Espanta cigüeñas de la inversión

Staff/GC
Posted on junio 27, 2020, 8:11 am

Ante las que se perfilaban como inversiones jugosas para México, la administración federal se ha caracterizado por su labores de abortarlas.

Las inversiones del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, por 13,000 millones de dólares; la cervecera Constellations Brands de Mexicali, por 1,300 millones de dólares; las relacionadas con energías limpias, por 6,426  millones de dólares, y la más reciente, la construcción por parte de Iberdrola de una central de ciclo combinado en Tuxpan, Veracruz, por 1,200 millones de dólares, que detonarían miles de empleos, se fueron por el caño.

La política económica comandada por el presidente Andrés Manuel López Obrador rápidamente ha colocado a la cuarta parte de la población económica activa en las filas del desempleo y a México fuera de lista de 25 naciones atractivas para invertir.

Desde el 16 de junio, el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa (IED) Kearney 2020 sacó a México de la lista de los primeros 25 destinos prioritarios para recibir IED a nivel mundial. Solo tres economías emergentes se posicionaron dentro del Índice este año: China (8), Emiratos Árabes Unidos (19) y Brasil (22).

“Esto refleja que los inversionistas consideran que México es un destino menos atractivo para la Inversión Extranjera Directa respecto a otros países”, explicó Erik Peterson, director general del Global Business Policy Council y coautor del estudio, en nota de El Financiero.

Durante 2019, el país ocupó el lugar número 25 de la lista, mientras que históricamente, la mejor posición se registró en 2015 y 2013, años en los que México se situó en noveno lugar a nivel global.

Adicionalmente, el Fondo Monetario Internacional calculó que la economía mexicana se contraerá 10.5% este año.

“En América Latina, donde la mayoría de los países aún están luchando para contener las infecciones, se proyecta que las dos economías más grandes, Brasil y México, sufran contracciones de 9,1% y 10,5%, respectivamente, en 2020”, señala su Informe de Perspectivas de la Economía Mundial de junio.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) recordó que el FMI coincide con otros organismos internacionales que sitúan a México en el peor momento desde la gran depresión de 1929. Hace unos días el Banco Mundial pronosticó una contracción de 7.50% para el Producto Interno Bruto (PIB) mexicano en este año, mientras que la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) espera una caída de hasta 8.60% en caso de un rebrote, y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) prevé una recesión de 6.50%.

“El mensaje es claro, contener la caída de la economía dependerá de lo efectivo que sean los gobiernos en preservar las fuentes de ingreso de sus habitantes. Desafortunadamente, la caída de doble dígito que se prevé para México en 2020 no es pesimista. Es realista y responde a la falta de apoyo por parte del Gobierno mexicano proteger el empleo y a evitar que millones de personas caigan en pobreza ante la pérdida de su principal fuente de ingresos”, difundió la Coparmex.

De acuerdo con un análisis de Santander, México se llegó a colocar como uno de los países emergentes más abiertos a la inversión extranjera directa (IED), ocupando el decimoquinto mayor receptor de IED del mundo.

“Según el Informe de Inversión Mundial 2020 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y Desarrollo (UNCTAD), las entradas de IED disminuyeron a USD 33 mil millones, desde USD 35 mil millones del año anterior (-5%)”.

Y aunque Santander advierte que entre los obstáculos para la inversión en México se encuentran, entre otros, la dependencia con Estados Unidos, el alto nivel de corrupción y el incremento de la tasa de criminalidad, la burocracia se está erigiendo como un obstáculo para el flujo de las inversiones que necesita el país y opacar el entusiasmo previo a la renovación del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)

Una encuesta realizada por PWC ante las perspectivas que se abrían con la firma del T-MEC, exponía que los que las empresas se mostraban optimistas ante el nuevo acuerdo regional, “62% dijo que su empresa se encuentra ‘muy dispuesta’ a continuar invirtiendo en la región de América del Norte, mientras que únicamente 17% expresó que su organización está poco dispuesta; para 21% resulta indiferente.

“Los resultados también revelan que 67% planea que sus inversiones sigan igual en los próximos seis años, mientras que 27% expresó su intención de aumentarlas en el mismo periodo”, señala el estudio de PWC.

Pero ese entusiasmo está siendo espantado desde la administración federal y ya encendió las alertas de la representación de los Estados Unidos en México.

El embajador de EU en nuestro país, Christopher Landau, señaló que le corresponde al gobierno de Andrés Manuel López Obrador “atraer o espantar inversión”.

Al participar en una conferencia a distancia organizada por la Concamin, afirmó que no es momento oportuno para que sus connacionales inviertan en México, al enfrentarse a cambios en las reglas del juego y falta de certidumbre jurídica.

“México debería de ser un destino natural, sobre todo por el T-MEC, pero que sepa no hemos visto una gran ola de inversión; al contrario, ha sido un gran esfuerzo preservar las inversiones ya existentes y ojalá podamos cooperar, porque en toda la región debemos trabajar juntos para fortalecer nuestro bloque económico”, dijo el diplomático.

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