más de 800 niños menores de 5 años mueren a causa de enfermedades diarreicas vinculadas a la falta de agua, el saneamiento y la higiene. El agua contaminada y el saneamiento deficiente están también vinculados al retraso en el crecimiento. Alrededor de 156 millones de niños menores de cinco años sufren de retraso en el crecimiento, que causa daños físicos y cognoscitivos irreversibles y tiene consecuencias negativas en el rendimiento de los niños en la escuela”.

El cambio climático abarca una amplia gama de fenómenos globales creados principalmente por la quema de combustibles fósiles, que añaden gases de efecto invernadero a la atmósfera de la Tierra. Imagen: NASA.

El cambio climático abarca una amplia gama de fenómenos globales creados principalmente por la quema de combustibles fósiles, que añaden gases de efecto invernadero a la atmósfera de la Tierra. Imagen: NASA.

En los últimos 50 años, la temperatura mundial experimentó el aumento más rápido de la historia. En los 134 años que la NASA ha llevado registros, los 16 años más calurosos, excepto uno, se han vivido desde 2000. El año más caluroso fue 2016.

“El aumento de temperaturas, la mayor frecuencia y gravedad de las sequías y las inundaciones, el derretimiento de la nieve y el hielo, y el aumento de los niveles del mar, amenazan los suministros de agua de los que dependen los niños y pueden socavar las prácticas seguras de higiene y saneamiento”, señala el informe.

Agrega que las privaciones causadas por la falta de agua limpia y el saneamiento seguro agravan y afectan la salud, la educación y las perspectivas de futuro de los niños, creando un ciclo de desigualdad que afectará a generaciones enteras.

En tiempos de sequía, destaca Unicef, los niños corren peligro de morir de sed; disponen de menos alimento y deben recorrer mayores distancias para recoger agua. Esto se traduce en menos tiempo para asistir a la escuela, estudiar y jugar.

“Con frecuencia, las niñas son las encargadas de salir a recoger agua y las que primero quedan excluidas de la enseñanza. En lugar de asistir a la escuela, las niñas pueden pasar horas recogiendo agua, lo que a menudo las expone a ser víctimas de ataques. Si tienen la suerte de llegar finalmente a la escuela, el cansancio muchas veces les impide aprender”.

El organismo difunde el video de la jovencita Aysha, de Afar, Etiopía, quien a sus 13 años debe caminar ocho horas para recoger agua para ella y su familia.

Aysha, durante su travesía para conseguir agua en nigeria. Foto: Tomada de Youtube.

Aysha, durante su travesía para conseguir agua en nigeria. Foto: Tomada de Youtube.

Sequías, inundaciones, deshielo…

Las repercusiones del cambio climático impactan en todo el mundo y para muchos niños es encontrarse en situaciones de peligro.

En tiempos de sequías o inundaciones, en las zonas donde el nivel del mar ha aumentado, o donde el hielo y la nieve se han derretido, los niños se encuentran en situación de riesgo, ya que la calidad y la cantidad de agua disponible para ellos están en peligro.

El informe advierte que con las sequías se evapora más humedad de la tierra y el agua, dejando menos agua para el consumo humano.

“La deshidratación afecta rápidamente a los niños y puede ser mortal. Con menos agua disponible, los niños comerán alimentos menos nutritivos y, a menudo, tendrán que caminar largas distancias para recoger agua. Sin agua, muchas familias se verán obligadas a emigrar en busca de agua”, dice el informe.

El hielo en el Ártico ha disminuido en los últimos 20 años Foto: GlobalChange.gov.

El hielo en el Ártico ha disminuido en los últimos 20 años Foto: GlobalChange.gov.

Las inundaciones y el aumento de las lluvias –agrega el informe- pueden ser mortales en zonas con servicios de agua y saneamiento deficientes debido a que pueden destruir o dañar la infraestructura, como puntos de distribución de agua e inodoros. Cuando las letrinas y los inodoros se inundan, pueden contaminar los suministros de agua, lo que lleva a que el consumo de agua sea letal:

“Los puntos máximos de mortalidad y morbilidad a causa de las enfermedades diarreicas se asocian por lo general con las lluvias estacionales, las inundaciones y las condiciones climáticas extremas. El cólera, por ejemplo, se propaga a través del agua contaminada y, si no se trata, puede matar a los niños en cuestión de horas”.

El informe plantea que el derretimiento de la nieve, los glaciares y el hielo marino tienen repercusiones sobre el acceso al agua y amenazan con cambiar las fuentes de agua en el futuro:

“Alrededor del 70% del agua dulce del mundo procede del hielo y de la cubierta de nieve permanente de las regiones antárticas, árticas y montañosas. A medida que el hielo se derrite, no sólo contribuye al aumento del nivel del mar, sino que también agota otros recursos de agua dulce”.

En el contexto del informe Unicef destaca que algunas regiones ya registran crisis hídrica: entre 2011 y 2015, la disponibilidad de agua únicamente en Oriente Medio se redujo 67%.

 

El hilo más débil

Los datos del informe “Sed de futuro: el agua y la infancia en un clima cambiante”, se agregan a los escenarios planteados, también por Unicef , en el informe “Estado mundial de la infancia 2016, Una oportunidad para cada niño”.

El segundo documento señala que los efectos cada vez más intensos del cambio climático incrementa los riesgos que amenazan a los niños y niñas más desfavorecidos.

Afirma que en el mundo hay más de 500 millones de niños que viven en zonas donde las inundaciones son extremadamente frecuentes, y cerca de 160 millones viven en zonas donde las sequías son de carácter grave o muy grave.

“La Organización Mundial de la Salud prevé que hasta 2030, cada año se producirán cerca 250,000 muertes más como consecuencia de la desnutrición, el paludismo, la diarrea y el estrés térmico atribuible al cambio climático”, dice el “Estado mundial de la infancia 2016”.

2014. Peia, de 16 años, nada en la zona inundada de la aldea de Aberao, en la isla Kiribati, en el Océano Pacífico. Kiribati es uno de los países que ha sido afectado por un aumento en el nivel del mar. Foto: Unicef.

2014. Peia, de 16 años, nada en la zona inundada de la aldea de Aberao, en la isla Kiribati, en el Océano Pacífico. Kiribati es uno de los países que ha sido afectado por un aumento en el nivel del mar. Foto: Unicef.

El informe señala que en 2012, en los países de ingresos medianos y bajos, el agua potable inadecuada y las deficiencias de saneamiento e higiene causaron cerca de 1,000 muertes de menores de 5 años cada día.

Unicef destaca que si bien los conflictos provocan crisis prolongadas en las vidas de los niños, el cambio climático representa otro peligro cada vez mayor:

“Los desastres relacionados con el clima son una amenaza a la vida de los niños y trastornan su proceso educativo, generando condiciones que los hacen más vulnerables al maltrato, el abandono, la trata de seres humanos y el trabajo infantil”.

Adicionalmente, añade, algunos de los niños más pobres del mundo viven en zonas especialmente vulnerables a los desastres naturales, como inundaciones, sequías o tormentas intensas.

Advierte que más de 300 millones de niños viven en zonas susceptibles a que se produzcan inundaciones, en países donde más de la mitad de la población gana menos de 3.10 dólares al día.

Unicef advierte que los efectos del cambio climático pondrán en peligro las vidas y el futuro de los niños, y obligarán a cada vez más familias y niños a desplazarse, lo que aumentará la vulnerabilidad e intensificará la inequidad.

Expansión Urbana en Shangai, China, de 1984 a 2016. Imagen: NASA.

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