ÚNETE “Que nadie se quede atrás”, 16 días de activismo

Staff/GC
Posted on noviembre 25, 2017, 7:00 am

ONU Mujeres, junto con entidades asociadas, celebrará cientos de eventos en todas partes del mundo con el fin de fomentar las iniciativas para poner fin a la pandemia que afecta a una de cada tres mujeres.

El 25 de noviembre -Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer- marcará el inicio de esta serie de actividades. Se organizarán desde marchas, flashmobs y conciertos hasta partidos de futbol y rugby; además, se iluminarán de naranja edificios emblemáticos para atraer la atención durante los 16 Días de activismo contra la violencia de género (25 de noviembre-10 de diciembre).

Este año, la conmemoración coincide con la movilización sin precedentes de millones de personas unidas con la etiqueta #MeToo (#YoTambién) y otros mecanismos en la creciente protesta mundial contra el acoso y la agresión sexual.

Las Naciones Unidas celebran la iniciativa 16 Días, que moviliza tanto a actores gubernamentales como al público en general, en el marco de la campaña del Secretario General ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres para 2030. Se ha elegido el color naranja para la campaña ÚNETE, ya que simboliza la esperanza de un mundo sin violencia.

Se insta a todas las personas a “Pintar el mundo de naranja” y a cumplir con su parte para poner fin a la violencia contra las mujeres y llevar la protesta a la acción. En 2016, se logró la participación récord de 105 países.

El tema de este año, “Que nadie se quede atrás: Pongamos fin a la violencia contra las mujeres y niñas”, se hace eco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Subraya el hecho de que si bien no hay ninguna mujer ni ninguna niña que esté inmune ante las vulnerabilidades y los riesgos, estos son peores para algunas de ellas. Identificar a las mujeres y niñas más marginadas es esencial para poder llegar a ellas y brindarles la respuesta adecuada.

A modo de ejemplo, las personas migrantes, refugiadas y desplazadas internas son quienes se encuentran más expuestas a la violencia sexual. Además, a menudo carecen del reconocimiento del Estado, lo que las deja sin acceso a los servicios sanitarios o sociales, a la justicia y a la protección policial. Las mujeres indígenas y aquellas pertenecientes a minorías étnicas o raciales enfrentan a menudo los niveles más elevados de discriminación, que atañe las dimensiones sociales, políticas y económicas. Al mismo tiempo, las mujeres con discapacidades y aquellas asentadas en áreas rurales enfrentan obstáculos en materia de infraestructura y comunicación.

“Todas y todos tenemos derecho a vivir la vida sin violencia o la amenaza de la violencia. Esto es cierto para todas las personas, sin tener en cuenta su género, su edad, su raza, su religión, su origen étnico o casta, independientemente de su nivel de ingresos, su orientación sexual, su estado serológico respecto del VIH, su ciudadanía, el lugar donde vivan o cualquier otro rasgo de su identidad”, afirmó Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres.

“La esencia del tema de hoy de ‘Que nadie se quede atrás’ es que nadie se quede fuera. Esto significa contar con las mujeres y las niñas en pie de igualdad e incluirlas en todos los asuntos que las conciernen,” agregó.

La violencia no sólo produce consecuencias negativas en quienes la sufren, sino también en sus familias, la comunidad y la sociedad en su conjunto. Asimismo, implica un elevado costo económico para la sociedad. Sin embargo, la violencia contra las mujeres y las niñas no es inexorable, sino que puede evitarse con un enfoque integral que incluya la aprobación e implementación de leyes que protejan a las mujeres y las niñas, y el impulso de iniciativas para enjuiciar a quienes cometan delitos.

En el mundo

Como en años anteriores, se iluminarán de naranja edificios y monumentos emblemáticos para reclamar un futuro libre de violencia. En esta ocasión, se iluminarán los parlamentos de Bangladesh, Liberia y Marruecos, el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, el teatro La Scala de Milán, el ayuntamiento de Bogotá, el Teatro Nacional de Argel y la Montaña de la Mesa en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

El personal de las compañías aéreas TACV de Cabo Verde y Binter llevará prendedores naranjas; se pintarán de naranja los coches del metro en Santiago de Chile y los autobuses en Da Nang (Viet Nam); y los partidos de fútbol del campeonato nacional de Marruecos portarán también el color naranja.

Entre los otros eventos previstos para los 16 Días de activismo, se incluyen una obra de ballet en Kosovo, una carrera de 5 km en Ecuador, el descubrimiento de murales en Guatemala, conferencias públicas en distintas universidades de Kirguistán, un campeonato de críquet en Indonesia, y la presentación de la fuerza policial sobre políticas de género en Uganda.

Formas de violencia

ONU Mujeres describe que la violencia contra mujeres y niñas tiene muchas manifestaciones, incluyendo formas que podrían ser más comunes en escenarios, países y regiones específicos.

La violencia contra las mujeres se manifiesta por sí misma a nivel físico, sexual, emocional y económico. Las formas de violencia más universalmente comunes incluyen la violencia doméstica y violencia dentro de la pareja, violencia sexual (incluyendo la violación), acoso sexual y violencia emocional/psicológica. Asimismo, la violencia sexual es una táctica de guerra y una secuela de situaciones de emergencia que es común en los países y áreas afectadas.

Otras formas extendidas a nivel mundial incluyen: explotación sexual, trata y prácticas tradicionales nocivas tales como la mutilación genital femenina/amputación de órganos genitales (FGM/C), así como el matrimonio forzado y el matrimonio precoz.

– Formas de violencia menos documentadas incluyen:

– Crímenes cometidos en nombre del “honor”.

– Feminicidio.

– Selección prenatal del sexo.

– Infanticidio femenino.

– Abuso económico.

– Violencia política.

– Abuso contra ancianas.

– Violencia relacionada a la exigencia de dote.

– Ataques con ácido.

“Grupos particulares de mujeres y niñas tales como mujeres miembros de minorías raciales, étnicas y sexuales; mujeres con HIV positivo; mujeres migrantes y trabajadoras indocumentadas; mujeres con discapacidad; mujeres prisioneras y mujeres víctimas de conflicto armado o de situaciones de emergencia, pueden ser más vulnerables y experimentar múltiples formas de violencia debido a complicadas formas de exclusión socio económica y discriminación”, señala ONU Mujeres.

Durante la conmemoración del Día Internacional de Eliminación de la Violencia contra la Mujer en la ONU.

Durante la conmemoración del Día Internacional de Eliminación de la Violencia contra la Mujer en la ONU.

Los perpetradores de la violencia pueden incluir al Estado y sus agentes, miembros de la familia (incluyendo esposos), amigos, pareja íntima u otros parientes así como extraños.

Los entornos

La violencia contra las mujeres y niñas ocurre en variados escenarios tanto públicos como privados, incluyendo el hogar, espacios dentro de las comunidades tales como las escuelas (dentro y alrededor de ellas), en las calles o espacios abiertos (por ejemplo, mercados, transporte público), centros de trabajo (por ejemplo, oficinas, granjas y fábricas); instituciones manejadas por el Estado o instituciones asistenciales tales como prisiones, estaciones policiales o instalaciones donde ser brindan servicios de salud y bienestar social. Asimismo, las áreas asignadas para refugiados y personas discapacitadas o zonas relacionadas a conflictos armados, tales como bases o complejos militares, frecuentemente son sitios de violencia. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2006)

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