Cambiarle el rostro a la justicia

Staff/GC
Posted on febrero 14, 2020, 5:40 pm

La semana pasada, el presidente Andrés Manuel López Obrador, suscribió una iniciativa de reforma, no elaborada por el poder Ejecutivo federal, sino por el poder judicial.

En representación de los ministros de la Suprema Corte, su presidente Arturo Zaldivar se presentó en la conferencia matutina del presidente para formalizar la entrega del documento.

Esta iniciativa plantea cambios a siete artículos constitucionales, propone la expedición de dos nuevas leyes federales (Ley de Carrera Judicial y una nueva Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación), así como reformas a cinco ordenamientos (Ley de Amparo, Ley Federal de Defensoría Pública, Código Federal de Procedimientos Civiles, Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado y Ley Reglamentaria de las Fracciones I y II del artículo 105 de la Constitución).

Las propuestas específicas

1) Consolidación de un sistema de precedentes en la jurisprudencia. Actualmente se exige, al menos por la vía de reiteración, cinco sentencias resueltas en el mismo sentido, sin ninguna en contrario y con una mayoría calificada, para que el criterio de la Corte sea obligatorio para todos los poderes. Ahora se propone modificar el sistema de jurisprudencia de tal forma que las razones que justifiquen una sentencia aprobadas por ocho votos o más resulten obligatorias para todos los jueces federales y locales, sin necesidad de la reiteración.

2) Simplificación del procedimiento de la figura de declaratoria general de inconstitucionalidad, es decir, reducir el número de casos necesarios para realizar una declaratoria en ese sentido

3) Ampliación del listado de instituciones con legitimación para utilizar las controversias constitucionales, incluidos los órganos constitucionales autónomos de las entidades federativas, una medida adecuada teniendo en consideración la relevancia que han adquirido en relación con la Constitución federal

4) Fortalecimiento de la carrera judicial. La iniciativa plantea transformar el Instituto de la Judicatura Federal en Escuela Federal de Formación Judicial, encargada de llevar a cabo concursos de oposición para todos los cargos de la función jurisdiccional.

La propuesta amplía el catálogo de cargos que forman parte de la carrera judicial, y engendra la creación de una nueva ley, que regule de forma particularizada tanto cuestiones sustantivas como adjetivas de la carrera judicial, en definitiva, podría consolidar las reglas y principios que regulan las adscripciones, capacitaciones, responsabilidades administrativas, derechos y obligaciones de los involucrados, políticas de combate al nepotismo, entre varias más.

5) Mejoramiento de la defensoría pública federal y la ampliación de estos servicios en cuestiones de amparo en materia familiar y, sobre todo, orientar la formación y selección de los defensores hacia la escuela judicial y dotarlos de la capacidad suficiente para garantizar la protección de la justicia a los más pobres.

6) Eliminar la posibilidad de que la Suprema Corte revoque decisiones del Consejo de la Judicatura para garantizar el derecho a un recurso judicial efectivo al interior del Consejo de la Judicatura. Se buscaría que poco a poco el presidente del Consejo no sea la misma persona quien funge como presidente de la Suprema Corte.

7) Permitir la creación de órganos administrativos enfocados a las violaciones graves a derechos humanos o casos que tengan un impacto social de especial relevancia. En el contexto actual, la propuesta se antoja como una vía para controlar el turno y resolución de aquellos casos que han sido particularmente relevantes para la administración de López Obrador.

8)Limitar las controversias constitucionales exclusivamente a violaciones directas a la Constitución. La propuesta de reforma apuesta por liberar a los ministros del rezago que prevalece de casos aún sin resolver.

9) Incluir la idea del “interés excepcional” para abordar aquellos asuntos que se consideren primordiales en materia constitucional o derechos humanos y así, idealmente, generar una mejor administración de la cantidad de asuntos que se sentencian en la Suprema Corte por privilegiar el carácter excepcional del recurso de revisión en el amparo directo.

4) Creación de plenos regionales y tribunales colegiados de apelación y eliminar los tribunales de circuito por unos novedosos plenos regionales (integrados por tres magistrados), al menos tratándose de la resolución de contradicciones de criterios.

5) Escalafón en carrera judicial. La exclusividad en los concursos para quienes tengan la categoría inmediata inferior y busquen su promoción a categorías superiores (concursos cerrados).

Lo que le faltó

1) Sistema de designación de ministros. No se contempla en la propuesta un mejor proceso de designación de los ministros.

2) No se incluyen cambios a los procedimientos para renuncia o remoción de ministros.

3) Votación calificada en acciones y controversias.

5) Elaborar reglas que permita que los secretarios de estudio y cuenta sean parte de una especie de carrera judicial y no como es actualmente- su ingreso y permanencia en ese cargo dependa de la voluntad y confianza de los ministros.

6) Ausencia de la justicia electoral.

7) Presidencia de la Suprema Corte. No propone reformas al procedimiento de designación del presidente de la Suprema Corte.