Tejocote, el invitado mal visto de la fiesta

Staff/GC
Posted on diciembre 21, 2019, 7:00 am

Los mexicanos somos afortunados porque disfrutamos cada mes de la fruta que le toca subirse a los “aparadores”, para de ahí pasar a la báscula y luego a nuestras mesas. Y en ocasiones esperamos con ansias que llegue la temporada específica para disfrutar la granada china, la de los cítricos para entrarle a las naranjas, mandarinas o toronjas; esperamos agosto para despacharnos ciruelas y duraznos, mango o papaya, piña, uvas o tunas; agosto o septiembre para comenzar a empacarle a las manzanas, julio a las sandías o al melón.

Pero pocos, muy pocos, están con la ilusión de la llegada de diciembre para poder degustar tejocotes; incluso es la fruta menos peleada cuando se revienta la piñata.

Sin embargo, el tejocote, de acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), es un fruto que aporta un gran valor nutricional gracias a su alto contenido de calcio, que fortalece huesos y dientes, hierro (necesario para producir hemoglobina, la proteína que da el color rojo a la sangre y transporta oxígeno), complejo B, indispensable para el buen funcionamiento del sistema nervioso, así como para el cuidado de la piel, uñas y cabello. “Por tal motivo, es empleado para preparar remedios caseros contra la gripe, tos, malestares estomacales, entre otros”.

También conocido como manzanita de indias, el nombre de tejocote proviene del náhuatl “texócotl”, tetl (duro) y xocotl (fruto agrio) que significa “fruto duro de sabor agrio” y las culturas prehispánicas, informa la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, utilizaban el tejocote para preparar múltiples remedios y curar distintas dolencias, como enfermedades digestivas (diarrea, amibas, disentería, dolor de estómago), también los corajes eran tratados con una mezcla de las hojas y corteza del árbol de tejocote administrada vía oral; enfermedades respiratorias (tos, pulmonía, bronquitis, resfrío y dolor del pulmón); el tejocote podía acompañarse con flor de sauco, cáscara de chirimoya, cáscara de lima, ocote, canela o eucalipto.

Entre otros tratamientos en los que se utilizaba al tejocote era para bajar de peso, como diurético, antiespasmódico, para mejorar la circulación coronaria y para moderar las contracciones en caso de taquicardia.

Agricultura aporta un dato curioso: En Michoacán, el tejocote se utiliza para curar lo “chipil”, una afección de la etapa infantil que se presenta cuando la madre del niño se encuentra embarazada y se caracteriza por llanto continuo de los niños, pérdida de peso, su piel se torna amarilla y la falta de apetito; esta es tratada con tés hechos con las hojas de esta pequeña fruta.

Entre los beneficios del consumo de tejocote, el SIAP señala que favorece la coagulación sanguínea; aporta altos contenidos en vitamina C y calcio; fortalece el sistema inmunológico, es rico en vitaminas del complejo B. “Es un alimento ideal para los diabéticos, disminuye los niveles de glucosa en la sangre”.

Este fruto es utilizado en la preparación de licores, dulces típicos como ates, jaleas, mermeladas y conservas.

Ahora que sabes de sus propiedades, no el hagas el feo cuando te salga una de esas bolitas frutales originaria de México en el ponche.

El Ponche, Bebida para el Cuerpo y el Espíritu

Integrante de la familia de frutas que conforman el tradicional ponche decembrino, el tejocote se mezcla con guayabas, manzana, mandarinas, naranja, peras, caña de azúcar, ciruela pasa, pasas, tamarindo y otros complementos que le confieren el sabor de la época de las festividades de fin de año.

Acompañado de canela, piloncillo y, por supuesto (esto es opcional), mezcal, tequila, ron o aguardiente, el ponche es una bebida que regularmente se toma muy caliente, por eso reconforta al cuerpo durante los fríos invernales y las fiestas navideñas.

El origen del nombre proviene del hindi “pãc”, que significa cinco, correspondiente al número de ingredientes que originalmente lo componían (aguardiente de vino de palma, azúcar, limón, agua y té); posteriormente se derivó del inglés “punch” una vez introducido en Inglaterra.

En México, los ingredientes del ponche de frutas varían de acuerdo a la región; por ejemplo, en Colima utilizan para su preparación guayaba, tamarindo, piña y canela; sin embargo, la receta más difundida mezcla tejocotes, caña de azúcar, tamarindo, guayaba, manzana, pera, uva y ciruela pasa, flor de jamaica para dar color, piloncillo para endulzar, y canela para aromatizar.

Su preparación es muy sencilla, pues todos estos ingredientes se fusionan en el hervor de una olla tradicionalmente de barro o de peltre. En algunos lugares se acostumbra poner “el piquete” al ponche desde su elaboración.

Ademas de ser una bebida tradicional y deliciosa, el ponche de frutas también es nutricional y un excelente aliado contra las enfermedades de la temporada invernal.

Agricultura informa que los ingredientes del ponche aportan vitamina A, vitamina C, y complejo B que, entre otras cosas, benefician al sistema nervioso.

“México produce todas las frutas del ponche, aunque las básicas son: manzana y guayaba, ambas en la variedad criolla, de las que tenemos una producción de más de 38 mil y más de 300 mil toneladas, respectivamente, de tejocote poco más de 5 mil toneladas.

“Esta deliciosa bebida hecha con productos cosechados en el campo mexicano, tiene un alto valor nutricional, además de ser rico en vitaminas A y C que nos ayudan a prevenir enfermedades respiratorias”.

Así, el ponche no puede faltar en las fiestas decembrinas, ni -ahora que lo sabes- el tejocote.

Una Receta

Aunque hay muchas recetas, la Agencia de Servicios a la Comercialización​ y Desarrollo de Mercados Agropecuarios nos comparte esta manera de prepararlo:

En una olla calienta agua, agrega hojas de jamaica, canela, azúcar y piloncillo, cuando se disuelvan estos ingredientes retira las hojas de jamaica.

Posteriormente incorpora las frutas y las especies, siempre añadiendo primero las frutas de consistencia más dura y posteriormente las frutas más subes.

Puedes iniciar con las cañas y los tejocotes, después integra las manzanas, las peras, las naranjas, las mandarinas y las guayabas, por último incorpora clavos de olor, ciruelas pasas, pasas y tamarindo.

Finalmente deja hervir hasta que las frutas tengan una consistencia suave. Sírvelo caliente o frio y con un poco alcohol de tu preferencia, si así lo deseas.

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