#ElPuntoG – SCREWBALL – La Crisis que Viene

Posted on marzo 27, 2020, 9:54 pm

ERNESTO OSORIO*

Vivimos un momento histórico, y pocos han dimensionado el impacto de esta nueva crisis sanitaria que nos presenta escenarios catastróficos para países que, como el nuestro, padecen una contrastante realidad social.

El martes pasado se anunció la segunda fase del proceso de contagio de coronavirus y no falta mucho para entrar a la tercera y más crítica fase de la pandemia, por lo cual debemos tomar con seriedad el impacto que este fenómeno epidemiológico dejará en el mundo.

De acuerdo con el subsecretario de salud Hugo López-Gatell -a quien debemos creer sus vaticinios, pues en él recae la única voz autorizada para informar sobre la evolución del virus por decreto del presidente, Andrés Manuel López Obrador-, al pasar a la fase dos, las medidas para detener la expansión de los contagios tienen un límite que nos marca nuestra realidad social y en este caso esa realidad todos la conocemos.

“No queremos tener un remedio más costo en términos sociales que la propia enfermedad, no se quiere que la intervención protectora de salud sea peor que la propia enfermedad”, dijo el doctor Gatell, quien con esa afirmación advertía que detener la actividad económica con un confinamiento de la población, por un tiempo más prolongado, traería consecuencias peores en el bienestar económico social de todos.

¿Será que la frase “por el bien de todos, primero los pobres” resume en una ironía perversa la ecuación que ha decidido tomar el gobierno federal para enfrentar esta crisis?

Vivimos tiempos en los que varios países han cerrado sus fronteras y la solidaridad está siendo puesta a prueba; vivimos tiempos en los que mueren miles de personas, se destruyen o amenazan millones de medios de vida o tienen que soportar recortes drásticos a sus presupuestos hasta ahora inimaginables, la cancelación de las libertades personales en otros países e incluso, si este virus logra ser contenido con éxito, tomará años para que el mundo se recupere.

La crisis que viene implica imaginar escenarios a futuro que permitan a los gobernantes tomar decisiones trascendentales para salvar vidas pero, también, para recuperar la subsistencia económica.

Jared Diamond, un biólogo, fisiólogo y evolucionista estadounidense, que mereció el premio Pulitzer por su libro “Armas, gérmenes y acero” acaba de publicar su nueva obra titulada “Crisis: cómo reaccionan los países en los momentos decisivos”. Parece como si lo hubiera planeado para el momento actual, pero no es así. Sin embargo, es un libro útil para este momento.

Para explicar su tesis, usó elementos de las crisis que tenemos como personas para tratar de entender cómo se reflejan en la forma como las naciones abordan estos procesos y cómo, a partir de ellos se generan nuevas realidades.

Las crisis surgen de presiones externas (la pandemia hoy sería de ese tipo) o de presiones internas, como una guerra civil o un golpe de Estado. Afirma que la forma más exitosa para enfrentarlas es mediante cambios selectivos. Selectivos porque no es deseable ni posible, para individuos y naciones, cambiar completamente descartando identidades previas, que son el resultado de una historia de vida.

“El reto es detectar sabiamente qué funciona correctamente y qué debe modificarse. Se necesitan coraje y sabiduría para encontrar soluciones que sean compatibles con sus potencialidades y con su identidad. El punto de inflexión constituye un desafío que supone una presión que nos empuja a idear nuevos métodos para gestionar la crisis exitosamente, tomando en consideración que el éxito o el fracaso deben ser ponderados según la magnitud del desafío y el contexto en que ocurre”.

Explica también que en ese momento crítico, suelen aparecer “los carroñeros que intentan sacar un provecho de la desesperación generalizada”. Se impone el miedo que hace explotar el individualismo extremista que detona más allá de todos los márgenes tolerables al consumidor compulsivo, siendo nosotros los únicos responsables de esa falta de empatía y México comienza a vivir ese proceso.

Apenas el viernes se disparó la cadena de contagios y en menos de 24 horas la curva registró 132 nuevos casos, por lo que nos encaminamos hacia la fase 3, inmersos en un panorama de confusiones por parte del gobierno y de imprecisiones técnico-científicas que nos hacen dudar.

Los tiempos que se avecinan para el país serán definitivos y en ese contexto la oposición vocifera sin ánimos de colaborar y la sociedad civil organizada se pierde en medio de la carencia de presupuestos y credibilidad. Hoy, no estamos para desvaríos, insensateces e imprudencias.

Hoy se trata de dejar de ser egoístas; hay que colaborar, y si no es por la razón, tendrá que ser por la fuerza. Hay muchas vidas que dependen de nuestra actitud colectiva para enfrentar este desafío sanitario, ya habrá tiempo después para juzgar si se hicieron mal o bien las cosas, pero ahora debemos apoyarnos y no aprovecharnos para aplastarnos todos. Pensemos, es en serio, reflexionemos si esa es la mejor forma de enfrentar la crisis que viene.

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*ERNESTO OSORIO

PERIODISTA

Ernesto Osorio González es fundador y Director editorial de los portales digitales: www.discursoydebate.com y www.gacetaciudadana.com.

Cuenta con 25 años de trayectoria periodística trabajando la fuente política y social de la Ciudad de México.

Su columna “Screwball” se publica en www.gacetaciudadana.com y en El Influyente.

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