Otro Sputnik hace ruido

Staff/GC
Posted on agosto 14, 2020, 6:33 pm

El 11 de agosto, el Ministerio de Salud de la Federación de Rusia emitió un certificado de registro para una vacuna contra el coronavirus Covid-19, desarrollada por el Centro Nacional de Investigación en Epidemiología y Microbiología Nikolay Fyodorovich Gamaleya.

“Según los resultados, la vacuna mostró alta eficacia y seguridad. Todos los voluntarios desarrollaron altos niveles de anticuerpos contra Covid-19, mientras que ninguno de ellos tuvo complicaciones graves de inmunización. Con base en los resultados, expertos del Ministerio de Salud emitieron una conclusión, y hoy se tomó una decisión sobre el registro estatal de una vacuna para la prevención de una nueva infección por coronavirus desarrollada por el Centro Gamaleya”, difundió el ministro de Salud de Rusia, Mikhail Murashko, en una reunión con el presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, y otros miembros del Gobierno.

En el encuentro vía internet, Murashko expuso que, apenas la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2, el Centro Gamaleya, del Ministerio de Salud de Rusia, comenzó a crear una vacuna para enfrentar la nueva infección. Recordó que desde los 90 el Centro Gamaleya realizó los primeros experimentos exitosos para la creación de medicamentos de terapia génica y esa plataforma ha sido utilizada para el desarrollo de vacunas y en esta ocasión para enfrentar el Covid-19.

De acuerdo con el Ministro de Salud, los resultados de los estudios preclínicos (realizados en el Centro Gamaleya y el Ministerio de Defensa), así como de los ensayos clínicos (realizados en la Universidad Sechenov del Ministerio de Salud y el Hospital Militar Burdenko), arrojaron que la vacuna demostró una alta eficacia y seguridad.

“Todos los voluntarios desarrollaron niveles elevados de anticuerpos Covid-19. Al mismo tiempo, ninguno de ellos tuvo complicaciones graves de inmunización.

“Los desarrolladores de vacunas han preparado documentos para futuros ensayos clínicos con varios miles de personas”, afirmó Murashko.

Según Putin, una de sus hijas “participó en el experimento” y fue vacunada con la vacuna rusa contra el coronavirus. Después de la primera vacuna, dijo el Presidente, la temperatura de su hija subió a 38 grados, al día siguiente bajó a 37 grados. “Y eso es todo. Después de la segunda inyección, la segunda vacuna, la temperatura también subió un poco, pero luego todo se fue a la nada, se siente bien”.

En conferencia posterior, Murashko informó que la producción de la vacuna -denominada Sputinik V y que ofrece una inmunidad de dos años- se centraría principalmente en el mercado ruso, aunque señaló que existen negociaciones para la exportación de la tecnología rusa.

La vacuna rusa comenzará a producirse en dos sitios: el Centro Gamaleya y la empresa Binnopharm y se espera una producción de 5 millones de vacunas por mes a partir de diciembre-enero.

Además, el Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), un fondo soberano que gestiona 50,000 millones de dólares, está invirtiendo en la producción y promoción de vacunas en el extranjero.

Fuente: Centro Gamaleya.

Fuente: Centro Gamaleya.

Las Dudas…

Ante el optimismo ruso por su vacuna, la reacción en occidente y la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue de escepticismo y hasta de rechazo.

CNN informó que funcionarios rusos ofrecieron a los Estados Unidos una cooperación sin precedente para acelerar el acceso a vacunas y tratamientos efectivos contra el Covid-19.

Sin embargo, los funcionarios rusos también indicaron que Estados Unidos “no está abierto en este momento” a los avances médicos de Rusia.

“Hay un sentido general de desconfianza hacia Rusia del lado estadounidense y creemos que las tecnologías -incluidas las vacunas, las pruebas y los tratamientos- no se están adoptando en Estados Unidos debido a esa desconfianza”, le dijo a CNN un alto funcionario ruso.

De acuerdo con la columna de Carl Zimmen en The New York Times, Daniel Salmon, director del Instituto para la Seguridad de las Vacunas de la Universidad Johns Hopkins, afirmó que le parecía aterrador y riesgoso el anuncio de la vacuna por parte de Putin sin que existieran pruebas a gran escala.

“Salmon y otros expertos dijeron que Rusia tomó una decisión peligrosa al saltarse la fase 3 de las pruebas, durante la cual se puede determinar si la vacuna funciona mejor que un placebo y no causa daños a algunas de las personas que la reciben”, asegura Zimmen en su columna.

Por su parte, el vocero de la OMS, Tarik Jasarevic, afirmó que se necesita “seguir invirtiendo y acelerando el desarrollo de tratamientos y vacunas sanas y efectivas que nos ayuden a reducir la transmisión y las muertes por Covid-19. Pero apresurar el progreso no quiere decir arriesgar la seguridad”.

El portavoz indicó que la OMS está en contacto con las autoridades sanitarias rusas, discutiendo la posible precalificación de la vacuna, pero insistió en que esa precalificación “incluye la revisión y evaluación rigurosas de los datos sobre seguridad y eficacia obtenidos mediante las pruebas.”

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) de plano afirmó que no adquirirá ninguna vacuna que no haya seguido los pasos correspondientes y obtenido la autorización de la OMS.

“No se puede utilizar una vacuna o medicamento sin que se cumplan todas las etapas·”, afirmó Jarbas Barbosa, subdirector de la OPS.

Detalló que después de completar los ensayos clínicos en las fases 1, 2 y 3, el productor solicita la aprobación de la autoridad regulatoria de su país y de los países donde quiera comercializar su producto.

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