#ElPuntoG – BATEADOR DESIGNADO – El Verdadero Maestro

Posted on febrero 14, 2020, 8:54 pm

EDUARDO MACÍAS*

El pasado viernes acudí al ya tradicional desayuno que ofrece la Universidad Panamericana y, concretamente, la Facultad de Derecho de esta. El objetivo es estrechar lazos de comunicación con el claustro de profesores.

El caso es que el evento que se lleva a cabo semestre tras semestre, y al cual no había podido asistir en los últimos cinco años, me hizo recordar y a la vez reforzar conceptos en cuanto a la noble labor de enseñar.

La Universidad Panamericana fue fundada en 1967, todavía no nacía, pero seguro ya estaba en los planes de mis padres, que tendrían éxito un año después, por cierto.

El grupo original de académicos y hombres de empresa fueron los que le dieron vida en aquel año al Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE), que después se convirtió en la Universidad Panamericana. Hoy en día cuenta con mas de 12 mil alumnos en 33 diferentes carreras. Tiene 3 campus; el de la Ciudad de México fundado en 1968, el de Guadalajara en 1981 y el de Aguascalientes de 1989. La sede de Santa Fe fue abierta en 2011.

Hace ya algunos ayeres, para ser exactos hace más de 20 años, fui invitado a dar clases de derecho internacional público en la Universidad Panamericana, ya en aquella época maestro de la Escuela Libre de Derecho, de donde soy egresado y además profesor de la misma materia en la Universidad Iberoamericana, gracias a la Maestra Loretta Ortiz Ahlf, quien me inculcó mi amor y pasión para la materia; por cierto, hoy dignísima integrante de la Judicatura en el Poder Judicial de la Federación.

Desde el primer día que asistí a un salón ya no como alumno sino como profesor, entendí que maestro es aquella persona que enseña o forma. Es aquel que alimenta el alma de sus alumnos. El lema de la Universidad Panamericana es: “Urbi Spiritus Libertas”; que significa que donde está el espíritu hay libertad.

Decía Pitágoras: educar no es dar carrera para vivir, es templar el alma para las dificultades de la vida. Así es, el maestro debe ser un guía, un mentor, un ejemplo.

El profesor o maestro, debe motivar a mentes brillantes, pero también corregir a un alumno problemático, y trabajar junto a él hasta que vea el resultado, el fruto de su trabajo.

Todos los semestres les doy las reglas del juego a mis alumnos durante la primera clase, les explico que el que llegue tarde no tendrá asistencia, no hay retardos, les dejo bien claro que quien no domine la materia no la va a aprobar, que en este ultimo caso la vida los reprobara, pero también su servidor.

Entre otras linduras también les explico que no se tolerará una sola falta de respeto y que en los exámenes finales seré implacable con quien no sepa la materia. Seguramente muchos no entenderán esa primera clase hasta después de avanzado el semestre o hasta el siguiente semestre cuando recursan la materia nuevamente.

Entienden mucho después que mi labor como profesor, que por cierto la palabra es de origen griego, viene de kyrios, que significa señor, maestro, es tratar de cambiar vidas que un día podrán transformar al mundo. Todos los días aprendo de ellos y ellos aprenden de nosotros los profesores.

Por eso les digo, semestre a semestre, que mi aspiración es que aprendan en el curso algo mas que derecho internacional. No vengo a formar internacionalistas, vengo a formar seres humanos, buenos seres humanos.

Un verdadero maestro se recrea enseñando y enseña recreando, un auténtico profesor ve a sus alumnos como si fueran sus hijos.

Les trato de enseñar que el maestro no debe creerse superior a sus alumnos. Debo hacerles entender que no hay distancias como seres humanos entre el profesor y los estudiantes. La diferencia nada más es quizás en conocimientos y, sobre todo, en experiencia.

Hacerlos reflexionar en que un verdadero profesor se parece a un padre que corrige con disciplina, pero tolera con afecto. Es decir, me preocupo más en formar que en enseñar.

Y esto me lleva a relatar una estupenda anécdota que nos recuerda que un maestro debe ser, ante todo, humilde. Un día a las afueras de Roma estaba en el campo dei Fiori un señor grande dándole migas a las palomas. De pronto se acercó a él otra persona que al parecer lo reconoció y le preguntó en tono amble y hasta con cierto compañerismo; perdón, maestro, es usted quien yo creo quien es.

Él, inmediatamente le contesto, NO, maestro es aquel que me puso a mi frente de ti y a ti frente de mí, yo simplemente soy Arthur Rubinstein.

El maestro Rubinstein fue nombrado por The New York Times como uno de los grandes pianistas del siglo XX. Nacido el 28 de enero de 1887 en Polonia y fallecido el 20 de diciembre de 1982 en Ginebra, Suiza,

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* EDUARDO MACÍAS

ABOGADO

EDUARDO MACÍAS GARRIDO es abogado por la Escuela Libre de Derecho y profesor de Derecho Internacional en diversas Universidades. Es académico de la Universidad Panamericana por ya más de 15 años.

Se ha desempeñado como asesor político de diferentes agrupaciones, entre ellas la Unión de Voceadores y Expendedores de Periódicos y la Unión de Aseadores del Calzado, es especialista en materia de Publicidad Exterior, dedicándose a esta materia durante más de 20 años.

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