#ElPuntoG – SCREWBALL – Palos de Ciego

Posted on enero 10, 2020, 10:48 am

ERNESTO OSORIO*

Con la entrada en vigor de las reformas a la Ley de Residuos sólidos en las que se prohíbe el uso de bolsas de plástico de un solo uso en la Ciudad de México, quedó demostrado una vez más que, a la hora de legislar, los diputados de la capital del país modifican o crean leyes y reglamentos sin conocer a detalle los alcances de sus propuestas y en ocasiones causan más problemas de los que pretenden resolver.

Lo decimos porque esta misma semana los diputados de Acción Nacional en el Congreso capitalino Héctor Barrera y Gabriela Salido solicitaron a los titulares del Instituto para las Personas Adultas Mayores y de la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad establecer medidas y acciones para vincular a los adultos mayores que trabajan como empacadores en centros comerciales a un programa de empleo no asalariado que les permita recuperar los recursos que obtenían por empacar en bolsas de plástico las mercancías en supermercados.

Y es que con esta nueva disposición, centenares de estos adultos que trabajaban como “cerillos” dejaron de asistir a los centros comerciales, pues pocas personas acceden a que les ayuden a cargar o trasladar sus mercancías, según pudimos constatarlo al platicar con varios de ellos en estos almacenes.

¿Acaso nunca pasó por la cabeza de los diputados que elaboraron la iniciativa, de los que la dictaminaron, la debatieron en el pleno, que una disposición como esta iba a traer consecuencias negativas para uno de los sectores más vulnerables de la capital del país? La propuesta de los diputados del PAN demuestra que no.

Pero no solo este es uno de los efectos negativos de la nueva disposición. De acuerdo con Aldimir Torres, presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico AC (ANIPAC), ya son cinco fabricantes de bolsas de plástico de la CDMX que tuvieron que cerrar sus negocios ante la imposibilidad de modificar los procesos y materia prima para elaborar bolsas de plástico, lo cual ha dejado a 400 personas en la calle, cifra que podría incrementarse en los próximos meses, pues el 13% de la industria del plástico en el país, se dedica a producir 500 toneladas de estas bolsas en el país, tarea que emplea a por lo menos 25 mil personas.

Los empresarios denunciaron desde diciembre pasado que las autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente capitalina mienten al decir que han establecido un diálogo abierto para escuchar propuestas para implementar de manera coordinada y paulatina un producto alternativo a las bolsas de plástico que no cause daños al medio ambiente.

“Ha sido un diálogo de sordos, sólo insisten en que las bolsas son nocivas y que no permitirán ningún otro tipo de bolsa, así sea biodegradable”,  dijo Aldimir Torres en conferencia de prensa el pasado 3 de diciembre.

¿Seguimos?

Otro de los sectores que han levantado la voz ante la puesta en vigor de esta medida, ha sido el personal de limpia de la capital, que todos los días tiene que realizar el proceso de separación de los residuos sólidos en estaciones de transferencia o en tiraderos al aire libre, y al menos las bolsas de plástico les permitían identificar los desechos y separarlos.

Caminando con ellos, entrevistándolos mientras pepenaban entre los desperdicios de un tiradero en la Alcaldía de Tlalpan, pudimos constatar los malos hábitos en que incurrimos a veces como ciudadanos al no separar de manera adecuada la basura.

Josué Rodolfo es un trabajador de limpia con más de 20 años recogiendo la basura de establecimientos mercantiles, domicilios, consultorios y hospitales de esta demarcación. Él nos enseñó cómo en las bolsas de plástico donde le entregan la basura se mezclan residuos peligrosos e infecciosos, que representan un riesgo para quienes realizan este trabajo, tales como jeringas, bolsas con sangre ya vacías o botellas de plástico con heces y orina desechados por laboratorios.

“Si antes nos daban la basura así, al menos la bolsa era ya un indicio de que adentro iba algo peligroso. No sé cómo le vamos a hacer ahora, porque a la gente no le importa cómo hacerlo, simplemente tiran todo a la basura y ahora, sin bolsas, pues va a ser más expuesto”, me dijo.

¿Verdad que esto tampoco lo pensaron?

Legislar al “ahí se va”, sin tener conocimiento de las implicaciones que puede dejar entre la población lo que pretenden normar es una irresponsabilidad muy grande. No es repitiendo como loros propuestas ajenas que han sido bien implementadas en otros países o tratar de forzar el marco normativo de esta capital para meterlas con calzador como se desquitan los casi 70 mil pesos mensuales que ganan en el Congreso de la CDMX. Su trabajo como legisladores les obliga a estar cerca de sus representados, conocer de primera mano sus necesidades, viviendo sus circunstancias, sus problemas y pensar en soluciones reales, posibles.

Y no es que no sea una medida acertada el prohibir el uso de estos productos plásticos. Sabemos que representan un daño irreparable para nuestro medio ambiente, pero antes de dar un paso tan radical como es el de prohibirlos, se debe planear y ofrecer alternativas para quienes dependen de ella.

Basta ya de seguir la política de dar palos de ciego al momento de subir a la Tribuna. Tropiezos como este han sido muchos y lo vimos esta misma semana con el senador de Morena Armando Guadiana, quien ahora propone que los animales regresen a los circos.

¿A eso le llaman legislar?

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* ERNESTO OSORIO

PERIODISTA

Ernesto Osorio González es fundador y Director editorial de los portales digitales: www.discursoydebate.com y www.gacetaciudadana.com.

Cuenta con 25 años de trayectoria periodística trabajando la fuente política y social de la Ciudad de México.

Su columna “Screwball” se publica en www.gacetaciudadana.com y en El Influyente.

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