Yemen, la guerra olvidada

Staff/GC
Posted on diciembre 31, 2020, 6:00 am

Al menos 26 muerto s y medio centenar de heridos dejó este miércoles un atentado perpetrado en el aeropuerto de Adén, la segunda ciudad de Yemen y la capital provisional del Gobierno internacionalmente reconocido de este país en guerra. El ataque se produjo justo cuando arribaban al país en un avión procedente de Riad, los ministros del nuevo gobierno nombrado el pasado 18 de diciembre.

La cadena de televisión saudí Al Arabiya transmitía en directo la llegada del nuevo Gobierno cuando se produjeron tres explosiones sucesivas. Las imágenes mostraron cómo algunos pasajeros que estaban en la escalerilla del avión regresan corriendo al interior, mientras que los responsables y periodistas que se encontraban en la pista corren despavoridos. La cámara gira hacia la terminal donde se observa una humareda, mientras se oyen varias detonaciones de varias ametralladoras.

 

De acuerdo con el diario El País, fueron tres proyectiles de mortero los que explotaron matando casi de inmediato a 26 personas. Medio centenar más han resultado heridas. La mayoría de las víctimas se encontraban dentro del edificio de la terminal donde impactaron los cohetes. Mientras que la delegación oficial, incluido el primer ministro, Maeen Abdulmalik Saeed, y el embajador saudí en Yemen, Said al Jaber, se encuentran a salvo en el Palacio de Gobierno.

Yemen, uno de los países árabes más pobres del mundo, lleva tres años azotado por una cruenta guerra civil.

Los continuos combates han dejado al país al borde de una hambruna devastadora que, según Naciones Unidas, podría afectar a hasta 14 millones de personas, según un reporte que cita la BBC. Organizaciones de ayuda como Save the Childen creen que unos 85 mil niños menores de 5 años han muerto en estos tres años por el hambre.

¿Cómo se inició la guerra?

El conflicto tiene sus raíces en la Primavera Árabe de 2011, cuando un levantamiento armado forzó al presidente Ali Abdullah Saleh, dejar el poder en manos de su vicepresidente.

Se suponía que la transición política llevaría la estabilidad a Yemen, pero el presidente enfrentó diferentes problemas, entre ellos los ataques por parte de al Qaeda y de un movimiento separatista en el sur, la corrupción, la inseguridad alimentaria y el hecho de que muchos militares seguían siendo leales a Saleh.

El movimiento hutí, que defiende a la minoría chiita zaidí de Yemen y luchó en varias rebeliones contra el presidente Saleh en la década pasada se aprovechó de la debilidad del nuevo presidente para tomar el control de la norteña provincia de Saada y zonas cercanas.

Desilusionados por la transición, muchos yemeníes, sunitas incluidos, apoyaron a los hutíes, y a finales de 2014 y principios de 2015 los rebeldes tomaron Saná, la capital, dando un golpe de estado y forzando a Hadi a irse al exilio.

¿Qué bandos se enfrentan en el conflicto?

El conflicto escaló dramáticamente en marzo de 2015, cuando Arabia Saudita y otros ocho países árabes, mayoritariamente sunitas y apoyados por Estados Unidos, Reino Unido y Francia, lanzaron ataques aéreos contra los hutíes con el objetivo declarado de restaurar el gobierno de Hadi.

La coalición temía que el éxito de los hutíes diera a Irán, rival regional y país mayoritariamente chiita, un punto de apoyo en Yemen, vecino del sur de Arabia Saudita.

El hombre que perdió a 27 familiares en un ataque aéreo en Yemen. Arabia Saudita dice que Irán está apoyando a los hutíes con armas y soporte logístico, una acusación que Irán niega.

Ambos bandos se han visto asediados por las luchas internas. Los hutíes rompieron con Saleh y combatientes suyos lo mataron en diciembre de 2017.

En 2015 las tropas de la coalición lograron establecerse en la ciudad sureña de Adén y expulsaron a los hutíes y sus aliados de gran parte del sur del país. Aunque el gobierno de Hadi se estableció de forma temporal en Adén, el presidente continúa en el exilio.

Los hutíes, mientras tanto, no han podido ser expulsados de Saná y han logrado mantener un asedio en la ciudad sureña de Taiz desde donde disparan cohetes y artillería a través de la frontera hacia Arabia Saudita.

¿Cuál ha sido el costo humano?

La situación en Yemen es, según Naciones Unidas, el peor desastre humanitario causado por el hombre. Más de 6 mil 800 civiles han muerto y al menos 10 mil 700 han resultado heridos desde marzo de 2015, dice la ONU. La guerra lleva más de tres años y en ella han muerto 6 mil 500 personas.

Cerca de 75% de la población (22,2 millones de personas) necesitan asistencia humanitaria urgente, incluidos 11,3 millones en situación grave que requieren ayuda inmediata para sobrevivir.

Las agencias de inteligencia occidentales consideran que alQaeda en la Península Arábiga es la rama más peligrosa de al Qaeda por su pericia técnica y alcance mundial, y por eso hay preocupación por el surgimiento de afiliados de Estado Islámico en Yemen, uno de los países más pobres del mundo, vive varias guerras simultáneas.

Al enfrentamiento entre los Huthi (que controlan el noroeste del país y la capital, Saná) y el Gobierno legítimo apoyado por Arabia Saudí, se suma el que opone a los separatistas del sur con quienes defienden un Yemen unido. Precisamente con la intención de cerrar esa brecha y reforzar el frente anti Huthi, el presidente Abdrabbo Mansur Hadi, refugiado en Riad, nombró hace dos semanas un gobierno de unidad nacional que integra también a los separatistas.

El Gobierno de Hadi se instaló nominalmente en la ciudad portuaria de Adén en 2015, cuando los Huthi le echaron de la capital Saná. Sin embargo, el respaldo de los separatistas del sur frente a esa milicia decayó en cuanto lograron frenar su avance. Desde entonces, los secesionistas han chocado repetidamente con las fuerzas gubernamentales.

A principios de este año, el Consejo de Transición del Sur, que no oculta su objetivo de recuperar la independencia que el sur del país tuvo hasta 1990, proclamó desde Adén la autodeterminación en las áreas bajo su control. La medida desató enfrentamientos con las fuerzas de Hadi, debilitando el frente anti Huthi y complicando los esfuerzos de la ONU para alcanzar un alto el fuego. El enviado especial del secretario general de la ONU para Yemen, Martin Griffiths, ha calificado el atentado de este miércoles como un “acto de violencia inaceptable”.