De Guatemala a…

Staff/GC
Posted on mayo 16, 2020, 12:42 pm

Ciudadanos de 269 municipios de 15 estados serán los primeros que podrán retomar sus actividades cotidianas a partir del próximo lunes.

El Gobierno federal definió tres etapas para el retorno a la actividad en el país.

La primera es la del 18 de mayo, cuando iniciará la reapertura de las actividades en los municipios en que no se hubieran presentado casos de Covid-19 y que, además, no tengan vecindad con municipios con casos de infectados.

La segunda es del 18 al 31 de mayo, tiempo que se dedicará a realizar acciones encaminadas a la preparación para la reapertura de las actividades en general, como son: la elaboración de protocolos sanitarios para el reinicio seguro, capacitación de personal para seguridad en el ambiente laboral, readecuación de espacios y procesos productivos, así como la implementación de filtros de ingreso, sanitización e higiene del espacio laboral.

La etapa tres “inicia el 1 de junio del 2020, conforme al sistema de semáforo por regiones (que establece mediante colores las medidas de seguridad sanitaria apropiadas para las actividades laborales, educativas y el uso del espacio público, entre otros) para la reapertura de actividades sociales, educativas y económicas”, señala el acuerdo publicado en el Diario Oficial.

Ese día, el 1 de junio, termina termina la Jornada Nacional de Sana Distancia, y las actividades de la industria de la construcción, la minería y transporte, consideradas como actividades esenciales, podrán iniciar labores.

La Ciudad de México y los municipios del Estado de México que conforman la Zona Metropolitana del Valle de México se encuentran en “rojo”, pues aún está en fase de ascenso “en un punto muy intenso de transmisión” de la enfermedad y aún analizan cómo abatir a invasión del virus, pero perfilan que la reactivación sea hasta junio y contempla la reapertura con restricciones de Negocios que reabren con restricciones restaurantes (a 1/3 de su capacidad), tiendas departamentales (a 1/3 de su capacidad), servicios jurídicos, bufetes de abogados, servicios religiosos, cines y teatros, deporte sin público, bancos y servicios financieros, trámites y servicios de gobierno (atención al público) y consultas médicas.

Sin embargo, el nuevo escenario en el que se desenvolverán los mexicanos es poco alentador.

Bank of America estima que este año se podrían perder 1.2 millones de puestos laborales formales en México, derivado de la actual situación de crisis que enfrenta el país a causa del coronavirus.

“Hasta ahora, se han perdido 494 mil empleos en los primeros cuatro meses del año. Estimamos que para fin de año las pérdidas acumuladas llegarán a 1.2 millones, la mayoría de ellas permanentes y en el sector servicios”, según la institución financiera.

El banco precisó que en el segundo cuarto del año, el número de despidos llegará a los 660 mil, mientras que en el tercer y cuarto trimestre de este año se perderán 420 mil y 52 mil, en ese orden.

“Estas previsiones son consistentes con lo que esperamos del PIB, que es de -8 por ciento para 2020. Los riesgos para nuestro pronóstico de empleos son equilibrados”, informó vía El Financiero.

Por otra parte, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) alertó que la contingencia sanitaria provocada por la Covid-19 puede revertir en México los avances en desarrollo social de la última década y comprometer la capacidad de recuperación económica de los hogares. Por ello, es necesario desplegar los recursos e instrumentos disponibles para amortiguar el impacto priorizando a los grupos que enfrentan mayor afectación y que presentan mayor vulnerabilidad.

El Consejo estimó los efectos potenciales que la actual coyuntura sanitaria podría generar en los niveles de pobreza por ingresos y en la pobreza laboral (población que no podría adquirir una canasta alimentaria con su ingreso laboral). La pobreza por ingresos se podría incrementar entre 7.2 y 7.9 puntos porcentuales, teniendo un incremento de la población en situación de pobreza extrema por ingresos entre 6.1 y 10.7 millones de personas para 2020, mientras que para la pobreza laboral se estima un aumento de 37.3% a 45.8% en el segundo trimestre del 2020.

“Sin políticas públicas que atiendan a la población con ingreso medio, la cantidad de personas en situación de pobreza. La crisis podría provocar que la población que en 2018 no era pobre ni vulnerable, tenga afectaciones que los lleven a encontrarse en alguna de estas condiciones”, informó.

Por su parte, el Banco Mundial ha alertado que el fuerte crecimiento económico y el gasto social inclusivo habían reducido considerablemente las tasas de pobreza durante la Década Dorada, pero muchos de los que escaparon de la pobreza siguen siendo vulnerables y pueden volver a caer en ella.

Adicionalmente, el informe de mediados de 2020 de la Situación y Perspectivas de la Economía Mundial de las Naciones Unidas (WESP) calcula que el crecimiento del PIB en las economías desarrolladas caiga a -5.0% en 2020 y pronostica que el comercio mundial se contraerá en casi 15% en medio de una fuerte reducción de la demanda mundial y las interrupciones en las cadenas de suministro mundiales.

“La pandemia probablemente causará que aproximadamente 34.3 millones de personas caigan por debajo de la línea de pobreza extrema en 2020, con un 56% de este aumento en los países africanos. Otros 130 millones de personas pueden unirse a las filas de personas que viven en la pobreza extrema para 2030, dando un gran golpe a los esfuerzos mundiales para erradicar la pobreza extrema y el hambre. La pandemia, está perjudicando desproporcionadamente a los empleos poco calificados y de bajos salarios, mientras que deja menos afectados los trabajos altamente calificados, ampliará aún más la desigualdad de ingresos dentro y entre los países”, informó el organismo.

Compradores en un mercado en la capital libia, Trípoli. Foto: UNSMIL/Abbas Toumi.

Compradores en un mercado en la capital libia, Trípoli. Foto: UNSMIL/Abbas Toumi.

***