Al diablo los acuerdos

Staff/GC
Posted on abril 10, 2020, 11:07 pm

La intentona de alcanzar una salida consensuada a la crisis económica fracasó y fracturó la relación entre grupos empresariales con el presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Mientras el mandatario ha puesto énfasis en la creación de dos millones de nuevos empleos y acercar los programas sociales a 22 millones de beneficiarios, las cámaras empresariales han demandado un acuerdo nacional, salario especial para los trabajadores de las empresas que no puedan reiniciar actividades; acelerar la devolución del IVA; ampliar el plazo para la realización de las declaraciones anuales, así como ajustar pagos al IMSS, Infonavit e ISR.

Propuesta de las cámaras empresariales.

Propuesta de las cámaras empresariales.

La ruptura ocurrió el lunes 6, un día después de que el tabasqueño presentara su plan para reactivar la economía en un solitario Palacio Nacional.

Sencillamente no llegaron a nada, y comenzó la confrontación.

Mientras López Obrador presumía el respaldo a su proyecto por parte de los magnates Carlos Slim, Alberto Baillères y Germán Larrea, Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), explotó en Twitter acusando que “ante la imposibilidad de lograr acuerdos con el Presidente López Obrador, más de 4,000 líderes empresariales de todo el País convocados por las doce organizaciones del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), dialogamos sobre las acciones a impulsar para cuidar la salud y el ingreso de las familias de México”.

Carlos Salazar, presidente del CCE, incluso advirtió que la eventual pérdida de cientos de miles de empleos será responsabilidad de López Obrador.

Carlos Salazar, presidente del CCE.

Carlos Salazar, presidente del CCE.

«Si esto no funciona (el plan económico de AMLO) tendremos un 10 por ciento de disminución del Producto Interno Bruto y más de un millón de desempleados con las tragedias humanas que implica. Y el único, el único responsable es el que cerró la puerta”, señaló el líder empresarial. “Hoy el Gobierno federal sigue sin abrir la puerta a esta propuesta solidaria con las y los trabajadores. Exigimos que la autoridad asuma su responsabilidad frente a esta contingencia y actúe con estricto apego a derecho. Nadie puede actuar por encima de la ley, menos en circunstancias como las actuales”.

Y ya en el terreno del choque directo, planteó a quienes demandan la remoción del Presidente que se organicen con miras al 2022, cuando se llevará a cabo el ejercicio de revocación de mandato.

“Si alguien cree que ésa es la forma, por favor organícense; quisiera también la parte política del país saliera a hacer su trabajo, nuestro trabajo es apoyar a las pymes, salvar los empleos, ¿creen ustedes que se va a lograr algo por salir y decir que se vaya? Si es lo que queremos, pues unámonos, nomás que tenemos que tener a 30 millones de mexicanos detrás de nosotros”, expuso.

La respuesta del Ejecutivo no se hizo esperar.

López Obrador acusó que existe un grupo de grandes empresarios que han despedido a trabajadores en medio de la contingencia sanitaria.

“Por el coronavirus, vamos a decir, han sido dados de baja 346 mil (trabajadores). Pero esta actitud de sacar raja de una circunstancia, por ejemplo, de afectar a los trabajadores es recurrente”.

Además de rechazar la propuesta de la IP de diferir el pago de impuestos, el mandatario reviró señalando que pedirán al líder del CCE que ayude al gobierno hablando con los dueños de las grandes empresas que deben dinero a la hacienda pública.

“Ya le voy a mandar hoy la lista, porque si nos pagan tendríamos muchos más recursos para apoyar a las pymes”, aseguró el mandatario.

Aseguró que existen 15 grandes contribuyentes que deben 50 mil millones de pesos.

En este contexto, Reforma difundió que tan solo Grupo Elektra, matriz de Banco Azteca y propiedad de Ricardo Salinas Pliego, tiene adeudos por más de 32 mil 460 millones de pesos con el SAT, que litiga en tribunales y en la Suprema Corte créditos fiscales.

La Coparmex demandó al Presidente colaborar con medidas que impulsen la protección del empleo “y no sólo a señalar de manera irresponsable. Este no es momento de continuar en la ruta de la polarización social”.

Sin embargo, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, mantuvo viva la hoguera al amagar a las grandes empresas que despidan a trabajadores.

“Si son grandes empresas en la CDMX que tienen toda la posibilidad de seguir dándole su salario a los trabajadores y las trabajadoras, me voy a comunicar personalmente con los responsables de estas empresas, con los dueños; y además, va a haber consecuencias”, afirmó Sheinbaum, quien expuso que se podrían hacer ajustes legales con el propósito de que empresas que no han sido solidarias no puedan instalar más negocios o no tener la oportunidad de instalar más negocios en la capital.

“Podríamos considerar, por ejemplo, que ya no se van a poder poner más de esos negocios en la Ciudad de México, porque podemos instaurar un esquema de que sólo se instalen en la Ciudad de México las empresas socialmente responsables”, dijo. “Si es una gran empresa que tiene posibilidades de pagarle a su trabajador y está despidiendo a sus trabajadores, podríamos considerar, por ejemplo, que ya no se van a poner más de esos negocios en la Ciudad de México”

Por otra parte, informó que los casi 56 mil despidos reportados por el Instituto Mexicano del Seguro Social en la capital ocurrieron en las primeras dos semanas de marzo, antes de la contingencia por el Covid-19 y acusó que 10 grandes compañías despidieron a 12 mil trabajadores y que existen casos de empresas con 600 trabajadores que despidieron a toda la plantilla mientras que otras con tres mil empleados la redujeron al 50%.

Gustavo De Hoyos calificó de “amenaza” las declaraciones de Sheinbaum y dijo que carecían “de fundamento legal y constitucional en un momento crítico en la vida del país en el que se requiere unidad, más que fabricar culpables de una realidad económica que ya era compleja desde antes de que iniciara la contingencia”.

Sheinbaum contestó que Gustavo de Hoyos y las cámaras empresariales deberían generar las condiciones para evitar los despidos.

“Le hago un llamado al presidente de la Coparmex a que él hable con las grandes empresas, y que ayude a que sean precisamente ellas, las que han aumentado su capital durante tantos años, y que qué bueno también porque es bueno tener empresarios en el país y en la ciudad, pero que hoy, que tienen ese capital, para que una parte la utilicen para apoyar a sus trabajadores”.

Pero así como han amenazado desde el gobierno exhibir a los empresarios no solidarios, la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) también amagó con exhibir la carencia de apoyo y su repercusión en empresas cerradas mediante el impulso de la plataforma “Covid-Industrial”.

“Ante la falta de voluntad gubernamental para apoyar a las empresas, a las fuentes de empleo para enfrentar los nocivos efectos económicos del Covid-19, la Concamin pondrá desde hoy en funcionamiento el “Covid-Industrial”, con dos propósitos fundamentales: 1). Continuar aportando estudios y propuestas sólidas acerca del comportamiento de la economía y del estado de las finanzas públicas, en un escenario de alta volatilidad y afectación de las cadenas globales de valor, y 2). Llevar el registro del cierre de empresas y empleos perdidos como consecuencia del Covid-19 y de la falta de apoyos, por rama industrial y entidad federativa. El “Covid-Industrial” ofrecerá informes semanales, el primero de ellos el miércoles 15 de abril”, informó el organismo.

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