Saneamiento inseguro, las soluciones en el caño

Staff/GC
Posted on diciembre 27, 2019, 6:36 pm

En el barrio urbano conocido como Kosovo Village, en Nairobi, Kenia, el 95% de los residentes defecan en instalaciones comunales o compartidas donde los desechos no tratados drenan directamente a un río cercano. Durante una tormenta, las aguas contaminadas y fétidas inundan las riberas de los ríos, los canales de drenaje y los caminos del vecindario. La falta de un tratamiento adecuado también contamina el agua potable y aumenta el riesgo de enfermedades; las casas de la aldea de Kosovo están densamente pobladas, lo que aumenta el riesgo de contaminación por prácticas de saneamiento inseguras.

Otros barrios de la ciudad dependen de las letrinas para sus necesidades de saneamiento. Pero a pesar de que estas letrinas se comparten entre grupos de inquilinos, y podrían contarse como “saneamiento mejorado” hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), deben vaciarse adecuadamente cada pocos meses, un servicio que no es accesible para los hogares de bajos ingresos. Es más fácil para los hogares contratar vaciadores de letrinas de pozo manuales más baratos pero inseguros (que arrojan los desechos en otro lugar) o no vaciarlos en absoluto. Entonces estos también, a menudo, terminan contaminando las fuentes de agua locales. Esta situación es muy común, y quizás más grave de lo que reconoce la mayoría de la comunidad de desarrollo urbano.

Un documento del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés)* revela que casi dos tercios de los desechos humanos se manejan de manera insegura, y el acceso al saneamiento seguro es el más bajo en las ciudades del sur de Asia y África subsahariana. Para estos hogares, los servicios de saneamiento son demasiado caros e inseguros, y es hora de que los gobiernos y los encargados de la toma de decisiones de las ciudades inviertan en infraestructura de saneamiento a largo plazo y una regulación efectiva.

El número de residentes urbanos que carecen de servicios de saneamiento administrados de manera segura ha aumentado de 1.9 mil millones en 2000 a 2.3 mil millones en 2015, con un costo global de $223 mil millones al año en costos de salud y pérdida de productividad y salarios. Según la nueva investigación del Centro Ross WRI para Ciudades Sostenibles, el problema es aún más grave de lo que la mayoría cree, particularmente para los hogares de bajos ingresos en áreas urbanas densas cuyas necesidades a menudo se han pasado por alto.

La investigación del Centro WRI Ross, encuentra que, en promedio, el 62% de las aguas residuales y los desechos humanos se manejan de manera insegura en varios puntos a lo largo de la cadena de servicios de saneamiento en 15 ciudades en el Sur global. El acceso al saneamiento es generalmente más bajo en Asia meridional y África subsahariana. En tres ciudades: Colombo, Sri Lanka; Caracas, Venezuela, y Karachi, Pakistán, los investigadores descubrieron que el 0% de los desechos humanos se manejaban de manera segura. Para el lodo de desechos humanos específicamente, 5 de las 15 ciudades no tenían regulaciones de gestión establecidas.

“Casi todos los gobiernos dentro de las Naciones Unidas han hecho compromisos para proporcionar acceso universal al saneamiento (y agua) que se remontan a más de 40 años. Entonces, ¿por qué en muchas naciones aumentó desde el año 2000 la población urbana que carece de gestión segura de saneamiento o conexiones de alcantarillado en el hogar? Parte de la respuesta es que los gobiernos nacionales y agencias internacionales no han invertido lo suficiente en saneamiento para ciudades en el sur global, especialmente dado el crecimiento de poblaciones urbanas”, reprocha el informe.

El acceso al saneamiento administrado de manera segura significa que los desechos humanos se contienen, transportan, tratan, reutilizan o eliminan adecuadamente. A nivel mundial, el número de residentes urbanos que carecen de servicios sanitarios gestionados de manera segura ha aumentado de 1,900 millones en 2000 a 2,300 millones en 2015, con un costo anual de $223 mil millones en costos de salud, pérdida de productividad y salarios. El saneamiento mal administrado afecta a las personas que sí tienen acceso, ya que la contaminación puede propagarse a través del agua contaminada, los alimentos o el contacto con moscas.

