Cuando la agonía se vuelve historia

Staff/GC
Posted on junio 14, 2019, 9:03 pm
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El Parque Jurásico de Toronto ya era un hervidero cuando al cronómetro sólo le faltaban 9 décimas de segundo para decretar a los Raptors como los nuevos campeones de la NBA.

El triunfo se consumó un par de jugadas después y de inmediato se le calificó de “histórico”, tal vez porque es la primera ocasión que el campeonato rebasa las fronteras estadounidenses; tal vez porque es el primero de la franquicia canadiense, tal vez por el enfrentamiento feroz expuesto en la duela, tal vez porque la escuadra de Ontario mantuvo los pies en la tierra, tal vez por el drama, por la euforia, por las expresiones de humanidad, de juego limpio.

Si la historia es una ciencia que recopila cantidades generosas de información no para amar el pasado ni para desentendernos de él, pero sí para otorgar al ser humano la capacidad de discernir sobre los acontecimientos, entonces los aficionados de Toronto y los entusiastas del basquetbol, en un futuro, podrán explicarse que en la Oracle Arena de Oakland ocurrió una hazaña que (espero) contribuyó a hacer de sus sociedad un mejor espacio de convivencia.

Todo definido en 9 décimas de segundo, en el grito atorado en la gargantas de los fieros jugadores de Toronto para exaltar que ese grupo, en su gesta, será recordado en el futuro, que Kyle Lowry, Danny Green, Kawhi Leonard, Pascal Siakam y Marc Gasol hicieron historia en la duela de Oakland con humildad y talento, con los pies en la tierra y con cabeza fría.

“Todavía no hemos ganado nada”, declaraba antes del quinto juego de la serie Kyle Lowry, cuando Raptors lideraba la serie 3 juegos contra 1 y sólo le faltaba rematar a Golden State en la capital de Ontario. “Ganamos tres juegos. Pero hay que ganar cuatro. Entendemos que Warriors son los campeones defensores y no dejarán la competencia fácilmente”.

El club canadiense se mantuvo humilde y sin adelantar vísperas se enfocó en obtener el resultado, EL resultado que se concretó en el histórico jueves 13 de junio de 2019.

Tierra de dinosaurios

Después de que los Grizzlies de Vancouver se mudaran a Memphis en 2001, los Raptors se quedaron como el único equipo de la NBA en Canadá.

Fundado en 1995, los Raptors han ganado seis títulos de división y llegado a playoffs 11 veces y, desde el jueves 13, un campeonato de la NBA.

Cuando comenzaron a botar la pelota, los Raptors jugaron dos temporadas en el Sky Dome, ahora denominado Rogers Center, mientras se construía su casa, a una estación en metro de distancia.

Los aficionados participaron en 1994 para asignarle un nombre al nuevo equipo. Hubo 10 nombres finalistas: Castores, Bobcats, Dragones, Grizzlies, Cerdos, Escorpiones, T-Rex, Tarántulas, Terriers y Raptors.

Se optó por el de Toronto Raptors y se dio a conocer en la televisión nacional canadiense.

De acuerdo con The Canadian Encyclopedia el nombre podría haber sido influenciado por la popularidad del exitoso filme de Steven Spielberg Jurassic Park (1993), aunque el Royal Ontario Museum cuenta con una enorme galería con un montón de especímenes de dinosaurios icónicos.

La óptica…

Afincados en esas tierras, los atletas con casaca roja llegaron a la Oracle Arena luego de una brega de 24 años a sostener una batalla que no dio cuartel a ninguna de las escuadras. Más de 20 veces cambió el liderato del encuentro. Ya estaba Toronto arriba en el marcador, ya se lo arrebataba Golden State con certeros triples de Stephen Curry y Draymond Green, grandes jugadas de Klay Thompson y remates de Andre Iguodala.

Pero señora calamidad estaba sentada del lado de Warriors. A la lesión que sufrió Kevin Durant en el quinto juego, se sumó la lesión de rodilla de Klay Thompson en el sexto.

El rompecabezas de Golden State estaba incompleto, aunque al final tuvieron una oportunidad de oro en manos Stephen Curry, quien si encestaba de 3 habría mandado a la serie a un séptimo juego. En una accidentada jugada le llegó la pelota y su disparo incómodo pegó en el aro.

La bola quedó en manos de Toronto hasta que se llegó a las 9 décimas de segundo finales.

El equipo canadiense sí estaba completo, tenía, como explica Michael Jordan, uno de los basquetbolistas más grandes de toda la historia, en “Mi filosofía del triunfo”:

“¿De dónde obtener confianza si la única medida del éxito es llegar a ser médico? Si usted lo intenta con toda su capacidad y no llega a ser médico, ¿significa esto que su vida es un fracaso? Por supuesto que no.

“Todos los pasos preliminares son como las piezas de un rompecabezas. Al unirse forman una imagen. Si el rompecabezas llega a completarse usted ha logrado su propósito. Si falta una pieza, no se desanime.

“Si ha hecho su mayor esfuerzo habrá logrado muchas cosas a lo largo del camino. No todos pueden completar la imagen. No todos llegarán a ser el mejor vendedor o el más grande jugador de basquetbol. Pero sí se convertirá usted en uno de los mejores, en hombre de éxito”.

En el sexto y decisivo partido en Oakland, los Raptors se impusieron por un agónico 110-114, mostrando que estaban bien focalizados en el encuentro en que completarían su rompecabezas.

“Ha pasado mucho tiempo, no estaría aquí si no fuera por estos muchachos”, dijo Kyle Lowry después de la victoria. Kawhi Leonard agregó: “Seguí trabajando duro y tenía mi mente puesta en esta meta”.

Habrá que esperar con los años cómo será recordada la batalla de la Oracle Arena:

Si desde la óptica de la derrota, que fue vendida cara por parte de los Warriors, pues aun sin sus estrellas dieron una batalla que mantuvo a raya al equipo de Canadá, una batalla que se definió en los últimos segundos y que sólo un equipo con estirpe podría derrotar a unos atletas que hicieron valer su nombre de “Guerreros”.

O desde la óptica del ganador. Desde la épica en la duela y los tiros certeros del final o desde la óptica de un niño de Camerún, que nunca soñó con vivir un momento como ese.

“No pensé que fuera posible”, declaró Pascal Siakam. “Y creo que muchos chicos piensan que es imposible. Pero ahora estoy yo aquí, diciéndoles ‘mírenme, yo era un muchachito flacucho de Camerún, y miren dónde estoy… campeón de la NBA’”.

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