El INE bajo ataque

Staff/GC
Posted on junio 26, 2020, 10:35 pm

En su conferencia mañanera del pasado 22 de junio, el presidente André Manuel López Obrador criticó al Instituto Nacional Electoral por ser un aparato “costosísimo”y porque «nunca garantizaron elecciones limpias y libres. Nosotros triunfamos porque fue una ola, era imposible hacer un fraude, pero en las elecciones anteriores lo permitió el INE».

El comentario del primer mandatario no fue aislado. Se da en un contexto prelectoral pues en 2021 habrá elecciones intermedias y en medio de una serie de descalificaciones que el mismo López Obrador ha venido realizando en contra de órganos autónomos a partir de una convocatoria que el Consejo para Prevenir y Erradicar la Discriminación (Conapred) hizo para un foro sobre racismo al que se había convocado al comediante Chumel Torres, y que la misma esposa del primer mandatario, la señora Beatríz Gutiérrez descalificó por los comentarios que el mismo Torres ha hecho sobre el hijo menor de la pareja presidencial a quien apoda “el chocoflan”.

El foro no se realizó, pero fue pretexto suficiente para que López Obrador tomara como ejemplo al Conapred y lo calificara como un organismo que “simulaba” cumplir con los objetivos para los que fue creado. El debate derivó hasta la renuncia de la titular del Conapred Monica Maccise.

Al cuestionamiento sobre la figura de los órganos autónomos, se sumó una iniciativa que días pasados había anunciado el senador por Morena Ricardo Monreal en la que proponía la fusión de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), la Comisíón Federal de Competencia Económica y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) en un solo organismo denominado Instituo Nacional de Mercados y Competencia para el Bienestar.

Aunque la iniciativa fue retirada para ser objeto de una consulta más amplia, el objetivo de la misma prevaleció: reducir el gasto público de tres organismos para concentrar una menor cantidad en uno solo y con ello, contribuir a la recuperación económica del país que será necesaria luego de la pandemia.

Desde entonces, el discurso del presidente se centró a cuestionar la obesa estructura administrativa de todos los órganos autónomos, la cual dijo, fue creada más para el pago de cuotas políticas que para ser funcionales.

En medio de ese debate, el presidente enganchó al INE y en la misma conferencia del 22 de junio reprochó a la autoridad electoral haber omitido la participación de la polémica empresa Odebrecht, y cuestionó: “cómo es posible que no hayan renunciado las autoridades electorales que tuvieron conocimiento sobre el financiamiento a la campaña electoral en 2012.

«Lo que sucedió en el caso de Odebrecht…, cómo se da dinero para las campañas y ni siquiera tienen la honestidad los directivos electorales de presentar su renuncia. Vamos a suponer que ellos no sabían, pero cuando se enteran, lo honesto es renunciar; sin embargo, no, ahí se quedaron», sostuvo.

Asimismo, señaló que poco a poco se irán reajustando las estructuras de ese órgano y otros.

AMLO, guardián de las elecciones

En la misma conferencia en la que el presidente se lanzó en contra del INE, López Obrador advirtió que se convertirá en «guardián» para evitar que se cometa un fraude electoral en los comicios del próximo año.

«Me voy a convertir en guardián para que se respete la libertad de los ciudadanos a elegir libremente a sus autoridades. Ya sé que existe el INE, no me voy a involucrar en eso, nada más que estoy obligado a denunciar si hay intentos de fraude, como cualquier ciudadano», apuntó.

Recordó que la reciente reforma a la Constitución castiga el fraude electoral como delito grave, es decir, a quien se le acuse de ello por estar comprando votos, usando dinero del erario para favorecer a partidos o candidatos, falsifique actas o embarace urnas, irá a la cárcel sin derecho a fianza.

Un mal antecedente

En 2014 tras la creación del INE (anteriormente IFE), el Consejo General anunció un proyecto para modernizar sus instalaciones, en el cual se contemplaba no sólo la remodelación de su actual sede sino la construcción de dos torres nuevas.

El costo del proyecto ascendía a los mil 100 millones de pesos, un gasto que al final no prosperó y tuvo que regresar los recursos a la Secretaría de Hacienda, aunque antes emprendió una campaña para defender la conveniencia del proyecto.

A mediados del 2017, se dio a conocer el excesivo gasto que representa para el INE el pago a los asesores de los Consejeros del Instituto, que tan sólo en 2016 recibieron 8.9 millones de pesos, destacando el caso del coordinador de asesores de Lorenzo Córdova que tuvo un sueldo de 205 mil pesos al mes durante ese año.

Los cuestionamientos hacia el Instituto llegaron a niveles alarmantes tras el proceso electoral de 2017, sobre todo por los señalamientos de una respuesta tibia por parte del órgano ante las diversas denuncias de irregularidades, sobre todo en los comicios de Coahuila y el Estado de México.

Los asesores de los Consejeros tan sólo en 2016 recibieron 8.9 millones de pesos

A pesar de que los consejeros prometieron una fiscalización estricta e imparcial sobre el proceso, las anomalías detectadas por el INE no tuvieron repercusiones directas y aún con la evidencia de las inconsistencias, no hubo sanciones para indignación de sectores sociales y políticos.

Las denuncias de hostigamiento sexual también comenzaron a ser numerosas. Una extrabajadora del instituto señalaba al entonces director del Secretariado del INE como responsable de violencia sexual y hostigamiento laboral. Aunque la denuncia llegó hasta las manos del presidente del INE, Lorenzo Córdova, ni el funcionario ni la institución intervinieron en defensa de la trabajadora. No fue sino hasta que se hizo pública, que el INE suspendió a Jorge Lavoignet, presunto responsable del acoso para continuar con el correcto desahogo del procedimiento.

Ya en el proceso electoral de 2018, algunas decisiones del INE se habían puesto en entredicho, desde la implementación de una aplicación móvil deficiente para el proceso de recolección de firmas de los aspirantes independientes, hasta la prohibición -ya revocada- a que los precandidatos pudieran debatir en el periodo de intercompañía.

¿El proceso electoral, lo revisa el presidente, o los ciudadanos?

Por sus declaraciones, se entiende que, para López Obrador, las elecciones del 2021, no representan problema alguno para su gobierno, le preocupan más las posibilidades de un fraude, concertado por todos los poderes opositores que tienen influencia en el INE y el TRIFE.

Si el peligro real en las futuras elecciones del 2021, no está en las fuerzas partidistas opositoras, hay que atender entonces al problema real, que puede incidir en los resultados electorales por la vía del fraude.

Por eso el presidente advierte que el gobierno federal, estará atento al desarrollo de esas elecciones, dando parte a la autoridad competente de los casos en que fuera violada la Ley Electoral. El fraude es considerado como delito grave y los infractores a los reglamentos, forzosamente pagarán con cárcel este tipo de irregularidades.

La invitación del presidente al pueblo de México, va en el sentido de que todos cuidemos el desarrollo del próximo proceso electoral.

Desde hoy y durante las precampañas y campañas formales. Vigilar a las autoridades locales, para que no hagan uso de los recursos públicos, en favor de los candidatos de su partido.

Estar al pendiente de que no entren recursos particulares (está prohibido), para impulsar la campaña de determinado candidato.

Pero sobre todo cuidar que los Institutos Electorales locales y federal, no intervengan ni avalen fraudes visibles para todo mundo, menos para ellos.

Denunciar a los funcionarios electorales que participen u omitan su obligación, en apoyo a cualquier acción de fraude.

La “chiquillada” partidista no es el enemigo a vencer en las próximas elecciones. Se vistan del color que se vistan, seguirán siendo una pobre oposición.