De acuerdo con el WRI, los esfuerzos de monitoreo global han resultado en una subestimación de la crisis de saneamiento urbano, ya que no consideran adecuadamente la densidad urbana y la asequibilidad desde la perspectiva de los hogares de bajos ingresos.

Sin instalaciones y sin recursos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que en 2015, el 39% de la población mundial (2900 millones de personas) utilizaba un servicio de saneamiento gestionado de forma segura y 2300 millones de personas seguían sin tener instalaciones de saneamiento básicas, como inodoros o letrinas, que no estiuvieran compartidas con otras familias.

“De ellas, 892 millones todavía defecan al aire libre, por ejemplo en alcantarillas, detrás de arbustos o en masas abiertas de agua. Se estima que al menos el 10% de la población mundial consume alimentos regados con aguas residuales”, señala la OMS.

Agrega que alrededor de 842,000 personas de países de ingresos bajos y medianos mueren cada año como consecuencia de la insalubridad del agua y de un saneamiento y una higiene deficientes.

“Estas muertes representan el 58% del total de muertes por diarrea. Se considera que un saneamiento deficiente es la principal causa de unas 280,000 de estas muertes.

“La diarrea sigue siendo una de las principales causas de muerte, pero es en gran medida prevenible. La mejora de la calidad del agua, de las instalaciones de saneamiento y de la higiene podría prevenir cada año la muerte de unos 361 000 niños menores de 5 años. La defecación al aire libre perpetúa un círculo vicioso de enfermedad y pobreza. Los países donde la defecación al aire libre está más extendida registran el mayor número de muertes de niños menores de cinco años, así como los niveles más altos de malnutrición y pobreza”.

WRI añade que los desechos que no se contienen, transportan, tratan, reutilizan o eliminan adecuadamente afectan a toda una ciudad, ya que la contaminación puede propagarse a través del agua, los alimentos y las moscas.

Fuente: OMS.

Fuente: OMS.

En las 15 ciudades estudiadas, los hogares que no podían permitirse el lujo de conectarse a un sistema de alcantarillado o donde no había un sistema de alcantarillado disponible construyeron soluciones de saneamiento en el lugar (tanques sépticos y letrinas de pozo), confiaron en métodos inseguros o recurrieron a la defecación al aire libre.

Las ciudades estudiadas incluyen Bangalore, India; Caracas, Venezuela; Cochabamba, Bolivia; Colombo, Sri Lanka; Dhaka, Bangladesh; Kampala, Uganda; Karachi, Pakistan; Lagos, Nigeria; Maputo, Mozambique; Mumbai, India; Mzuzu, Malawi; Nairobi, Kenia; Rio de Janeiro, Brasil, y Santiago de Cali, Colombia.

“Ninguna ciudad puede ser saludable o exitosa a largo plazo sin brindar a sus residentes acceso universal a servicios de saneamiento seguros y asequibles”, dijo  David Satterthwaite, autor principal del estudio y miembro del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo. “Pero el problema ha recibido muy poca atención por parte de la mayoría de los gobiernos y agencias de ayuda”.

El análisis de WRI también encontró que, contrariamente a la percepción popular, las alternativas en el sitio para el acceso a alcantarillas (tanques sépticos y letrinas de pozo) no son necesariamente menos costosas para los hogares que las conexiones de alcantarillado, especialmente cuando se considera la cadena de servicio completa. Por ejemplo, las letrinas requieren un vaciado regular, un servicio inasequible para hogares de bajos ingresos. Para evitar esto, los residentes dejan que las fosas se inunden, contaminen el agua potable o contratan trabajadores que arrojan desechos humanos no tratados en vías fluviales cercanas, tierras agrícolas u otros lugares. A veces, el costo de instalación inicial de las instalaciones en el sitio está fuera del alcance de los residentes de bajos ingresos. Para un asentamiento informal en Lagos, los investigadores descubrieron que construir una letrina ventilada costaba 600% más del ingreso mensual promedio de un hogar.

* Satterthwaite, D., V.A. Beard, D. Mitlin y J. Du. 2019. “Sin tratamiento e inseguro: resolviendo la crisis de saneamiento urbano en el sur global”. Documento de trabajo. Washington, DC: Instituto de Recursos Mundiales. Disponible en línea en www.citiesforall.org

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