Talento al descubierto

Staff/GC
Posted on julio 17, 2020, 8:13 pm

Mary W. Jackson, la primera ingeniera afroamericana de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha sido reconocida por el organismo al nombrar su edificio sede en Washington DC.

Mary Winston Jackson (1921–2005) superó con éxito las barreras de la segregación racial y el sesgo de género para convertirse en una destacada ingeniera aeroespacial y líder en garantizar la igualdad de oportunidades para las generaciones futuras de mujeres estadounidenses. Foto: NASA.

Mary Winston Jackson (1921–2005) superó con éxito las barreras de la segregación racial y el sesgo de género para convertirse en una destacada ingeniera aeroespacial y líder en garantizar la igualdad de oportunidades para las generaciones futuras de mujeres estadounidenses. Foto: NASA.

Jackson comenzó su carrera en la NASA en la Unidad de Computación del Área Oeste, segregada del Centro de Investigación Langley de la agencia en Hampton, Virginia.

Ella fue una matemática e ingeniero aeroespacial, dirigió programas que influyen en la contratación y promoción de mujeres en las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas de la NASA. En 2019, fue galardonada póstumamente con la Medalla de Oro del Congreso.

“Mary W. Jackson era parte de un grupo de mujeres muy importantes que ayudaron a la NASA a lograr que los astronautas estadounidenses llegaran al espacio. Mary nunca aceptó el status quo, ayudó a romper barreras y abrir oportunidades para los afroamericanos y las mujeres en el campo de la ingeniería y la tecnología”, dijo el administrador de la NASA, Jim Bridenstine, con motivo del anuncio. “Mary es una de muchas profesionales increíbles y talentosas en la historia de la NASA que contribuyó al éxito de esta agencia”.

El trabajo de la Unidad de Computación del Área Oeste llamó la atención nacional en el libro de Margot Lee Shetterly de 2016 “Figuras ocultas: el sueño americano y la historia no contada de las mujeres negras matemáticas que ayudaron a ganar la carrera espacial”.

El libro se convirtió en la película Fox “Hidden figures” que para la entrega de los Oscar en 2017 (el año en que equivocadamente Warren Beatty dio mal el nombre de la película ganadora) compitió por tres estatuillas: Mejor Película, Guión adaptado y Actriz de reparto (Octavia Spencer).

La actriz Janelle Monáe dio vida en el filme a Mary W. Jackson.

En 2019, después de un proyecto de ley bipartidista, la vialidad suroeste frente a la sede de la NASA pasó a llamarse “Hidden Figures Way”.

“Nos honra que la NASA continúe celebrando el legado de nuestra madre y abuela Mary W. Jackson”, dijo Carolyn Lewis, la hija de Mary. “Era una científica, humanitaria, esposa, madre y pionera que allanó el camino para que miles de otros tuvieran éxito, no solo en la NASA, sino en toda la nación”.

La actriz Janelle Monáe en el papel de Mary W. Jackson.

La actriz Janelle Monáe en el papel de Mary W. Jackson.

Jackson nació y creció en Hampton, Virginia. Después de graduarse de la escuela secundaria, se graduó en el Instituto Hampton en 1942 con una doble titulación en matemáticas y ciencias físicas, e inicialmente aceptó un trabajo como maestra de matemáticas en el condado de Calvert, Maryland. Trabajaría como contadora, se casaría con Levi Jackson y comenzaría una familia, y trabajaría como secretaria del Ejército de los EU antes de que su carrera aeroespacial despegara.

En 1951, Jackson fue reclutada por el Comité Asesor Nacional de Aeronáutica, que en 1958 fue sucedido por la NASA. Comenzó como matemática investigadora que se hizo conocida como una de las computadoras humanas en Langley. Trabajó con Dorothy Vaughan, otra “figura oculta” en la segregada Unidad de Computación del Área Oeste.

Edificio de la sede de la NASA Mary W. Jackson en Washington, DC. Foto: NASA.

Edificio de la sede de la NASA Mary W. Jackson en Washington, DC. Foto: NASA.

Después de dos años en el grupo de cómputo, Jackson recibió una oferta para trabajar en el Túnel de Presión Supersónica, un túnel de viento de 60,000 caballos de fuerza capaz de volar modelos con vientos que se acercan al doble de la velocidad del sonido. Allí recibió experiencia práctica en la realización de experimentos. Su supervisor eventualmente le sugirió que ingresara a un programa de capacitación que le permitiría a Jackson obtener un ascenso de matemático a ingeniero. Debido a que las clases se llevaban a cabo en la preparatoria Hampton High School, Jackson necesitaba un permiso especial para unirse a sus compañeros blancos en el aula.

Jackson completó los cursos, obtuvo el ascenso y en 1958 se convirtió en la primera ingeniera negra de la NASA.

Durante casi dos décadas durante su carrera de ingeniería, fue autora o coautora de numerosos informes de investigación, la mayoría centrados en el comportamiento de la capa límite de aire alrededor de los aviones. En 1979, se unió al Programa Federal de Mujeres de Langley, donde trabajó arduamente para abordar la contratación y promoción de la próxima generación de mujeres matemáticas, ingenieras y científicas. Mary se retiró de Langley en 1985.

En 2019, el presidente Donald J. Trump firmó la Ley de la Medalla de Oro del Congreso de Figuras Ocultas que otorgó póstumamente el honor a Jackson, quien falleció en 2005, y a sus colegas de “Figuras Ocultas” Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Christine Darden.

Las mujeres, que trabajaban en el Centro de Investigación Langley de la NASA en Virginia, eran las llamadas “computadoras humanas” que realizaban complejos cálculos que hicieron posible el viaje espacial.

En la película, gracias a los cálculos de estas científicas, John Glenn se convirtió en el primer astronauta estadounidense en hacer una órbita completa de la Tierra. Pero la brillante carrera de estas científicas fue determinante para el vuelo del Apolo 11, nave que llegó a la Luna en 1969, y jugaron papeles fundamentales en las pruebas de aviones de la Segunda Guerra Mundial, la investigación de vuelos supersónicos y el envío de las sondas Voyager para explorar el sistema solar.

Las mujeres negras era segregadas en las instalaciones de la NASA

La senadora demócrata Kamala Harris, una de las legisladores que presentó el proyecto de ley para que se les otorgara la Medalla del Congreso afirmó que esas mujeres son una inspiración para las mujeres negras en todo Estados Unidos.

“Los logros innovadores de estas cuatro mujeres, y de todas las mujeres que contribuyeron al éxito de la NASA, nos ayudaron a ganar la carrera espacial pero permanecieron en la oscuridad demasiado tiempo”, dijo entonces Harris en un comunicado de prensa.

Las computadoras humanas del filme.

Las computadoras humanas del filme.

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