#ElPuntoG – BATEADOR DESIGNADO – Mis Amigos, los Boleros de la Ciudad de México

Posted on enero 21, 2020, 1:28 pm

EDUARDO MACÍAS*

Conocí ya hace más de 15 años a la Unión de Aseadores del Calzado de la Ciudad de México y, consecuentemente, a su líder, don Miguel Pérez Serrano, con quien desde el principio existió una identificación y a la postre una gran amistad.

Hoy los dos hemos cambiado; sí, ambos ya pintamos canas, a pesar de que cuando nos presentaron presumíamos una melena negra como el carbón, y el su inseparable bigote que hoy también ya acusa de recibo orgullosamente del paso del tiempo que, como buena divisa, cada uno determina cómo será gastada.

Recuerdo también el viaje que hicimos hace más de 10 años, invitados por una empresa de publicidad exterior a Madrid, España, para ver si existía interés de la Unión para comercializar sus sillas con anuncios. Tal vez ese fue el viaje que marcaría nuestra amistad para siempre, sellaría nuestros compromisos y lealtades para el resto de nuestras vidas.

Ese viaje me dio la oportunidad de conocerlo mejor, distinguir entre el líder y la persona, entre el dirigente gremial y el ser humano. Al paso del tiempo confirmé que era auténtico, que velaría por los intereses de mis boleritos, como yo los llamo cariñosamente, sobre cualquier otro provecho, sea personal o de grupo.

Me consta que ha defendido a la Unión a sangre y lodo. Nos hemos sentado con diversos Jefes de Gobierno y ante todos ellos ha hecho valer con respeto, pero con firmeza, las peticiones de un gremio que ha sido, administración tras administración, castigado, olvidado, mandado al rinconcito pues. Todos los vemos día a día en las calles de nuestra Ciudad, pero como otros muchos actores de esta gran urbe (organilleros, por ejemplo), hicieron gobiernos anteriores como que no existían, fueron indolentes frente a ellos a pesar de que nos prestan siempre con la mayor disposición y amabilidad sus servicios. ¿Quién alguna vez no le ha dado lustre a su calzado antes de asistir a una reunión importante?

Todavía en la administración pasada, el doctor Mancera y sus secuaces, bajo el pretexto de una remodelación en la glorieta del Metro Insurgentes, retiraron más de 27 sillas de los boleros, dejando sin sustento a esas personas y a las familias que dependen de ellos.

La Unión, reconocida desde 1941 en el gobierno del presidente Manuel Ávila Camacho, cuenta hoy en día con más de 5,000 agremiados con sus respectivas familias, que en algunos casos son numerosas. Es decir, sobre sus hombros, el líder trae a cuestas velar por los intereses de más de 20 mil personas aproximadamente.

He conocido y asesorado a otros líderes, unos igual de comprometidos que Migue,, sin embargo, lamentablemente, también me ha tocado tratar con algunos que había que entrar a las reuniones con la cartera en el bolsillo de adelante. Lo bueno es que estos últimos ya se van, todo trasciende. Sí, de esos que piden mordidas para renovar contratos de publicidad y cobran a los dueños de las empresas una iguala mensual. Claro, al que se presta a eso, la corrupción es de dos.

Hoy la Unión está dentro de la categoría de trabajadores no asalariados y se encuentra en una situación crítica, ya que el gobierno mancerista les dio, como dice mi líder, hasta con la cubeta. Ahora sí ya entendimos porqué alguien decía que Miguel Ángel Mancera traicionó a la izquierda.

Hoy las cosas parecen que cambiarán, ya que la sensibilidad que ha mostrado la doctora Claudia Sheinbaum y la Secretaria de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez, para atender los temas de la sociedad en su conjunto, no tienen nada que ver con las autoridades anteriores.

Ahora la Unión tendrá que enfrentar nuevos retos, tanto al interior como al exterior. Por ejemplo, de alguna manera ya no muy clara, desde el punto de vista legal, la empresa JcDecaux cree tener contratos vigentes con el gremio, el cual, por cierto, en alguna ocasión a través de su líder, recién llegó esta compañía con su representante francés, le ofreció ir a comer y en esa mesa al líder se le ofreció pagar una supuesta deuda de la Unión con la anterior empresa a la cual habían comprado los galos, con boleadas en sus oficinas hasta que se liquidara la misma.

De por si la propuesta ofende y es poco elegante, por decir lo menos, o citando al clásico… eso ya calienta. Pero hubieran visto la arrogancia y prepotencia con la que se planteó, propio de gente que no tiene formas ni educación, y si la tiene entonces es muy limitada.

En fin, independientemente de la amistad y cariño que me une a Miguel, hoy más que nunca seguiremos trabajando por una Unión que está llena de hombres y mujeres que en el pasado tuvieron una visión de porvenir que hoy nos toca refrendar con trabajo y esfuerzo.

El ámbito de trabajo de nuestros aseadores del calzado son los espacios públicos en los que se viven todo tipo de experiencias, desde las inclemencias del tiempo hasta el tránsito de personas y vehículos, el mal humor de algunos, pero sobre todo el afecto y reconocimiento de la gente que hace uso de los servicios de nuestros compañeros boleros.

Y sirva el presente articulo para mostrarles gratitud a los miles y miles de usuarios que diario hacen uso de los servicios de la Unión, ya que sin ustedes no tendría razón de existir la misma.

Como me dice don Miguel: “lic, a echarle ganas y ayúdeme a que todo salga bien”. Con mucho gusto mi estimado y querido líder.

@116Gmail

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* EDUARDO MACÍAS

ABOGADO

EDUARDO MACÍAS GARRIDO es abogado por la Escuela Libre de Derecho y profesor de Derecho Internacional en diversas Universidades. Es académico de la Universidad Panamericana por ya más de 15 años.

Se ha desempeñado como asesor político de diferentes agrupaciones, entre ellas la Unión de Voceadores y Expendedores de Periódicos y la Unión de Aseadores del Calzado, es especialista en materia de Publicidad Exterior, dedicándose a esta materia durante más de 20 años.

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