#ElPuntoG – SCREWBALL – Nueva Normalidad Chilanga

Posted on mayo 22, 2020, 10:23 pm

ERNESTO OSORIO*

Muy a su modo, callada y sumisa ante los designios de su líder supremo, la Jefa de Gobierno parecía que finalmente había pintado su raya del gobierno federal y había marcado su propio ritmo para activar “la nueva normalidad”. Ella sola –parecía- había decidido poner sus reglas para construir una nueva dinámica de la vida cotidiana en la Ciudad de México. Pero en el fondo no cambió nada y tristemente nos engañó. Quizá fue la forma, pero en el fondo, los capitalinos tendremos que adaptarnos a lo que diga el caudillo de Macuspana.

Estamos en el momento crucial de la pandemia; la suma de casos confirmados hasta el momento supera ya los 20 mil enfermos y las defunciones se habrán disparado a más de 7 mil este fin de semana. La capacidad hospitalaria está al límite y pese a los reiterados llamados de la autoridad para que todos sigamos confinados en casa y con medidas sanitarias, la verdad es que en las calles vemos cada vez más gente sin protección, intentando retomar la vida de antes, pensando que ya se terminó la emergencia. Parecería como que el miedo al contagio desapareció, pero no es cierto. El miedo sigue ahí, se ha transformado.

Dice  Santiago Roel que “el ser humano no es muy racional y menos, cuando está atemorizado”, por eso es que vemos a tanta gente en la calle, por miedo y no por creer en la palabra divina del vaquero celestial “que supo domar al coronavirus”. El terror es grande, pero no solo a morirse, sino a perder su trabajo, su casa, el patrimonio de toda la vida.

Esto lo sabe la Jefa de Gobierno y es por ello que ya evalúa con su gabinete algunas de las novedosas ideas con las que llegará el cambio, mismas que elaboró la Secretaría de Economía y de las cuales te compartimos algunos de los nuevos hábitos.

Por ejemplo, se establecerá un filtro a la entrada y a la salida de las empresas para identificar personas trabajadoras, clientes y proveedores con síntomas de Covid y ahí se les tomará la temperatura; las herramientas de trabajo en la oficina o la industria, ya no podrán compartirse y habrá lineamientos para limitar el uso de joyería, corbatas, barba y bigote.

Si el trabajo a distancia no es posible, se impondrán horarios escalonados de ingresos, modificación de turnos, horarios flexibles y otras acciones que eviten grandes concentraciones de trabajadores en las instalaciones.

Para el caso de cafeterías o comedores, el personal de caja, cocina y meseros deberá tener el cabello recogido y utilizar cubrebocas. En los sanitarios deberá existir todo para la limpieza del personal (agua, jabón y toallas de papel desechable).

En los elevadores no podrán viajar más de dos personas por metro cuadrado y será obligatorio el uso de cubrebocas.

Tal y como sucede en algunos supermercados, la espera para abordar el elevador será en una fila con metro y medio de distancia entre personas e higiene de manos, después de tocar los botones del elevador.

Las reuniones de trabajo se realizan preferentemente por teléfono o videoconferencia; en caso contrario, se cuidará la sana distancia, la limpieza y desinfección del lugar así como de las mesas, sillas y objetos de uso común. En el caso de algunas zonas de alta concentración de personas, como el Centro Histórico, por ejemplo, ya se está pensando en designar horarios específicos de funcionamiento por calles, de tal forma que se pueda evitar la concentración de peatones.

El transporte también sufrirá cambios. Al haber horarios escalonados de ingreso al trabajo y a la escuela, el transporte público se diversificará. Ya no será como ahora en que todos entraban a las 7 de la mañana y salían a las seis, a las siete o a las nueve. ¿Podremos adaptarnos?

El gobierno deberá ser quien ponga el ejemplo, y conforme avancen los días y las semanas cambiando del rojo al anaranjado, luego al amarillo y finalmente al verde, veremos cómo se establece la nueva normalidad.

¿Qué pasará con las audiencias públicas matutinas que encabezaba la Jefa de Gobierno todos los días a las 6 de la mañana y en las cuales ella misma atendía las peticiones de los ciudadanos?; ¿qué pasará con sus acostumbradas giras y recorridos que a diario realizaba para inaugurar obras, cortar el listón de nuevas estaciones de policía o de los famosos “Pilares”, y qué sucederá con todos los fines de semana de “tequio” en los que junto con los vecinos y su equipo de trabajo, la Jefa de Gobierno se ponía manos a la obra para pintar banquetas, lavar escuelas o cortar el césped de los parques?

Como la misma doctora ya lo dijo, la pandemia del coronavirus nos dejará lecciones que debemos aprender para adecuarnos a una nueva realidad, que no solo reclama un nuevo paradigma para la capital mexicana, sino para todo el mundo.

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*ERNESTO OSORIO

PERIODISTA

ERNESTO OSORIO GONZÁLEZ es fundador y Director editorial de los portales digitales: www.discursoydebate.com y www.gacetaciudadana.com.

Cuenta con 25 años de trayectoria periodística trabajando la fuente política y social de la Ciudad de México.

Su columna “Screwball” se publica en www.gacetaciudadana.com y en El Influyente

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