El oootro gran escape!

Staff/GC
Posted on enero 31, 2020, 5:11 pm

Todo estaba planeado para esa fuga y el Sistema Penitenciario de la Ciudad de México, lo sabía. Una “colusión evidente”, cómo dijeron autoridades capitalinas, permitió la fuga del Reclusorio Sur de tres integrantes del Cártel de Sinaloa.

Les abrieron cinco esclusas luego, retiraron unos barrotes y descendieron para, posteriormente subir por una escalera que los condujo a un vehículo oficial desde donde salieron a las 5:50 de la mañana.

El segundo pase de lista fue a las 7:30 sin novedad, pero en el tercero de las 08:00 de la mañana, ya no se encontraban al interior.

Las celdas permanecieron abiertas desde la noche previa a la fuga y los evadidos colocaron sábanas en sus camas para engañar a custodios.

Fuentes consultadas refirieron que los integrantes del Cártel de Sinaloa, Víctor Manuel Félix Beltrán, “El Vic”, operador financiero de los hijos de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, Luis Fernando González Meza, y Yael Osuna Navarro, -todos con órdenes de extradición a los Estados Unidos-, se posicionaron en el patio del área de ingresos, hasta donde arribó el vehículo oficial del Sistema Penitenciario y los ayudó escapar del penal por el área de aduanas.

Esta versión fue narrada por al menos tres custodios, que confesaron la ayuda para lograr que los reos que tenían sus dormitorios en el área de ingresos, pudieran escapar. Luego, personal del tercer turno detuvo a seis más, quienes fueron presentados ante la Fiscalía General de Justicia.

Su vocero, Ulises Lara, dijo la tarde del jueves, que los 8 custodios intentaron sobornar a sus compañeros del tercer turno, sin que pudieran lograrlo.

Los ocho fueron trasladados entrada la noche del miércoles a las instalaciones de la Fiscalía Anti Secuestro de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

Cerca de las 08:00 de la mañana, media hora después del pase de lista de las 07:30, custodios notificaron al subsecretario del Sistema Penitenciario, Hazael Ruiz, sobre la fuga de los reos, por lo que activaron los protocolos de fuga, cerraron las entradas y salidas no sólo del Reclusorio Sur, sino del resto de los centros penitenciarios de la Ciudad, sin embargo, poco pudieron hacer las autoridades.

Esto no salvó a Hazael Ruiz de que las autoridades lo llamen a declarar, así como a 22 servidores públicos.

El gobierno de la Ciudad tal vez esté cuadrando la salida de Hazael para que no afecte la imagen de la secretaria de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez, quien en todo momento resaltó que “todos” son investigados, aunque ella misma sabe que no es así.

Horas más tarde, una vez se dio a conocer la fuga al interior del Reclusorio Sur, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, confirmó los hechos e inmediato refirió que se estaban realizando los protocolos correspondientes.

Dijo que presuntamente la fuga se realizó a las 8:30 de la mañana, hora que se contrapone a la referida por el subsecretario del Sistema Penitenciario, Hazael Ruiz, pues este dijo que a las 8:00 de la mañana del miércoles, le informaron de que la fuga se había consumado horas antes.

Pasadas las 13:00 horas, las autoridades capitalinas emitieron el primer mensaje con datos oficiales de la evasión de los integrantes del Cártel de Sinaloa, en donde señalaron una “vidente colusión” con las autoridades del Sistema Penitenciario, por lo que refirieron que se investiga de 6 a 10 servidores públicos.

Precisaron que, para lograr su escape, los reos forzosamente tuvieron que pasar por las cinco rejas para dirigirse a cualquier “ruta”. Hazael Ruiz dijo que dichas esclusas habían sido colocadas con anterioridad en el área de ingresos, esto, luego de que un juez federal determinara que los tres evasores de la justicia debían permanecer en dicho penal de mediana seguridad.

