Crisis social toca la puerta por Covid-19

Staff/GC
Posted on julio 10, 2020, 2:03 pm

La crisis sanitaria y económica desatada por la pandemia de Covid-19 peligrosamente está derivando en una crisis social de alcances sin precedentes.

Oxfam México calcula que alrededor de tres millones de empresas serían afectadas por la caída en la actividad económica y 28 millones de personas  que laboran en sectores clasificados como actividades no esenciales podrían ser afectados, lo que equivale a aproximadamente el 47% de la Población Económicamente Activa.

Araceli Almaraz, especialista del Departamento de Estudios Sociales de El Colegio de la Frontera Norte, advierte que “estallidos sociales y daños a los entornos de convivencia y producción” podrían registrarse en el país si no se diseñan medidas contingentes eficaces en el corto y mediano plazos orientadas al consumo para el bienestar, pero también de otras de mediano y largo plazo donde se priorice la reactivación de los sistemas productivos y el desarrollo empresarial.

La especialista advierte en su estudio “Recuperación productiva y empresarial post Covid-19” que la población en pobreza moderada o extrema “es un amplio sector social cuya vulnerabilidad se ha visto acentuada con la pandemia. Representa casi la mitad de la población en México (52, 425, 887 personas), y en él se concentra el mayor porcentaje de trabajadores y trabajadoras en subempleo e informales”.

Oxfam advierte que personas trabajadoras pertenecen a grupos que, debido a su alto grado de marginación geográfica, social y económica, tienen un riesgo mucho más alto de ser afectados por las tres crisis que se han generado por la pandemia: sanitaria, económica y social.

“Una crisis solo ocurre cuando una sociedad no está preparada para la emergencia y, si en México queremos evitar una situación como la que hoy estamos viviendo, necesitamos abordar el problema de raíz: existe una terrible desigualdad económica y social que durante décadas ha dejado en la desprotección a millones de personas”, advierte Oxfam en su informe “Vivir al día: medidas para combatir la epidemia de desigualdad en méxico”.

Las luces de alerta se han encendido y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que en su informe Prespectivas de empleo 2020 señala que la pandemia de la Covid-19 ha desencadenado una profunda crisis económica no vista desde la Gran Depresión.

“La pandemia de la Covid-19 se está convirtiendo en una crisis del empleo mucho más grave que la de 2008”, difundió la organización y su secretario general, José Ángel Gurría, afirmó que “ahora los países deberán hacer todo lo posible por evitar que esta crisis del empleo se transforme en una crisis social a gran escala. Es preciso que las políticas macroeconómicas sigan siendo solidarias a lo largo de la crisis para minimizar el riesgo de afrontar una recesión prolongada y una generación perdida de jóvenes cuyas perspectivas laborales resulten lesionadas de manera duradera”.

Las personas con ingresos bajos son quienes pagan el precio más alto, advierte la OCDE.

Durante el confinamiento, señala, los trabajadores mejor pagados tenían en promedio 50% más probabilidades de trabajar desde casa que aquellos con sueldos menores. Al mismo tiempo, los trabajadores con ingresos bajos tenían dos veces más probabilidades de dejar de laborar por completo, en comparación con sus pares con mayores ingresos.

Añade que las mujeres han resultado más perjudicadas que los hombres durante esta crisis, ya que muchas de ellas trabajan en los sectores más afectados y en grado desproporcionado tienen empleos precarios; los trabajadores autónomos y quienes tienen contratos temporales o parciales se vieron particularmente expuestos a pérdidas de empleo y de ingresos, y los jóvenes egresados de escuelas o universidades tendrán dificultades para encontrar empleo y corren el riesgo de sufrir daños de largo plazo en su potencial de ingresos.

“Todas las personas podemos enfermarnos, pero los efectos negativos de la emergencia impactan más a los grupos y personas sistemáticamente excluidas. Personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo, pueblos indígenas, afrodescendientes, la comunidad LGBTQIA+, personas con discapacidad, personas con empleos precarios, mujeres que viven violencia de género… todos estos grupos están enfrentando situaciones extraordinarias que requieren atención particular. La crisis más invisible es la crisis social y su origen es el racismo, clasismo, homofobia, machismo, xenofobia y, en general, la ausencia de una sociedad y un Estado verdaderamente igualitarios, en leyes y hechos”, agrega Oxfam.

Convertida en el epicentro de la pandemia, América Latina y el Caribe sufrirá las repercusiones negativas en la salud y la educación, en el empleo y la pobreza, advierte la CEPAL.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala que incluso, antes de la pandemia, la situación social en la región se estaba deteriorando, dado el incremento de los índices de pobreza y de pobreza extrema, la persistencia de las desigualdades y el descontento generalizado.

“En algunos casos la crisis sanitaria está adquiriendo elementos de crisis política, como se ve en la contradicción frecuente entre autoridades locales y gobiernos centrales o entre países en el seno de bloques de integración regional. Más aun, la desprotección de los sectores más pobres y las dificultades que enfrentan para obtener bienes básicos imprescindibles ya ha llevado a estallidos sociales”, señala la CEPAL en el estudio América Latina y el Caribe ante la pandemia del Covid-19”

La CEPAL mostró que la pobreza en la región aumentó entre 2014 y 2018 y, debido a los efectos directos e indirectos de la pandemia, es muy probable que las actuales tasas de pobreza extrema (11%) y pobreza (30.3%) aumenten aún más en el corto plazo.

“Es probable que las familias más pobres envíen a sus hijos al mercado de trabajo, lo que aumentará las tasas de trabajo infantil. La OIT estima que actualmente el 7,3% de los niños de 5 a 17 años (unos 10,5 millones de niños) de la región trabajan”, advierte la CEPAL en su informe América Latina y el Caribe ante la pandemia del Covid-19, Efectos económicos y sociales.

Calificada por la Organización Internacional del Trabajo como “la crisis humana, económica y social más grave de los tiempos modernos”, la pandemia no es sólo una crisis sanitaria, también es una crisis social y económica.

El director general de la Organización Internacional del Trabajo ha alertado que las dimensiones humanas de la pandemia exceden con creces el ámbito de la respuesta sanitaria, y todos los aspectos de nuestro futuro se verán afectados: el económico, el social y el de desarrollo.

De acuerdo con la OCDE, incluso en el escenario más optimista de la evolución de la pandemia, la tasa de desempleo en toda la OCDE podría llegar a 9.4% en el cuarto trimestre de 2020, cifra que excede todos los picos desde la Gran Depresión.

“Se proyecta que en 2020 el empleo promedio será de 4.1% a 5% menor que en 2019. Se espera que la proporción de personas empleadas se mantenga por debajo de los niveles previos a la crisis incluso hasta finales de 2021”.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL, afirmó que la pobreza tendrá un aumento significativo en la región y que millones de personas pueden caer en la pobreza extrema y el hambre debido al impacto de la pandemia.

Por ello, afirmó, necesitamos avanzar hacia un ingreso básico universal que tenga un alcance de largo plazo y que llegue a amplios estratos de la población que son muy vulnerables a caer en la pobreza.

“Esto es esencial. Después de la pandemia vamos a ser pobres, vamos a ser desiguales, tendremos hambre y estaremos enojados. Así que es mejor que hagamos algo ahora mismo”, subrayó Bárcena en un evento paralelo al Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible 2020.

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