‘Sé en lo que me estoy metiendo’

Staff/GC
Posted on diciembre 18, 2019, 7:51 pm

El 11 de septiembre de 2014 se selló la denominada Misión 16 de los Diablos Rojos del México.

Ese día, más de 25 mil personas observaban el vuelo de una pelota de 108 costuras por el jardín derecho del “Infierno Solar”, como llamaban los fanáticos de los Diablos al foro de la Ciudad Deportiva, entonces casa de los pingos.

La pelota de 108 costuras fue puesta a volar por el joven Juan Carlos “Haper” Gamboa sobre la barda entre el central y el derecho y decretar a los Diablos Rojos del Mexico como campeones 2014 de la Liga Mexicana de Beisbol.

Un equipo lleno de peloteros talentosos.

Miguel Ojeda, “El Negro” de Guaymas, entonces timonel de los Diablos y nombrado Manager del Año por la LMB, tuvo claro que, para llegar a ese instante tenía que hacerlo acompañado de las capacidades del “Toro” Macías, Ty Gainey, Luis Fernando Méndez, Víctor Bojórquez y “El Borrego” Sandoval.

Ellos explotarían las facultades de Gamboa, John Lindsey, Alejandro Ortiz, Emmanuel Ávila, Jesús Fabela, Iván Terrazas, Japhet Amador, Ramón Urías, Carlos Figueroa, Douglas Clark, Arturo López y Manny Acosta, entre otros, para alcanzar el campeonato 16 de la organización.

Ese equipo también estaba conformado por un beisbolista que era un dolor de cabeza para los aficionados rojos cuando militaba en los Tigres y en Laguna. Era Sergio Omar Gastélum.

Ese 11 de septiembre de 2014, Sergio Omar fue una de las piezas fundamentales en la férrea pelea que los Diablos sostuvieron contra los Pericos de Puebla. “El Güero” inició el ataque en el cierre de la novena, luego de ser rebasados por los poblanos en la parte alta y antes ya había conectado un cuadrangular por el jardín izquierdo.

Esa noche de 2014, como campeón Diablo, Gastélum despidió el estadio en el que se coronó campeón con Tigres en el año 2000.

La Broma

En la actualidad, Miguel Ojeda es presidente adjunto de la organización de los Diablos, y Sergio Omar ha tenido destacadas participaciones como manager de los Guerreros de Oaxaca y Yaquis de Ciudad Obregón en la Liga del Pacífico.

Un día el “Güero” recibió una llamada telefónica de su amigo Miguel Ojeda. En tono de broma lo invitaba a tomar las riendas de los Diablos Rojos.

Gastélum cuestionó al “Negro” de Guaymas si estaba bromeando; no, no era broma. Sergio Omar Gastélum se convirtió así en el nuevo timonel de la novena escarlata de la Ciudad de México.

“Cuando me dieron noticia me puse muy contento, la compartí con mi familia. Rápidamente se me vino el campeonato del 2014. Era un campeonato con mucho significado para nosotros, ya que ese año se llamó ‘la renovación’.

“Sé lo que caracteriza a esta organización, a este equipo. Sé en lo que me estoy metiendo, es una gran responsabilidad. Agradezco que hayan confiado en mi persona”, declaró el oriundo de Ciudad Obregón, Sonora, quien este 17 de diciembre fue presentado como el responsable de llevar a buen puerto los objetivos que se trace la organización escarlata para la temporada 2020.

Como en aquel 2014, cuando se debió sortear la aduana de los sinsabores al cortar jugadores, Miguel Ojeda declaró que no fue una decisión fácil prescindir de los servicios de Víctor el “Flamingo” Bojórquez.

“Las decisiones son difíciles, Víctor es un gran amigo mío, compañero de muchos años, pero estamos buscando la manera de lograr nuevos objetivo; obviamente, campeonatos. Para este año 2020 y crecemos que muchos más, Sergio Omar Gastélum será nuestro manager”, declaró Ojeda.

Tras darle la bienvenida, afirmar que el nombramiento significa crecimiento personal y para la organización, Miguel Ojeda pidió al obregonense compartir la magia que ha caracterizado a los equipos que ha dirigido.

Gastélum señaló que los Diablos deben retomar el liderato en la Liga.

“Siempre debe estar en los primeros planos y para ello se debe trabajar con pasos bien firmes, con mucho respeto hacia el rival… trabajando se logran cosas muy positivas. Me llena de orgullo estar  otra vez vestido con la camiseta roja, la cual voy a portar con mucha responsabilidad; espero el apoyo de todos ustedes porque también ustedes hacen el equipo de los Diablos Rojos”, dijo a los aficionados en su presentación.