La sospecha de las autoridades se basa en que los internos habrían escapado por el área de ingresos, donde tuvieron que pasar por cinco puertas, de las que lograron abrir los candados para salir del penal, y eso quedó confirmado a través de los videos que hicieron públicos.

Pero no dijeron que posiblemente una de las líneas más sólidas es que Felix Beltrán operador de los hijos de El Chapo, manejó el vehículo oficial.

Una investigación del periódico Excelsior, reveló este viernes que “El Vic” junto con sus otros dos compañeros usaron uniformes de custodios y abordaron la unidad de traslado penitenciario, la cual trasladaría al interno Víctor Manuel Briseño Zavala del Dormitorio 4 al área de imagenología del hospital Rubén Leñero.

“Los custodios responsables de esa unidad y quienes forman parte de los principales sospechosos de la fuga de los tres internos son Roberto Barenque Medina, señalado como el conductor de la unidad; Daniel Iram Rivas Ramírez, y Antonio Sebastián de Mesa Venteño, señalado como escolta de la unidad, de acuerdo con el reporte de registro de autorizar la salida del Reclusorio Sur.

Horas antes de la salida de la camioneta de traslados a la 1 de la mañana, hubo un movimiento inusual en las celdas del dormitorio 7 del área de ingreso donde se encontraban los 3 evadidos, pero nunca hubo registro de los reos. Este hueco es de casi cinco horas.

Así, los internos habrían permanecido la noche fuera de sus celdas, con apoyo de personal del penal, para luego salir en la camioneta de traslados del Sistema Penitenciario.

La ruta hacia la libertad

En uno de los videos mostrados por el gobierno capitalino, se logra observar la camioneta captada por diversas cámaras del C5: primero recorre calles de Xochimilco, después Calzada de Tlalpan, Eje Central, San Cosme y avenida Tacubaya para llegar al hospital Rubén Leñero y después, se observa el regresó al reclusorio con el reo que fue a su cita médica.

La Fiscalía aún no determina en qué punto del trayecto los reos se bajaron del vehículo. Lo único claro, es que los internos evadidos sabían también de la vulnerabilidad del C5, pues descendieron en un lugar en donde no se encontraba una cámara. De ahí, escaparon.

Hazael bajo la mira

Otra de las líneas de investigación que mantiene abierta la Fiscalía capitalina es sobre la gestión del Sub secretario del Sistema Penitenciario.

Hazael Ruíz asumió el cargo en 2008 e inauguró su gestión con la fuga del narcotraficante Luis Gonzaga Castro Flores, del Reclusorio Oriente, quien trabajaba para Ismael “El Mayo” Zambada. Gonzaga logró salir por la aduana.

Las siguientes ocurrieron entre octubre y diciembre de 2013, cuando siete presos responsables de robo, homicidio y asociación delictuosa se fugaron de Santa Martha Acatitla usando boletas de libertad originales del Tribunal Superior de Justicia, pero con datos, firmas y sellos falsos.

El pasado miércoles, el funcionario le echó la culpa a los jueces federales que enviaron a los reos de alto nivel a cárceles capitalinas, pues dijo que en sus cárceles no pueden hacerse cargo de ellos, ya que son de “mediana seguridad”.

Pero el argumento cae por su propio peso cuando existen otros antecedentes de “supuestas anomalías” bajo la responsabilidad de Ruiz.

Un estudio del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) demostró que en los reclusorios que se hallaban bajo la responsabilidad del subsecretario, el 80% de los familiares pagaba una cuota por llevarle comida a sus familiares, 57% pagaba por entrar al penal, y a 33% les cobraban por visitas conyugales.

Poco tiempo después, Grupo Imagen exhibió una serie de videos que mostraban cómo funcionaban las extorsiones telefónicas al interior de las cárceles: los reclusos hacían las llamadas enfrente de custodios y funcionarios penitenciarios. Incluso se veía cómo reos y autoridades negociaban las cuotas para tener teléfonos, droga y alcohol en sus celdas.