Del 2014 al 2019

El nuevo manager escarlata, quien tiene trazado el objetivo de hacer a los Diablos un equipo protagonista durante la temporada 2020 de la LMB, reveló que no le gusta tanto el beisbol de poder.

“Me gusta más la rapidez, me gusta tener herramientas para fabricar una carrera; cómo, de muchas maneras, traer esa carrera al plato. El poder sí lo debes tener, pero no me caracterizo por tener mucha gente de poder. Me gusta mucho la velocidad, me gusta mucho correr, hacer jugadas. Claramente nuestro parque (el estadio Alfredo Harp) es para bateadores; pero de igual manera, si nosotros conformamos un equipo balanceado, tanto en poder con un poquito de velocidad vamos hacer muchas carreras en los juegos”.

Recordó que en el 2014 Miguel Ojeda era el manager de los Diablos y los jóvenes de entonces no tenían experiencia acumulada. “Hoy son todos unos adultos, tienen mucha experiencia, eso para nosotros va a ser más fácil poder contar con ellos. En ese año 2014, por  primera vez se les daba la oportunidad para que  jugaran de diario y era una gran responsabilidad para ellos y hoy son una realidad. Poder contar con ellos va a ser más fácil y aparte tengo muy buena amistad con los jugadores, con todos”.

Aclaró que aunque existe la familiaridad con los peloteros, la temporada no será del todo sencilla, “va a ser difícil, todas las cosas son difíciles, pero para mí un punto a favor es poder estar aquí en este equipo. Los muchachos, los elementos que tiene los Diablos son ideales para ganar un campeonato, simplemente es cuestión de tiempo, y creo que el 2020 será para los Diablos Rojos.

“La gran ventaja que tengo aquí con ellos es que conozco a todos; jugué con la mayoría de ellos, fui compañero de ellos y saben de mi persona, saben el perfil que me gusta manejar. Conozco no tanto al pelotero, conozco más a la persona. Para mí va a ser más fácil poder sacarles el 100%. Vamos a brindarles una nueva cara de juego para que ellos también se atrevan a hacer las cosas”.

Desatacó que la base mexicana de los Diablos es muy sólida y considera que están completos con los jugadores de posición y podrían buscar dos bateadores extranjeros, aunque tienen jóvenes en formación con posibilidades de jugar diario y tiene nombres para que lo acompañen en el cuerpo técnico.

Reiteró que se encuentra contento con el nombramiento y admitió que también lo entristeció dejar Oaxaca.

“Me  voy triste de Oaxaca porque han hecho muy buenas cosas en la organización. Pero todos sabían que era mi sueño llegar a los Diablos Rojos. Nunca pensé que fuera tan rápido. Estoy muy contento de estar nuevamente aquí, a la casa de los Diablos. Esto es un sueño para mí, hoy se hace realidad. Le digo a toda la afición que no los voy a defraudar; desde ya me puse a trabajar para formar al mejor equipo para la temporada venidera con el único objetivo de ir por el campeonato”.

22 temporadas a cuestas

La presentación de Sergio Omar como nuevo manager de los Diablos Rojos del México estuvo encabezada por Othón Díaz, presidente ejecutivo, Miguel Ojeda, presidente adjunto, y Francisco Minjarez, director deportivo de los Rojos.

Sergio Omar Gastélum tomó la alternativa como manager de los Guerreros cuando faltaban 26 juegos para culminar el calendario regular de la temporada 2018.2 de la LMB y no solo metió a la postemporada a Oaxaca, sino que los llevó a la conquista del campeonato de la Zona Sur y al subcampeonato de la Liga Mexicana. En ese mismo año también debutó como manager en la Liga Mexicana del Pacífico dirigiendo a los Yaquis de Ciudad Obregón, llevando a la tribu a culminar con el mejor récord de la LMP con 37 triunfos por 29 descalabros, labor que le valió ser nombrado Manager del Año en la LMP.

Originario de Ciudad Obregón, Sonora, Sergio Gastélum debutó como jugador en la Liga Mexicana de Beisbol con los Tigres en 1995, vio acción como jugador activo durante 22 temporadas defendiendo las franelas de los Tigres, Torreón, Oaxaca y el México, su grandes características como jugador fueron la entrega, la pasión y el profesionalismo que imprimió siempre al estar dentro del diamante, y esas mismas características son las que exige a sus jugadores y que lo han llevado a ser un timonel ganador en su corta pero meteórica carrera como manager.

Como jugador tuvo una exitosa carrera de 22 temporadas vistiendo las franelas de los Tigres, Vaqueros Laguna, Guerreros de Oaxaca y Diablos Rojos del México, con la Pandilla Escarlata fue campeón en el 2014, además de tener cuatro títulos de Liga Mexicana. Su porcentaje de bateo de por vida fue de .314 en 1,675 juegos en la LMB.

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